jueves, 8 de julio de 2010

Frecuencia de los eclipses solares y lunares: Buscando regularidades y leyes en los fenómenos celestes


IDEAS GENERALES

Cada 18 años y 11 días se producen 70 eclipses, por término medio, de los cuales 29 son lunares y 41 solares, y de estos últimos, 17 son anulares y 10 son totales.

Y el número de eclipses dentro del año civil, varía entre un mínimo de dos y un máximo de siete.

Y si tenemos un año en que solamente se den dos, esos dos eclipses serán de Sol y no habrá ningún eclipse de Luna. Y si tenemos un año en que se den siete eclipses, cuatro o cinco serán solares, y dos o tres serán lunares.

Todos los eclipses se producen en dos épocas muy específicas del año, separadas entre sí unos seis meses.

Aunque los eclipses de Luna son en sí, menos frecuentes que los de Sol, sin embargo y desde un determinado punto de la geografía, es mucho más probable observar un eclipse lunar que otro solar.

El motivo para ello, es que cuando la Luna se eclipsa, el fenómeno se observa en todo el hemisferio que se encuentra en sombra, o sea para aproximadamente el 50% de la periferia del globo. En cambio, los eclipses solares son regionales y visible dentro de la estrecha franja, recorrida por el cono de sombra de la Luna que se proyecta sobre la superficie terrestre.

Tan cierto es lo que acaba de expresarse, que cada punto de la superficie de nuestro mundo, tiene en promedio, un eclipse total de Sol cada 360 años, mientras que cada punto de la superficie terrestre, tiene promedialmente, un eclipse total de Luna cada tres años.


DIFERENCIAS ENTRE ECLIPSES SOLARES Y LUNARES

Los eclipses de Sol ciertamente sólo son visibles dentro de una estrecha franja, y en forma distinta para los diversos observadores, según se encuentren dentro de la citada faja o en las porciones laterales de la misma.

Y es que estos eclipses solares son un efecto de perspectiva, y por lo tanto, dependen de la posición del observador terrestre con respecto al Sol y a la Luna.

En cambio, los eclipses lunares no dependen de la ubicación del observador, sino de la porción, más o menos considerable de la superficie lunar que se oscurece, al sumergirse ese astro en el cono de sombra que nuestro mundo proyecta al espacio.

Y entonces la Luna, oscurecida por tal circunstancia, aparecerá con el mismo aspecto para todos los habitantes del hemisferio terrestre que miren a ella, y mientras el astro lunar se encuentre por encima del horizonte (léase: y durante todo el tiempo que la Luna se encuentre visible).


ECLIPSES LUNARES

El próximo 21 de diciembre del presente año 2010, se producirá un gran eclipse lunar, que será total, y que en particular podrá observarse desde Uruguay.

Recordemos que el eclipse lunar consiste en la ocultación total o parcial de la Luna, al sumergirse ese astro en el cono de sombra que nuestro planeta Tierra proyecta al espacio.

La "única y verdadera condición" para que tal fenómeno se produzca, es que la Luna se encuentre en un nodo y el Sol en el nodo opuesto.

Como consecuencia de ello, "es evidente" que la Luna estará en oposición al Sol, y por lo tanto, presentará la fase de luna llena o "Plenilunio".

Con respecto a la afirmación que enfatiza el hecho "que es necesario que el cono de sombra terrestre alcance la superficie lunar", bueno, ello es obvio, porque de lo contrario jamás se habría apreciado un eclipse de este tipo. Pero lo cierto es que la sombra terrestre alcanza la Luna, siempre que se dé la condición que antes señalamos.

Los eclipses lunares pueden ser penumbrales, parciales, o totales. El eclipse es total, cuando el astro de las noches penetra en su totalidad en el cono de sombra proyectado por la Tierra al espacio. El fenómeno es parcial, cuando la Luna penetra sólo parcialmente en él. Y es penumbral, cuando se ubica en la región de penumbra del cono terrestre. Esta última situación prácticamente no interesa, ya que el cambio de luminosidad en la superficie lunar no es percibido por "el gran público", dado que el fenómeno no se aprecia a simple vista, pudiéndose registrar sólo con aparatos especiales.

Durante un eclipse total, el astro lunar va adquiriendo una extraña coloración rojiza, que varía entre una tonalidad gris oscura hasta un intenso color "cobrizo".

Ello depende mucho de la actividad de los volcanes terrestres, que no sólo vomitan lava, sino polvo y gases de diversa naturaleza, que empañan las capas atmosféricas. Obviamente, si hay demasiado polvo en suspensión, el fenómeno se apreciará grisáceo. Y por el contrario, de contar con un cielo diáfano, limpio, y transparente, la coloración será intensamente cobriza.

El enrojecimiento apreciado en el disco lunar se debe a la atmósfera terrestre, la cual, a modo de una lente gigantesca, acorta la longitud del cono de sombra, (quedando reducida entre los 42 y 50 radios terrestres).

En consecuencia, solamente llegan a la superficie lunar los rayos de mayor longitud de onda (o sea, luz de color rojo).

Se comprende que tal tonalidad será más o menos intensa, dependiendo de las condiciones físicas imperantes en la atmósfera de nuestro mundo, así como de lo que ocurra en el propio Sol durante el tiempo en que se aprecie el eclipse.


EL FAMOSO "SAROS"

Los primeros en estudiar seriamente y catalogar los eclipses fueron los habitantes de la antigua Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates.

Se conoce como "Saros", término que entre los caldeos significaba eclipse, a un período de 18 años, 11 días, y 8 horas, y al cabo del cual, los eclipses se repiten en el mismo orden, en las mismas lunaciones, y con características muy similares. Durante este lapso se producen, en promedio, 70 eclipses entre los cuales 41 son solares y 29 son lunares, sin contar por cierto los penumbrales de Luna.

Pero curiosamente, a veces se necesitan tres "Saros", para ver un eclipse.

Supongamos, efectivamente, que vemos un eclipse solar en Montevideo y al mediodía. Al cabo de 18 años y 11 días, se repetirá el suceso, pero las 8 horas en juego, hacen que el fenómeno se produzca a las 20 horas con el Sol debajo del horizonte desde la perspectiva de la capital de Uruguay, lo que por tanto impedirá que el fenómeno sea visible desde ámbitos montevideanos. Con posterioridad y al cabo de otros 18 años y 11 días, nuevamente se dará el fenómeno eclipsante, pero la fracción de las 8 horas que están incidiendo, provocan que el mismo se produzca a las 4 de la mañana, con el Sol otra vez debajo del horizonte para un observador montevideano.

Así que tendremos, en tal caso, que armarnos de paciencia, y esperar algo más de 54 años entre un eclipse solar y el siguiente. O sea, recién después de transcurrir tres Saros, se podrá apreciar nuevamente un eclipse de Sol desde un determinado lugar.


OTRAS CONSIDERACIONES

Se llama eclipse a la desaparición momentánea de un astro por interposición de otro.

Obviamente, los más conocidos fenómenos de este tipo por el gran público, son los eclipses solares y lunares.

Pero también existen "ocultaciones" de estrellas por la Luna, y "ocultaciones" de los satélites de Júpiter, entre otros. También se registran "ocultaciones" entre las llamadas estrellas dobles o múltiples, que constituyen un muy interesante fenómeno, observable únicamente con telescopios.

Una circunstancia a tener presente es que los eclipses de Sol únicamente se dan cuando la Luna está en fase nueva o "Novilunio". Y por su parte, los eclipses de Luna solamente se producen cuando la Luna está en fase llena o "Plenilunio".

Por cierto, debe tenerse mucho cuidado con estas afirmaciones, a efectos de no inducir a equívocos.

Todos los meses, en algún momento tenemos a la Luna en fase nueva o "Conjunción" y en fase llena u "Oposición", pero naturalmente no todos los meses tenemos dos eclipses, uno de Sol y otro de Luna.

En efecto, un eclipse solar y otro lunar se produciría mensualmente, sólo si la órbita lunar y la órbita terrestre estuvieran en un mismo plano. Pero sucede que la "Eclíptica" (lo dice su nombre, zona donde se dan los eclipses) y la órbita lunar, se cortan formando un cierto ángulo de aproximadamente 5 grados y 9 minutos.

En consecuencia, las condiciones necesarias para que se produzcan los fenómenos eclipsantes, están mucho más espaciadas en el tiempo.



VÍDEOS Y DOCUMENTOS RECOMENDADOS SOBRE TÓPICOS AFINES O RELACIONADOS

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6 - Eclipse de Luna del 3 marzo 2007


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8 - Eclipse solar del 11 julio 2010 visto desde Isla de Pascua 2/2





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