jueves, 16 de diciembre de 2010

Sistemas planetarios alejados de nuestro sistema solar: Ahora sí la tecnología y los telescopios permiten comprobar esta razonable hipótesis



Consideraciones sobre los exoplanetas

Siendo el Sol una estrella de características medias, los astrónomos desde hace décadas han pensado que el "sistema planetario" que gravita a su alrededor, no ha de ser un hecho extraño. Debe ser, por el contrario, un fenómeno bastante común en el Universo.


Sin embargo, encontrar planetas alrededor de otras estrellas es una tarea por demás difícil, dado que los planetas son astros opacos, carentes de luz propia, cuerpos oscuros, que sólo son visibles cuando su superficie, o su atmósfera, en el caso que la posean, refleja la luz de algún cercano astro fulgente.

Sin embargo, el ser humano se ha ingeniado, utilizando procedimientos indirectos, para determinar la existencia de cuerpos opacos orbitando alrededor de estrellas.


Ciertamente, estos exoplanetas o "compañeros planetarios" como también se denominan, no son visibles, ni aún con la ayuda de los más potentes telescopios. Pero, por medio de cambios apreciados en los "espectros" de la estrella en torno a la cual gravitan, y por medio de complejos cálculos matemáticos, se puede determinar no sólo su existencia, sino también su masa y la distancia que lo separa de su correspondiente astro central.

En realidad, cuando dos o más cuerpos circulan en torno a una estrella, lo hacen siguiendo órbitas elípticas, en torno a un centro común de gravedad llamado "baricentro".

Si bien es cierto, que en el caso del Sol, este cuerpo contiene más del 99% de la masa de todo el Sistema Solar, bien podrían existir sistemas planetarios donde se encuentren planetas que presenten masas considerables frente al cuerpo principal. Y entonces, por medio de tirones gravitatorios, hagan que se presenten movimientos oscilatorios perceptibles desde la Tierra, por las variaciones registradas en su correspondiente "espectro".

Sobre la base de este procedimiento, se ha descubierto por ejemplo la presencia de un planeta de masa 300 veces superior a la terrestre (es decir, una masa comparable a la de Júpiter) que orbita a la componente "C" de la estrella triple "Alfa Centauro", la más próxima a nuestro Sistema Solar, ubicada a una distancia de 4,3 Años Luz de nuestro mundo.

También se ha podido determinar, que en torno a la estrella doble "61 del Cisne", existen varios planetas: uno de masa 10.000 veces mayor que la de la Tierra, que gravita alrededor de una de dichas estrellas; y los otros dos planetas, de masa a determinar, que circulan en torno a la otra componente del mismo sistema estelar doble.

El célebre autor Isaac Asimov, en un libro (que personalmente considero brillante) titulado "¿Hay alghien ahí?", ha sostendio que la estrella "Lalande" posee un planeta gigantesco. Y dicho investigador también ha expresado que la estrella "Wolf" dispone de un "superplaneta", y además que se tiene la certeza que en torno a las estrellas "Tau Ceti", "Épsilon Erídano", y "Épsilon del Indio", circulan planetas a su alrededor.

También se conoce, a través de la "Astronomía del Infrarrojo", que la estrella "Vega" ("Alfa" de la constelación de "La Lira"), situada a unos 27 Años Luz, posee un enorme disco de acreción de materiales que a la postre formarán un "sistema planetario". Es decir, el aludido se trataría de la génesis de un sistema en formación.

Los "compañeros planetarios" conocidos hasta el momento, obviamente corresponden a estrellas relativamente cercanas, ya que es en ellas donde se pueden apreciar mejor esas variaciones o perturbaciones a las que antes hicimos referencia.

Pero este hecho, induce a pensar que los sistemas planetarios han de ser un acontecimiento bastante común y frecuente en el Universo. No obstante, naturalmente es muy difícil detectar tales sistemas aún con procedimientos indirectos, dado que como ya hemos señalado, los cuerpos oscuros muy alejados no son visibles ni siquiera utilizando los más grandes anteojos astronómicos.

Lo planteado, a su vez, enfrenta al ser humano con un fenómeno importante y trascendental desde el punto de vista teórico-espiritual, como sin duda es la eventual presencia de "vida" en otros mundos muy lejanos del nuestro.

Si bien es cierto que la ciencia no puede decir nada oficialmente aún respecto de esta cuestión, considero personalmente que resultan "altamente sugestivas" las estimaciones estadísticas efectuadas por muchos astrónomos, en el sentido de que solamente en nuestra galaxia, la Vía Láctea, existirían por lo menos 100.000 sistemas planetarios "similares" al nuestro, donde en muchos de sus componentes se darían muy similares condiciones físicas que las imperantes aquí, en nuestro mundo.

¿Será posible algún día determinar en forma directa la existencia de vida en mundos alejados al nuestro? ¿Será posible algún día comunicarnos con vida inteligente que haya prosperado en otros mundos? ¿Será posible algún día que la especie humana pueda colonizar otros planetas?

Obviamente no se puede dar aún una respuesta categórica a estos interrogantes. El tiempo dirá. El tiempo será juez de estas cuestiones.




CULTUREMAS PARA EL SIGLO XXI, HIPERTEXTOS EDUCATIVOS, SAPIENCIARIO DE DIGIMUNDO

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