domingo, 11 de abril de 2010

La reflexión creativa puede y debe desarrollarse en todo momento y lugar, puede y debe promoverse en distintos ámbitos y con diferentes instrumentos


"Albert Einstein": Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber. Todos somos muy ignorantes; lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.


LA ECONOMÍA DEBE CAMBIAR SUS BASES OPERATIVAS: ARRIESGUÉMONOS A PENSAR CON LIBERTAD Y SIN ARRAIGADOS Y MOLESTOS PRECONCEPTOS

La economía cada vez más se apoya en la telemática, y a las ventajas aportadas por este mejorado entorno relacional, también se agregan problemas y desafíos…

Las burbujas bursátiles y especulativas no son el precio inevitable que debemos pagar por este progreso, sino que de hecho ellas surgen simplemente porque generan ganancias para alguien, y porque son permitidas por la normativa…

Y el mercado internacional no es un mero anexo o apéndice de los distintos mercados nacionales o de algún gran mercado nacional particular, sino que en sí mismo es un mercado sustancialmente muy distinto, con actores económicos menos numerosos que en el nivel nacional, y con normativas operativas también bien diferenciadas de las que se aplican en el nivel nacional…

La economía internacional sin lugar a dudas necesita y merece moneda telemática propia… La economía internacional requiere por tanto dinero telemático propio, desligado en forma rígida de cualquier otra divisa nacional, y también desligado en forma rígida de cualquier cesta de divisas nacionales… De esta forma las distintas economías nacionales podrán articularse mejor unas con otras, evitando así tensiones de difícil manejo y de inciertas consecuencias…

En su momento fueron los metales y particularmente el oro, que se usaron como moneda internacional, como dinero internacional… Pero bueno, fue necesario permitir primero ciertos desvíos de la primitiva normativa, y luego directamente abandonar el patrón oro, pues la moneda mercancía, aunque sea metálica, no se adapta muy bien a una economía muy dinámica y en gran expansión…

Pero claro, en las etapas anteriores al definitivo abandono del patrón oro, se había mucho insistido que debido a la riqueza y estabilidad de EEUU, su moneda, el dólar estadounidense, era tan bueno como el oro… El marco político y económico de la década de los años setenta, así como la propia y dinámica operativa del comercio internacional, estaban bien preparados entonces como para que las cosas continuaran sin patrón oro, y eso fue lo que se hizo, y eso fue lo que ocurrió, y sin protestas…

Y no hubo protestas porque los distintos países tenían sus propios intereses que defender, y sobre todo porque los políticos y sus asesores técnicos no tenían nada mejor que proponer; no hubo sistema sustituto o alternativo…

Los países que se consideraron beneficiados o muy poco afectados con el cambio de situación, ciertamente se callaron, porque además un brusco parate en el comercio internacional para empezar a pensar en un cambio de reglas, seguramente en su momento hubiera representado un perjuicio para todos los países del mundo, y un brusco retroceso de los intercambios internacionales…

Y los países en desarrollo, los llamados países del Tercer Mundo, bueno, ellos no percibieron en aquel momento que el cambio de normativa propuesto les perjudicara de una forma especial… En efecto, muchos de esos países venían mal, y la nueva situación no parecía empeorarlos aún más… En lo personal estoy convencido que muchos economistas de fuste no entienden la economía, así que no puede pedirse a economistas y técnicos de los países subdesarrollados, que en muchísimos casos se formaron en universidades del Primer Mundo, que desarrollen ellos un pensamiento creativo y heterodoxo, cuando en los estudios se les inculcó un pensamiento fuertemente ortodoxo… Por otra parte, posiblemente cualquier protesta hubiera sido vana y desestimada, pues el mundo en desarrollo está muy fragmentado, y no tiene un real poder negociador…

Finalmente, el abandono definitivo y abierto del patrón oro, fue solamente un parche más en la instrumentación de base del comercio internacional, y tal vez ni siquiera el más importante… A mediado de los años cuarenta y como fruto de los Acuerdos de Bretton Woods, se seleccionó el proyecto estadounidense en lugar del mucho más inteligente y simétrico modelo propuesto por el gran economista Lord John Maynard Keynes, y a partir de allí mansamente se aceptaron años más tarde las modificaciones y los arreglos menores que sucesivamente se fueron proponiendo desde los grandes centros del poder económico, y particularmente lo que se sugería desde Washington, lo que se sugería desde el gobierno de los EEUU y desde los principales organismos internacionales…

Tan incuestionables nos parecen hoy día las reglas operativas de la economía, que no se discuten, que no se debate sobre ellas… Y en la mayoría de los casos, no se propone este debate por la sencilla razón que no se piensa que se necesita un cambio brusco y fundamental… Y en muchos casos no se llama a este debate, porque no se tienen ideas que aportar…


Me parece impensable que todos los políticos del mundo y que todos los economistas del mundo se encuentren despistados en relación a esta cuestión… Al menos en Estados Unidos de América seguramente debe haber jerarcas y gobernantes y técnicos de primera línea que entienden lo que está pasando, pero claro, ellos callan puesto que EEUU es el primer beneficiado…

Hagamos un poco de memoria… Hagamos un ejercicio de memoria, e intentemos recordar cuál fue la posición de EEUU en relación a la llamada "Crisis del Petróleo" de los años setenta… Claro, en esa época EEUU pedía prudencia a los gobiernos petroleros, en el sentido que no dejaran crecer muy abruptamente los precios del petróleo, argumentando que eso podía ser dañino para la economía internacional, y argumentando también que eso también podía ser un arma de doble filo en el mediano plazo… Pero bueno, si bien en esa pulseada EEUU pareció salir perdedor, al menos en un primer momento, hubo una condición sugerida por los estadounidenses y que los países árabes y principalmente Arabia Saudita terminaron por aceptar… Y esa condición fue que los precios del petróleo cotizaran en dólares estadounidenses, cotizaran en la moneda nacional estadounidense, lo que obviamente llevaba implícito que la energía se pagase en la divisa estadounidense…

Hagamos otro poco de memoria… Hagamos otro ejercicio de memoria, y situémosnos en la reunión del G-20 en Saint Andrews, Escocia, Reino Unido (6-8 noviembre 2009)… Allí Gordon Brown sorprendió a casi todos los asistentes, proponiendo establecer una tasa a las transacciones financieras globales (en definitiva, algo muy parecido a la llamada Tasa Tobin), lo que recibió el decidido rechazo de varios países desarrollados, argumentando algunos que era necesario evitar que el contribuyente fuera el que saliera al rescate de la banca…

Obviamente, en esa oportunidad EEUU fue uno de los países que más se opuso a esa medida, y en lo personal interpreto que los representantes de ese país actuaron así, no tanto porque consideraran inconveniente ese tipo de tasa o de impuesto, y no tanto por los problemas de instrumentación que ese mecanismo implica (cosa que es absolutamente cierta en la economía de nuestros días basada en moneda anónima y no en moneda telemática), sino porque algún tipo de Tasa Tobin toca un punto muy sensible, sumamente sensible, extraordinariamente sensible: ¿Cómo separar en forma sencilla y clara y práctica, las transferencias monetarias normales de una economía doméstica, de las transferencias de capitales para inversión o para lo que sea que van de un país a otro, así como las transferencias de pagos de un país a otro derivadas del comercio internacional?…

Naturalmente, si se quisiera instrumentar algún tipo de Tasa Tobin, lo primero que debería hacerse es delimitar con claridad y sencillez el ámbito de la economía internacional, respecto de los diferentes ámbitos de las economías domésticas, y ello por cierto podría lograrse usando una especie dineraria específica para la economía internacional, y diferente por cierto a cualquier moneda nacional, y tampoco ligada rígidamente en cuanto a su cotización respecto de una moneda nacional o respecto de una canasta de monedas fuertes…


No, la economía estadounidense y las empresas estadounidenses mucho se han beneficiado y se benefician, por el hecho que el dólar estadounidense sea una de las principales divisas utilizadas para los pagos internacionales, y seguramente cualquier cosa que se oriente en este sentido será rechazado de plano por las autoridades del gran país del norte… Es más fácil por cierto que los estadounidenses se avengan a aceptar algún otro tipo de parche o de adaptación menor a la actual ingeniería financiera, como ser por ejemplo aumentar el número de monedas de reserva… En su momento Rusia propuso incluir al rublo ruso y al yuan chino como monedas de reserva, y bueno, si EEUU y Europa deben ceder al respecto, tal vez ello no será tan difícil de conseguir… Finalmente un nuevo parche seguramente es lo que deben estar necesitando europeos y norteamericanos… Finalmente nuevos fuegos de artificio es lo que puede ayudar a la economía internacional a prolongar su agonía por unos añitos adicionales…

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