sábado, 5 de febrero de 2011

Reflexiones de un sábado de tarde: Filosofando sobre nuestro particular rol personal en la sociedad, en actividades extracurriculares y en docencia


"Sir Arthur Stanley Eddington": Creo en que la mente puede afectar a grupos de átomos y hasta alterar el comportamiento atómico. El curso del mundo no está solamente predeterminado por las leyes físicas, sino que también está alterado por la propia voluntad de los humanos.


¿SOBRE CÓMO ORIENTAR NUESTRAS ACCIONES PROFESIONALES Y SOCIALES, A EFECTOS DE QUE RESULTEN POSITIVAS PARA LA ESTRUCTURA SOCIETARIA?: MI PARTICULAR Y PERSONAL ELECCIÓN


La educación científico-cultural ha recibido atención creciente en las últimas décadas, y más acentuadamente en los últimos años, tanto en lo que concierne a la formación planificada como en lo referido a la educación no formal.

Esto muy posiblemente es consecuencia de dos circunstancias principales.

Por un lado, una parte considerable de la compleja red de eslabones vitales que envuelven nuestras actividades cotidianas y laborales, en buena medida está fundamentada y enraizada en sólidos principios científicos y tecnológicos, sobre los cuales conviene tener al menos una adecuada información general, para de esta forma poder ser un mejor usuario, un mejor consumidor, un mejor emprendedor, un mejor observador, un mejor profesional.

Por otro lado, conviene señalar que las personas tienen, en general, una formación no demasiado grande o extensa en ciertos y determinados tópicos, indudablemente menor que la necesaria para la toma de decisiones como ciudadanos en algunas circunstancias a veces no demasiado infrecuentes, o para la simple comprensión de informaciones y noticias que los medios masivos de comunicación nos brindan diariamente.

Este estado de situación naturalmente debe causar preocupación entre educadores e investigadores en ciencias, así como entre divulgadores científico-culturales, entre planificadores sociales, y entre políticos cuyo objetivo principal es o debería ser la construcción de una sociedad mejor para todos.

Los esfuerzos que se desarrollan actualmente en relación a estas cuestiones notoriamente no son suficientes, por lo que se deben redoblar esfuerzos en cuanto a vías de comunicación y estilos de presentación. El objetivo que se necesita alcanzar, es el de favorecer una formación e información de mejor calidad, en relación a cuestiones científicas y tecnológicas, en relación a asuntos y problemáticas de actualidad, y en general en cuanto a cultura, a convivencia social, y a gestión societaria.

Por cierto, debemos evitar los errores del pasado. Indubitablemente no debemos ser omisos en cuanto a educación formal o no formal, así como tampoco debemos orientarnos a elaborar una información excesivamente docta y extensa por demás, pues ella así queda fuera del alcance de muchas personas, muchas de ellas angustiadas hoy día, además, por la falta de tiempo. Lo correcto, y lo que está a nuestro alcance personal, sería compendiar una extensa serie de artículos cortos, cuyos contenidos sean de interés y autosuficientes en comprensión, evitando a la vez las dos tendencias extremas: (1) Por un lado, fragmentar exageradamente planteos e informaciones; (2) Por otro lado, dirigirse en cuanto a profundidad y a expresión, a una elite de personas muy bien informadas y formadas en lo que concierne a ciencias humanas, exactas, y naturales.


El desafío actual es el de acometer esta cuestión de un preocupante analfabetismo científico y tecnológico, unido a una falta de información y capacitación en cuanto a las posibilidades que brindan los medios informáticos y comunicacionales, sin por ello perder de vista una formación básica también en aspectos humanísticos, que favorezca una integración y valoración entre las culturas de todos los rincones de este mundo. Se espera así afirmar algunos conceptos fundamentales en relación al ser humano en su interacción con el medio ambiente natural y social, así como profundizar en cuestiones éticas, morales, culturales, científico-técnicas, ejes centrales de cualquier iniciativa educativa y formativa.


Así y en lo personal, pretendemos canalizar nuestros esfuerzos, entre otras cosas a atender a educadores, investigadores, estudiantes, tanto en materias vinculadas a la astronomía, como en relación a aspectos histórico-culturales, así como también en áreas tales como la paleontología, la arqueología, la antropología, las ciencias de la vida, la ecología, las civilizaciones antiguas, la historia, el arte de siglos pasados (que con notoriedad es fuente de relevante e interesante información histórica), etcétera, intentando así proveer convenientes contenidos educativos y culturales, a la par de recopilar material de cierta utilidad para educadores y divulgadores.

Este espacio digital titulado “MISTERIOS DE NUESTRO MUNDO Y DEL UNIVERSO”, se nutre además con los aportes de otros articulistas, en áreas tan variadas como economía, prospectiva social, ciencias esotéricas y místicas, psicología, fotografía, alimentación y salud, ingeniería, computación e informática, educación a distancia, etcétera, etcétera.

Por otra parte, al nosotros utilizar las modernas "Tecnologías de la Información y de la Comunicación" (TIC) para la divulgación de los mencionados contenidos, indirectamente también se aportan algunas ventajas adicionales: (a) Por un lado, así podemos llegar con nuestro mensaje a países lejanos, obteniendo una muy amplia cobertura muy difícil de alcanzar por otros medios; (b) Por otro lado, de hecho se genera hábito en los lectores en cuanto al uso de la computación y de Internet, aspecto en el que siempre se deberá insistir todo lo que se pueda, pues nuestra presente estructura social-institucional está cambiando con gran rapidez, orientándose a fortalecer su base cibernético-digital; y en conclusión, al igual que "a nadar se aprende nadando", al igual que "a dominar una lengua extranjera se aprende hablando y usando la misma en distintas circunstancias", también la práctica y la utilización cotidiana de las nuevas tecnologías digitales aportan mucho a los eventuales usuarios, pues directa e indirectamente les están preparando mejor para el desarrollado y cibernético mundo del futuro.

Deseamos que todos los cibernavegantes que nos visitan, puedan sacar algo positivo de sus lecturas. Si al menos en ciertos casos logramos alcanzar este objetivo, el esfuerzo que los compañeros y yo mismo invertimos en este espacio de divulgación, se verá plenamente compensado.

Pero por favor, tengan en cuenta los estimados lectores, que los contenidos y que las ilustraciones que aquí encontrarán, son o pretenden ser una base para vuestro propio desarrollo cultural, pero por cierto no son ni pretenden ser conocimientos e informaciones de sólido e indiscutible arraigo: Todas las lecturas que aquí se hagan deben ser siempre enfocadas con sentido crítico.


Tengamos siempre presente las ideas básicas del perspectivismo, enfoque desarrollado y consolidado en base a los trabajos, entre otros, de Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844-1900), de Gustav Teichmüller (1832-1888), de José Ortega y Gasset (1883-1955), de Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716), en algún sentido incluso de Ernst Nolte (1923).

Pero: ¿Qué implicancias fundamentales y qué ideas originales presenta el perpectivismo?


Por un lado, el reconocimiento de la limitación del conocimiento humano, de la imposibilidad que tenemos para comprender la realidad en su totalidad, en forma integral, holística, profunda. Siempre seremos tributarios de nuestros sentidos, de las vivencias experimentadas, de nuestra razón, de nuestras emociones, de nuestros deseos, de nuestra cultura, de los paradigmas usualmente aceptados en nuestros días, en suma de nuestras individuales “perspectivas” y de nuestra particular “base fundamental de ideas y de creencias”.



Por otro lado, y del reconocimiento de esa limitación, surge clara la necesidad de asumir una actitud de humildad intelecual, que nos lleve a buscar (ante los hechos que intentemos conocer y ante los problemas que necesitemos resolver), la mayor cantidad de enfoques posibles. Aún así el conocimiento obtenido será incierto, perfectible, incompleto, dudoso al menos en ciertos aspectos.

La comprensión cabal de estas circunstancias, hizo que hace 2.500 años, en la ciudad griega de Mileto, el genial Tales impulsara una revolución “metodológica” en la forma de aprehender y comprender la realidad, que de hecho dio nacimiento al conocimiento problemático y argumental, o sea a la filosofía, así como a las protociencias que siglos más tarde fructificó en la gran explosión científico-técnica actual.

Tales de Mileto en su época desconoció la autoridad de la tradición, e intentó buscar explicaciones racionales a los fenómenos naturales, que no se respaldaran en los mitos, ni en las dogmáticas creencias ancestrales. De esta forma, los antiguos griegos se anticiparon al esplendor del siglo XVIII, del llamado “Siglo de la Ilustración” o “Siglo de las luces”.



Y de el referido y genial impulso inicial con origen en la Grecia Clásica, nacieron varias disciplinas o ramas, que con el tiempo se enmarcarían dentro de lo que hoy día se conoce como física, astronomía, matemática, química, etcétera, y a un método relativamente fiable de conocimiento: El “método científico”.



Sin embargo, con el devenir de los siglos, aquella revolución que enriqueció a la civilización con distintos conocimientos y nuevas metodologías, y que poco a poco se fue perfeccionando, en algún sentido se durmió sobre sus laureles, desconoció sus excelentes principios primigenios, se envaneció con sus logros, haciendo oídos sordos al humilde llamado de nuestras limitaciones, y transformando a todo el planeta en una gigantesca factoría predatoria, cuya principal finalidad y nuevo dogma indiscutible, parecería ser afirmar la validez de sus métodos y de sus conclusiones, y desarrollar la extracción y la comercialización de todas las riquezas sociales y naturales posibles, llegando incluso hasta el propio agotamiento de algunas de esas reservas y hasta la importante degradación de algunas otras.

En vano parecen haber sido dadas, las advertencias del astrofísico británico Sir Arthur Stanley Eddington (1882-1944), cuando afirmaba que los científicos pueden ser comparados con un pescador, que utiliza una red para capturar peces en el océano.

La red es una metáfora del método y el océano representa al conocimiento: ¿Lo que no captura la malla de la red, no existe o no es conocimiento?

Cualquier método (o cualquier red de pescador) implica una ceguera selectiva de todo aquello que no se toma en cuenta, y que se sacrifica en pos de lo poco que se captura.

Cualquier método (y las técnicas que de él se deriven) debería inspirarnos humildad, porque cuando tomamos una decisión, lo hacemos sobre un océano de posibilidades y consecuencias que desconocemos, pues apenas si allí percibimos la punta del témpano.

En este contexto, pretendemos llegar a entender un poco mejor lo que está pasando en nuestro planeta y en nuestra sociedad.

Tal vez haya llegado el momento de pedir a los diferentes actores del drama humano, que cada uno narre los hechos desde su propia perspectiva y esboce algunas explicaciones, en la esperanza que con todos estos aportes tengamos alguna posibilidad de finalmente entender un poco mejor la trama, y el devenir de los acontecimientos, si es que como individuos y como especie vivimos lo suficiente.

Carlos Alberto Brunetto García
Divulgador científico-cultural


"Carlos Alberto Brunetto García": Enseñar y aprender es un proceso activo en el que los involucrados construyen poquito a poco su propia comprensión del mundo, a través de la exploración, la experimentación, el debate con otros actores sociales, la reflexión, la búsqueda de adecuada y pertinente documentación, etcétera. Y en lo concerniente a la educación formal, el uso combinado de dispositivos digitales y de redes de comunicación, permiten concebir nuevos entornos de aprendizaje, así como nuevos y estimulantes contenidos a transmitir, y nuevas destrezas a estimular, a inducir, a construir. Activas e innovadoras dinámicas de enseñanza así como vías adecuadas para el muy enriquecedor aprendizaje interactivo y colaborativo, sin duda generan sinergias muy positivas entre estudiantes y docentes, tanto a nivel horizontal como a nivel jerárquico. Y en este proceso que para muchos es nuevo, todos aprendemos, tanto docentes como estudiantes.

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