domingo, 20 de abril de 2014

Tylosaurus y Liopleurodon ferox : Los escamosos reptiles, amos absolutos de los mares mesozoicos / Fascinantes imágenes ilustran este artículo


NOTA - Novedad paleontológica : Moderna reconstrucción del Tylosaurus con su gran aleta caudal, y su particularísima cresta a lo largo del lomo



Tylosaurus

El nombre de Tylosaurus, hace alusión a su hocico prominente (lagarto con protuberancia o perilla) con el que aturdía a sus presas.

Caracterizaban a este animal los orificios nasales en el extremo del puntiagudo hocico, los miembros transformados en aletas con las que alcanzaba elevadas velocidades de nado, y la potentísima y musculosa cola con la que impulsaba y dirigía su cuerpo, brillante y escamoso. Una larga y alta cresta sobre el lomo completaba su apariencia.

De respiración pulmonar, debía llegar a la superficie del agua para emerger y tomar grandes bocanadas de aire, sumergiéndose luego en busca de sus presas.

Los más pequeños de estos ejemplares medían el doble que una orca, y otros tenían el tamaño de una ballena mediana.

El Tylosaurus era el más agresivo y feroz depredador de su época, devorando toda clase de peces óseos y organismos marinos, en los mares del Cretácico superior.

Engullía incluso a los ammonites, tras haber despedazado con sus dientes, su concha espiralada.

Era el terror de los mares, un combatiente irreductible, que con avidez devoraba los más feroces tiburones y atacaba todo lo que se pusiera en su camino.

Se encontraron esqueletos fósiles de Tylosaurus, que demuestran cabalmente que hubo diversidad de tamaños, algunos de ocho metros, otros de diez, y ciertos ejemplares de más de quince metros de longitud.

Sus hembras eran vivíparas y mostraban comportamientos maternales; nadaban por los ríos, para depositar en aguas dulces a sus pequeñas crías, a las que prodigaban toda clase de cuidados.






El  Liopleurodon ferox

Se trataba de un enorme reptil marino, uno de cuyos fósiles fue encontrado en 1985 en el estado mexicano de Nuevo León.

Al Liopleurodon se le considera un Pliosaurio gigante, y sus restos fueron popularmente conocidos como el "Monstruo de Aramberri".

Los huesos encontrados en 1985 pertenecerían a un ejemplar joven, de veinte metros de largo, al cual se le asignó un peso aproximado de cincuenta toneladas.

Paleontólogos franceses y alemanes de primera línea, actualmente lo consideran un Pliosaurio gigante, que vivió en el medio marino unos 140 millones de años atrás. Por tanto, este monstruo, que en su vida adulta llegaba a medir 25 metros de longitud, era quien dominaba en los mares del período Jurásico.

Resulta que los restos fósiles completos de esta especie son muy escasos. Ese es el motivo por el cual resulta complicado dictaminar cual de los especímenes ostenta el título de mayor devorador acuático. El tan mentado título lo disputan el Depredador X, el Kronosaurus, y el Pliosauroideo de Dorset.

Las máximas dimensiones de tales monstruos se estipulan en 15 metros para el primero (hallado en Noruega), de 11 a 12 metros para el segundo (encontrado en Australia y Colombia), y de 18 metros para el tercero (ubicado en Inglaterra).

El Liopleurodón ferox, con sus 25 metros, podría ser considerado como el más gigantesco depredador encontrado hasta el presente, superando incluso al tiburón Megalodón con sus 20 metros.

Pero no sólo sus dimensiones hacen honor al nombre de "Monstruo de Aramberri". Sus dientes también, dado que miden 40 centímetros, lo que le permitía al Pliosaurio gigante, devorar no solamente peces, sino también tiburones, Pliosaurios medianos, y Plesiosaurios.

Dada la fascinación que en el gran público provocan las informaciones sobre estos monstruosos ejemplares, continuaremos con este interesante tema en próximos artículos.

Galería de gigantes marinos: El Carcharocles Megalodon y el Tylosaurus Proriger

Los descubrimientos de fósiles marinos nos han dado pistas sobre una serie de gigantes ya extintos, otrora amos absolutos del medio acuático, pero los restos descubiertos en muchos casos son muy fragmentarios y apenas constituidos por algunos huesos y algunas piezas dentarias. Afortunadamente, en ocasiones también se han hallado esqueletos relativamente completos, incluso con restos de alimentos no totalmente digeridos. Excepcionalmente también se han podido recuperar algunos órganos blandos, como por ejemplo trozos de piel, los que nos han aportado informaciones muy valiosas para poder imaginar cómo sería el aspecto exterior de tales monstruos, incluso en cuanto a sus colores externos. Informaciones disponibles sobre especies emparentadas extintas o actuales complementan nuestra visión sobre estos colosos de la Era Mesozoica, que tanto nos asombran -referencia: "Los vertebrados fósiles en la historia de la vida: Excavación, estudio y patrimonio", de Emiliano Jiménez Fuentes y Jorge Civis Llovera, pág. 75 (Capítulo de Jesús Rodríguez Solórzano e Ignacio Fierro Bandera: "Historia general de los reptiles")-.

Paleontólogos y artistas se han complementado para aportarnos sus recreaciones gráficas, las que claro está, deben ser consideradas como lo que son, aproximaciones imaginadas por sus autores, que no necesariamente tienen porqué ser coincidentes entre sí en cuanto a los detalles.

En algunas de las siguientes imágenes se incluyen a escala los ejemplares representados junto a las figuras de otras especies, entre ellas la humana, a efectos de mejor imaginar los respectivos tamaños relativos.

Carcharocles Megalodon




Tylosaurus Proriger











Comparación de tamaños: Dallasaurus (hace 92 millones de años), Clidastes (hace 85 millones de años), Mosasaurus (hace 65 millones de años)


Comparación de tamaños: Tyrannosaurus Rex, Tylosaurus Proriger


Comparación de tamaños, de arriba a abajo y de izquierda a derecha: Temnodontosaurus Platyodon, Archelon Ischyros, Brachauchenius, Kronosaurus Queenslandicus, Thalassomedon Haningtoni, Tylosaurus Haningtoni, Shonisaurus Sikanniensis, Ballena Jorobada (actual)


Plesiosaurio con su cría



Plotosaurus

Plotosaurus : reptil nadador que se desplazaba por medio de enérgicos bandazos de su cola, mientras que sus aletas le servían de timón. Vivió en los mares que cubrían California durante el período Cretácico. Se nutría de peces que capturaba con sus afilados dientes. Su capacidad pulmonar era extraordinaria, lo que le facilitaba la persecución de sus presas y la captura de las mismas. 

Mosasaurios de piel escamosa


Agradecimiento y cierre:


Destacamos la invaluable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Fuentes principales

1 - De cómo el Tylosaurus perdió su cresta y otras historias de escamosos prehistóricos

2 - Mundo Troodon: Piel de mosasaurio hecha para la velocidad

3 - Dinoguía: Reptiles marinos

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