Mostrando entradas con la etiqueta Ruben Prieto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ruben Prieto. Mostrar todas las entradas

miércoles, 13 de abril de 2011

El espiral descendente, sin duda vamos "Barranca Abajo"


Mi opinión


Que el Uruguay tiene una fuerte pérdida de valores no es ninguna novedad, igualmente no deja de asombrar cómo nos vamos acostumbrando a lo malo, y vamos perdiendo la capacidad de pelear, por restituir aquello que en su momento nos llenó de orgullo y nos puso en un lugar de privilegio dentro de nuestros pares de América Latina.

Resulta que hoy por hoy es moneda corriente la grosería, la falta de respeto hacia el otro, la intolerancia, la violencia, la mugre, la falta de cultura, el no importar nada ni nadie.

Tan así que sigue con increíble vigencia la letra de Enrique Santos Discépolo del tango “Cambalache”.

Es realmente penoso ver como estamos en ese espiral descendente que no sabemos en donde nos va a dejar.

Seguimos en bajada, y lo peor es que hasta ahora no hemos tenido la capacidad de revertir esta tendencia, nos ganan las mayorías que lamentablemente están bajando su condición social, ética, y moral.

Hoy vemos con asombro cómo por ejemplo un guarda de ómnibus debe pedir le den el asiento a una mujer embarazada porque de lo contrario viaja de pie, y vemos cómo increíblemente un médico le debe pedir a su paciente que para la próxima atención concurra con el aseo mínimo indispensable, pues hasta eso estamos perdiendo, las buenas costumbres en lo más mínimo y cotidiano.

No quiero politizar el tema, pero ya pienso que esto tiene mucho de intencionalidad, pan y circo para mantener posiciones y poderes.

No puede ser que los uruguayos no podamos mejorar nuestra educación que realmente se cae a pedazos, y que en gran medida es la causante de este deterioro cultural y social. No encuentro otra explicación, porque excusas podemos poner mil, que el poder de los gremios, que la falta de coordinación, etc, etc. Pero la verdad es que pocas veces el Uruguay ha invertido en educación la cantidad de dinero que hemos (si, hemos, porque es dinero nuestro) “gastado” en estos años en este rubro. Y digo “gastado”, porque la verdad el resultado ha sido malísimo, no logramos mejorar casi nada, y seguimos discutiendo diagnósticos y causas, y hacemos realmente poco por soluciones.

Muchísimo dinero invertido, hemos mejorado los sueldos de los docentes, pero las aulas se caen a pedazos, nos faltan 100 liceos, tenemos clases de 45 chicos, tenemos liceos sin portero y con estudiantes armados, faltan adscriptos, y la lista sigue. Y no estoy hablando del tema más de fondo, de qué política de educación queremos ni mucho menos, estoy hablando de temas operativos y de funcionalidad, ni eso hemos podido corregir, y por eso ya empiezo a pensar que esto ya no puede ser casual.

Nos rompimos las vestiduras dándole una computadora a cada chico, pero no le enseñamos a los maestros el buen manejo de éstas, ni cómo formar correctamente a sus alumnos. Así hacemos las cosas en nuestro Uruguay.

¿Está mal que los chicos tengan computadora? Claro que no, pero la verdad, hubiera preferido otra aula para que la clase fuera de 25 o 30 alumnos y no de 40 o 50, y que los chicos aprendieran computación en un salón con equipos fijos y listo. Pero son criterios, discutibles lógicamente.

Estamos formando una sociedad de dependientes, los planes sociales encarados por este gobierno para afrontar la crisis de pobreza e indigencia no piden nada a cambio, da lo mismo salir a trabajar que quedarse en casa y ser un “atorrante”, no es necesario ir a la escuela, o al liceo, o a UTU, total, me pagan igual, y los “nenes” no tienen que molestarse, nadie controla nada y todo da lo mismo. Esa es la cultura que estamos fomentando.

Lógicamente este tema da para mucho más, pero uno sale a la calle y queda cada vez mas azorado, gente durmiendo tirada en el suelo, y por todos lados, mugre, inseguridad, malos tratos, en fin, cada vez peor, y no es un tema de colores políticos, porque convengamos que este deterioro viene de tiempo, no es achacable sólo a este gobierno, pero parece que los uruguayos no sabemos cómo parar este espiral descendente, parece que tenemos realmente otras prioridades.

Espero seamos capaces de reaccionar a tiempo, que de una vez por todas encaremos los temas importantes como sociedad, que logremos darnos cuenta que debemos mejorar urgentemente y empecemos cada uno de nosotros a actuar en consecuencia.


Letra del tango "Cambalache"

Que el mundo fue y será una porquería
ya lo sé...
(¡En el quinientos seis
y en el dos mil también!).

Que siempre ha habido chorros,
maquiavelos y estafaos,
contentos y amargaos,
valores y dublé...

Pero que el siglo veinte
es un despliegue
de maldá insolente,
ya no hay quien lo niegue.

Vivimos revolcaos
en un merengue
y en un mismo lodo
todos manoseaos...

¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!

¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!

No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.

Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!...

¡Qué falta de respeto, qué atropello
a la razón!
¡Cualquiera es un señor!
¡Cualquiera es un ladrón!

Mezclao con Stavisky va Don Bosco
y "La Mignón",
Don Chicho y Napoleón,
Carnera y San Martín...

Igual que en la vidriera irrespetuosa
de los cambalaches
se ha mezclao la vida,
y herida por un sable sin remaches
ves llorar la Biblia
contra un calefón...

¡Siglo veinte, cambalache
problemático y febril!...
El que no llora no mama
y el que no afana es un gil!

¡Dale nomás!
¡Dale que va!
¡Que allá en el horno
nos vamo a encontrar!

¡No pienses más,
sentate a un lao,
que a nadie importa
si naciste honrao!

Es lo mismo el que labura
noche y día como un buey,
que el que vive de los otros,
que el que mata, que el que cura
o está fuera de la ley...


Lecturas recomendada

1. Florencio Sánchez: Fragmento de "Barranca Abajo"
http://www.wikilearning.com/monografia/biografia_de_florencio_sanchez-fragmento_de_barranca_abajo/5321-4

2. Florencio Sánchez: Vida y obra
http://es.wikipedia.org/wiki/Florencio_S%C3%A1nchez

3. Florencio Sánchez: Obra "Barranca Abajo"
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/LiteraturaLatinoamericana/FSanchez/BarrancaAbajo.asp

4. Florencio Sánchez: Biografía
http://www.biografiasyvidas.com/biografia/s/sanchez_florencio.htm

jueves, 6 de enero de 2011

El uruguayo es demasiado sumiso


En buena medida, la culpa es nuestra

Gran parte de que nos vaya como nos va es por lo sumisos que somos, tanto en lo individual como en el colectivo.

Bien dicha esa frase de que: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Tan así que es fácil transponerlo al Estado en general: “Tenemos el Estado que merecemos”, demasiado grande, burocrático, pesado, ineficiente y todos los adjetivos que quisiéramos agregar. Pero: ¿De quien es la culpa?

NUESTRA, de cada uno de nosotros, cada individuo que nos encojemos de hombros cuando algo no nos gusta y nos quedamos en esa.


Ejemplos, miles, algunos más evidentes que otros, sin ir más lejos, el otro día leo en la prensa que la ciudad de Nueva York van a rebajar los impuestos porque no pudieron retirar la basura de las calles por 10 días, por la gran tormenta de nieve que afectó esa zona. Algo lógico y normal para ellos.

El último mes del año 2010, ante el conflicto tan sonado de ADEOM con nuestra intendencia Montevideana, canal 10 televisión de Uruguay encuestó a distintos ciudadanos en la calle, y 7 de cada 10 contestaron que no habría por qué pedir descuentos de tributos por el conflicto en la recolección de basura.

Mejor ejemplo que ese imposible. En un caso las autoridades solas, sin que nadie les reclame nada, hacen la rebaja porque entienden lo que es justo, ante un mal servicio al usuario. No se puede percibir lo mismo que en la normalidad se proceda diferente, y eso que lo señalado fue por un hecho fortuito, climático, donde es muy poca la responsabilidad que se le puede achacar a las autoridades.


Por el contrario, por estas costas uruguayas, a nuestras autoridades municipales ni se les pasa por la mente tener que rebajar impuestos por un mal servicio; es más, aquí el tema del servicio al usuario es sólo un cartel colgado en una pared en forma decorativa. Pero lo peor de todo, el tema de fondo, es que eso es así porque el uruguayo no lo exige, no asumimos nuestro rol de ciudadano usuario, que paga algo, y como tal debe pedir a cambio la contraprestación respectiva.

Siempre insisto con lo mismo, no pasa por la cantidad de impuestos que uno pague, pasa por lo que recibimos a cambio de ese pago.

Somos sumisos por naturaleza, no nos quejamos, no exigimos, y por eso estamos así.


Como ya dije, ejemplos hay mil, y si no fíjense en los corporativismos que tenemos, los gremios, gente que se agrupa, reclama, y consigue cosas que perjudican normalmente al resto de los ciudadanos. Y no pasa nada, al “pobre” que está solo y nadie lo representa, ese siempre “marcha”. Pero ojo, no nos engañemos, ese “solo” tiene su culpa, tiene opciones para cambiar la pisada y normalmente no lo hace, por eso lo del principio, somos demasiados sumisos.

Y no hay cosa que me molesta más que sentir comentarios como los que hizo nuestro Presidente, quien dijo: “El Estado es muy burocrático y contra eso no se puede”.

¡Cómo que no se puede! ???


No se quiere querrá decir, porque poderse se puede, hay que pagar los costos que toda transformación tiene, pero que se puede, se puede.

Hay organismos del Estado que trabajan muy bien, en forma por demás eficiente. Y entonces: ¿Por qué el resto no puede hacerlo igual?

Miren Identificación Civil por ejemplo. ¿Quién no ha ido a sacarse o renovar la cédula de identidad, y salió por demás conforme del trámite realizado?

Allí se puede pedir día y hora de tres o cuatro formas distintas, telefónica, Internet, Abitab, etcétera, hasta le mandan el número a la casa si uno lo desea. Uno llega en hora (otro mal de los uruguayos, la impuntualidad), lo atienden rápidamente, en forma correcta, y luego sale con su documento lo más campante, y se pagó un costo por el cual uno no se siente estafado ni defraudado.

Poderse se puede, no todo el Estado es malo, pero convengamos que en general no es lo que normalmente ocurre, y hasta que no asumamos que cada uno de nosotros es “el culpable” de que así sea, difícilmente cambien las cosas.

Tenemos que dejar de “perdonar” que nos atiendan mal, que nuestros trámites demoren una enormidad, que casi que tengamos que pedir por favor para que nos den corte.


NOSOTROS PAGAMOS NUESTROS IMPUESTOS así con mayúsculas, por tanto nos deben atender como corresponde.

Pero tan arraigado está este comportamiento, tan “dóciles” somos, que en cualquier pago a nuestro Estado nos atrasamos y nos cobran multas y recargos, y cuando el Estado nos debe pagar algo a nosotros, nos pasamos esperando a ver cuándo lo hace, y si se atrasa no tenemos forma de cobrar nada extra.

Es así, tal cual.

Espero a que podamos empezar a darnos cuenta, empezar a hacernos valer como ciudadanos, empezar a “pasar factura” cuando algo no nos gusta, asumir que tenemos la culpa si nos atienden mal y no hacemos nada al respecto.

De última, cuando uno paga algo a un privado y no recibe a cambio lo que pretende, lo cambia y listo, y con el Estado debería ser lo mismo.