jueves, 2 de diciembre de 2010

Proyecto que avanza en forma firme y muy segura, y según conveniente planificación: El "Consenso de Barcelona" en sus etapas de elaboración; Parte XVI


En buena medida debemos enfrentar el pesimismo de "Michel Eyquem de Montaigne" con su sugestivo lema o mote "¡Yo que sé!" ("Que sais-je?"). Cierto, muy cierto, hay muchas cosas que desconocemos. Cierto, debemos admitir nuestras propias limitaciones personales, pero para mejor construir y proponer, debemos recuperar la sabiduría de nuestros ancestros, pues es inútil hoy día volver a decir peor lo que anteriormente otro ha dicho mejor. Cierto, la humanidad y cada ser humano deben estar situados en el centro de nuestras preocupaciones sociales-humanitarias, pero para hacer propuestas inteligentes y constructivas, debemos tener siempre presente la variabilidad y la inconstancia y la picardía de la mayoría de los seres humanos. Cierto, con absoluta certeza, nuestra memoria es muy pobretona, y nuestra capacidad creativa tiene relámpagos de brillantez que bien pronto se esfuman si no intentamos expresarlos en forma escrita o ilustrada o aunque más no sea en forma esquemática. Cierto, muy cierto, si deseamos construir una estructura social mucho más racional y equitativa y moral, y más justamente equilibrada en la geografía, debemos imponer a la operativa económico-social una normativa tal que ponga a la comunidad mundial al abrigo de los desvíos y de las ambiciones y también de los egoísmos de muchos de nuestros congéneres.



¿Qué sociedad imaginamos y queremos? ¿Qué sociedad deseamos y necesitamos? ¿Qué sociedad planificamos y necesitamos construir? ¿Qué objetivos generales, qué valores, qué paradigmas, en suma, qué orientación debemos y podemos fijarnos?


Ideas y paradigmas para una nueva sociedad: La aldea de los nuevos tiempos, la aldea del Tercer Milenio


Ideas generales

La presente estructura social, el tejido de base que hoy nos rige, ya no cubre las expectativas de una mayoría de la población, aunque por cierto, es muy difícil cambiar hábitos, reglamentaciones, formas de comportamiento, que por años han gobernado nuestras relaciones familiares, sociales, laborales, y económicas.

Es bastante fácil criticar, pues para ello basta con ser un buen observador, y/o basta con señalar lo que ha perjudicado a gente que conocemos o a nosotros mismos.

Por cierto, es bastante más difícil expresar en detalle de qué forma deberíamos cambiar nuestras instituciones sociales y nuestras normativas, en la seguridad de que ello realmente mejoraría nuestras relaciones de convivencia y de supervivencia.

El “Consenso de Barcelona” pretende ser una respuesta a las inquietudes recién expresadas. Este proyecto se desarrolla con fuerza desde principios del año 2010, y en él participan una serie de redactores y de técnicos, entre los cuales se incluye el autor de estas líneas.

Aprovechando mi especial relación con el citado proyecto, e inspirándome por cierto en recomendaciones formuladas por los organizadores de la anteriormente citada iniciativa, así como por ideas propuestas por otros distinguidos participantes, he ido dando forma y redactando una serie de recomendaciones y de proposiciones, que por el momento no pretende ser un trabajo acabado y coherente de lo que correspondería tener en cuenta y aplicar por parte de Gobiernos y de Organismos Internacionales, para la construcción de un nuevo Orden Económico-social Internacional.

Más bien los textos que hasta el presente he ido acumulando y que enumeraré, son más un insumo para mi propio trabajo que un documento final ya acabado, y como tal es que lo presento a los interesados.

Obviamente, muy bueno sería elaborar un texto final relativamente corto, que fuera un decálogo de recomendaciones o que se acercara a este ideal. Mucho me temo que la actual situación económica y social es demasiado compleja como para que se pueda llegar a tal síntesis, así que el lector sabrá disculpar la extensión que tiene este propio documento, así como otros con similar orientación que le seguirán.


¿Cómo queremos administrarnos, cómo tendremos que manejar la economía y las finanzas?: Organización económico-financiera global


R. Alternativas a los Consensos de Washington y de Santiago

R06. Principios e instrumentos alternativos a la mundialización, a la globalización neoliberal: Comercio internacional

R06.1 Necesitamos una mayor apertura de los mercados para los países en vías de desarrollo, y en especial para las economías menos desarrolladas y frágiles. Necesitamos poner fin a la hipocresía de los países ricos, que exigen y recomiendan libre comercio, mientras ellos mismos protegen sus mercados en forma encubierta (por ejemplo con trabas sanitarias o medioambientales demasiado estrictas, con un complejo sistema de cupos diferenciales, etcétera) y/o en forma directa. Hacen falta reglas comerciales internacionales más justas, que permitan a los países en vías de desarrollo gozar de la oportunidad de también producir bienes y servicios de mayor valor añadido, para poder exportarlos al mundo desarrollado o a los mercados que lo requieran sin mayores trabas. Necesitamos así un comercio internacional realmente al servicio del desarrollo de los pueblos, y que implemente un intercambio que permita que cada país y cada región geográfica produzcan aquello para lo que se es más eficiente, según sus recursos naturales y sus infraestructuras, y según la capacitación y vocación y tradición de su gente. Pero atención, no nos quedemos en la petición, esperando buena voluntad y comprensión y juego limpio de todas partes. El egoísmo está en todos lados a flor de piel, así que este objetivo deberá ser refrendado por normativas claras que penalicen desvíos que se aparten de lo que viene de expresarse. Análisis caso a caso podrán ser previstos y resueltos en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Pero también y a nivel global, a nivel de por ejemplo las cifras anuales de exportaciones e importaciones de cada país, también se podrá implementar un procedimiento que penalice tanto el exceso de importaciones respecto de las respectivas exportaciones, como el exceso de exportaciones respecto de las respectivas importaciones; así y a través de una nueva arquitectura financiera internacional, se podrá incentivar un mayor equilibrio de los intercambios internacionales globales, implementando penalizaciones monetarias a los desequilibrios de cualquier signo.

R06.2 Queremos reforzar mecanismos de comercio justo, en el sentido amplio del término, potenciando la denominación de origen, los derechos de los productores y trabajadores, la protección medioambiental y la calidad de los productos. Además, por distintas vías permitir a los productores participar cada vez más en la cadena de valor añadido y en el cuidado del medio ambiente, y no limitándolos a la mera producción de materias primas.

R06.3 Queremos un “Acuerdo Internacional sobre Inversiones” que evite la amenaza y las presiones de los “Acuerdos Multilaterales sobre Inversiones”. Aquí se debe incluir compromisos serios por parte de los países receptores (necesitados de capital) y de la empresas inversoras, en el que todas la partes, incluida la población, salgan beneficiadas. El acuerdo deberá establecer un marco general, para todo tipo de inversión, estableciendo condiciones laborales mínimas, respeto medioambiental, pago de derechos y beneficios comunitarios, etcétera.

R06.4 Queremos reinventar la cooperación global, de forma que tenga objetivos y calendarios claros, financiación pública y privada compartida, participación global de todos los países, incluyendo gobiernos nacionales, instituciones internacionales, el sector privado, y las organizaciones académicas y no gubernamentales.

R06.5 Queremos Planes Nacionales y Regionales de Erradicación de la Pobreza, con financiación y preferencias comerciales en base al monitoreo y superación de los Objetivos del Milenio. La ayuda internacional (AOD) debe guiarse hacia la consecución de objetivos bien definidos. Estos planes deben evaluar bien las necesidades de cada país, los obstáculos a superar y el impacto de diferentes medidas y políticas, buscando alcanzar niveles concretos de desarrollo de infraestructuras básicas, y de satisfacción de las necesidades básicas humanas.

R06.6 Queremos la creación de Fondos Mundiales específicos, de forma que los gobiernos puedan acceder a financiación sólida y barata, así como a asistencia técnica, para llevar a cabo proyectos de desarrollo concretos.

R06.7 Consideramos prioritario alcanzar la soberanía alimentaria en cada país, apoyando la producción agrícola del campesinado, para que no tenga que emigrar, y de paso, así evitando que el control de los alimentos quede en unas cuantas corporaciones transnacionales. Hay que legislar para que no se especule con los alimentos, ya que así se provocan las hambrunas. Hay que legislar para eliminar el derecho de propiedad intelectual sobre plantas y animales.

R06.8 Consideramos que los mercados solidarios – que dependen de la voluntad de productores, distribuidores, y consumidores unidos, y que conforman parcial, complementaria, o totalmente sistemas de intercambio – no son públicos ni privados, sino sociales. Tanto si son a nivel local o a nivel grupal y comunitario, tanto si son a nivel de redes o de redes de redes.

R06.9 Consideramos que las acciones y los resultados de los organismos internacionales, están demostrando con claridad, que es necesaria e imprescindible una reforma sustantiva de la arquitectura financiera internacional, aplicando un nuevo modelo que tenga entre sus bases significativas, un real equilibrio de los intercambios, según las distintas zonas geográficas y al interior de cada una de las fronteras nacionales.

R06.10 Consideramos indecente que el comercio del dinero goce de un estatus destacado en los textos económicos, las políticas gubernamentales, y la gestión empresarial. La visión convencional es que “más es mejor”: Más crecimiento económico medido por el PIB, más bienes, más dinero, más inversiones, más dividendos, más puestos de trabajo, todo visto impulsado por un mayor comercio. Sin embargo, más crecimiento del PIB basado en el dinero no siempre es mejor. También puede ser crecimiento sin empleo o dañando nuestro medio ambiente y la calidad de vida. Más comercio mundial a menudo perjudica a las comunidades locales, a las culturas, y causa graves trastornos sociales y pérdidas de empleo.

R06.11 Consideramos que el comercio internacional debe tender al equilibrio. Un país con una deuda excesiva deberá pagar una tasa por su deuda, pues no es una situación deseable. Pero ese “coste” no deberá ir, como ahora, a beneficiar a los países ricos (a los países acreedores), sino que deberá integrarse a un fondo internacional cuyo destino final puede, por ejemplo, ser predominantemente dirigido a preservar al medio ambiente, y a apoyar a los sectores sociales más débiles y desfavorecidos, o también para apoyar la construcción aquí y allá de infraestructuras básicas.

R06.12 Consideramos que hay que agilizar y renovar de una manera novedosa, toda la base operativa de nuestras relaciones de intercambio, pasando a usar contratos digitales, concretando cumplimientos contractuales y fiscales en forma ágil, muy automatizada, para defender a la sociedad de una manera efectiva y práctica, de desvíos como el narcotráfico, el contrabando, la especulación, las ilegalidades y los sobornos, el tráfico de influencias y las contrataciones complacientes, las estafas, los robos y las irregularidades e injusticias en el ámbito de la seguridad social.

R06.13 Hay que preparar y poner al Estado para el servicio de los pueblos y las naciones, teniendo como objetivo o como condición reintegrar las riquezas y los bienes de la naturaleza, que son recursos comunes a todos, que son bienes públicos. Cada nación debe ejercer el control sobre sus riquezas naturales y energéticas, para beneficio de sus propios pueblos. En este marco se puede intercambiar solidariamente con otros pueblos el uso y usufructo de estas riquezas, sin la intermediación o con poca injerencia de las corporaciones transnacionales.

R06.14 Hay que recuperar las recomendaciones contenidas en la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo: «1.2 El derecho humano al desarrollo implica también la plena realización del derecho de los pueblos a la libre determinación, que incluye, con sujeción a las disposiciones pertinentes de ambos Pactos Internacionales de Derechos Humanos, el ejercicio de su derecho inalienable a la plena soberanía sobre todas sus riquezas y recursos naturales». Articulo VIII: «Deben hacerse reformas económicas y sociales adecuadas, con el objeto de erradicar todas las injusticias sociales». Esta declaración fue adoptada por la Asamblea General de NNUU en su resolución 41/128 de fecha 4 diciembre 1986, y debe implicar a la comunidad internacional y también a cada Estado nacional soberano, para que se tomen medidas unilaterales basadas en el derecho internacional.

R06.15 Consideramos que aunque formalmente la Organización Mundial del Comercio puede parecer democrática y transparente, de hecho no es así: Sus miembros se reúnen a puerta cerrada; Toman decisiones inapelables que afectan a los países y a la democracia misma, puesto que provocan cambios en la legislación de los países; No tiene reglas sobre el trabajo infantil ni sobre las condiciones de trabajo; Sólo miran los intereses de las corporaciones transnacionales, o al menos parecen ubicar allí las prioridades; Parecen tener el objetivo de lograr que las grandes corporaciones gobiernen el mundo y, de hecho, ellas así ya lo hacen.

R06.16 Hay que intensificar los esfuerzos regionales y gubernamentales en el seno de las Naciones Unidas, para instaurar un “Código de conducta internacional para las empresas transnacionales”, concerniente a las condiciones de trabajo y a la protección del medio ambiente.

R06.17 Queremos un aumento de la ayuda oficial al desarrollo, para que las sumas asignadas lleguen al 0,7% del PIB de los países más industrializados (en 2010, los países del OECD sólo dedicaron 0,35 %, la mitad del compromiso), y comenzar así a formar un fondo de reparación, por los daños causados a los pueblos del Sur durante los últimos 5 siglos de pillaje y dominación por parte de las potencias del Norte.

R06.18 Hay que devolver a los pueblos del Sur los bienes mal adquiridos por las élites dominantes, que en muchos casos los invirtieron en los países del Norte y en los paraísos fiscales.

R06.19 Consideramos que como las empresas multinacionales pueden huir en cualquier momento, como pueden retirarse llevándose inversiones y beneficios, y sin responsabilidades para con las comunidades locales, los gobiernos y organismos internacionales deberán convenientemente regular las conexiones y las rendiciones de cuentas de las empresas multinacionales a las comunidades locales, para la justa reparación de los eventuales perjuicios.

R06.20 Consideramos que las políticas coordinadas deben centrarse en el crecimiento guiado por los salarios, lo que requiere una redistribución progresiva a nivel mundial, así como dentro de los países, y cambios en los sistemas de producción que cumplan con los requisitos de estilos de vida más sostenibles. Para ello es necesario permitir que las cuentas comerciales y de capital se manejen de forma diferente, y fomentar la diversificación del comercio y las inversiones fuera de los patrones existentes.

R06.21 Consideramos que los países ricos deben admitir que los países en desarrollo necesitan más proteccionismo del que ellos hacen. La Ronda de Doha, que es el último empuje de los países ricos para la liberalización del comercio en los países en desarrollo, debe ser inmediatamente detenida o al menos reestructurada. Una nueva ronda de negociaciones comerciales debe comenzar, que revierta muchas de las medidas de liberalización comercial excesiva, y además creando más "espacio político" para los países en desarrollo.

R07. Principios e instrumentos alternativos a la mundialización, a la globalización neoliberal: Instituciones económicas internacionales

R07.1 Las consecuencias del rol asumido por el FMI y las recomendaciones hechas por esta vía a los países miembro, condujeron a que dos décadas de recuperación económica de América Latina no hayan podido aprovecharse para mejorar la calidad de vida de los más necesitados, a través de un real fortalecimiento de las economías; y ello era de esperar, y ello era de suponer, pues la acción del FMI se orienta fundamentalmente a mejorar la macroeconomía, sin preocuparse en forma especial por los aspectos sociales. El creciente ahorro nacional, fruto del sacrificio de la población, resultó de un proceso general de acumulación obligado, que servía como requisito para recibir recursos del FMI, y como aval para otros créditos de la banca multilateral, orientados todos ellos a financiar un supuesto desarrollo económico que estaba, más bien, sujeto a condicionamientos externos y a intereses foráneos. Tanto el FMI como el Banco Mundial, juegan sin duda un papel complementario para el mantenimiento de los esquemas vigentes de explotación para unos cuantos y de beneficio para unos pocos, tanto en la escala global como en la local. Pero atención, no echemos todas las culpas al FMI, al BM, y a sus técnicos, pues se ha ordenado a estas instituciones que actúen con la finalidad de cumplir ciertos objetivos, pero sin poder modificar la arquitectura y la ingeniería de base del ordenamiento financiero internacional. El mecanismo realmente tramposo es el propio sistema monetario internacional, y obviamente el FMI y el BM no pueden obrar milagros en el marco de actuación en el que se les obliga a proceder.

R07.2 Con toda evidencia, se necesitan profundas reformas en la gobernanza de las Instituciones Económicas Internacionales así como en los organismos de normalización, como el “Comité de Basilea de Regulación Bancaria”. Ahora estamos en un momento particularmente favorable, para refundar o reestructurar los organismos surgidos de los “Acuerdos de Bretton Woods”.

R07.3 Por cierto y mientras no sea posible introducir reformas profundas, modificaciones de menor porte como un aumento de cuotas en el FMI, particularmente para las principales economías emergentes, y una dilución del poder de veto de los Estados Unidos de América, naturalmente podrían ser cuestiones positivas. Un FMI reformado que pueda otorgar más préstamos a las economías emergentes más pobres, que ahora están escasas de financiación bancaria, es otro aspecto positivo que podría ser encarado. Pero no nos engañemos con reformas a medias. Ello es lo que EEUU y otros países poderosos buscan que hagamos los países periféricos: Poner nuestro foco de atención en aspectos de menor importancia. Ese es el “dulce” con el que quieren calmar nuestro “llanto”.

R07.4 Consideramos que la Asamblea General de la ONU, en colaboración con el ECOSOC y con otros organismos de la familia de las Naciones Unidas, como la Organización Internacional del Trabajo, deberían asumir un rol principal, en la supervisión y evaluación de estas instituciones y estos organismos financieros multilaterales, de sus decisiones, de las consecuencias inducidas, para justipreciar los impactos sociales y económicos que pudieran provocarse, incluyendo el crecimiento, el desempleo, y la pobreza. Para cumplir con estas nuevas responsabilidades, tiene que haber reformas en la relación entre la Asamblea General de Naciones Unidas y la Instituciones Financieras de Bretton Woods, así como con las instituciones de reglamentación, para mejorar las rendiciones de cuentas que se ofrecen a la comunidad internacional.

R07.5 Queremos la reforma total de las Instituciones Internacionales, tanto del Banco Mundial, como del Fondo Monetario Internacional y de la Organización Mundial del Comercio, que deben experimentar un proceso de mayor democratización en su toma de decisiones, y un replanteamiento de sus paradigmas económicos, asimilando la realidad de los países pobres, y poniendo el desarrollo humano a escala global por encima de todas sus acciones y recomendaciones. Y siempre recordando que el deber de estas instituciones es con los gobiernos y sus ciudadanos, y no con intereses empresariales privados.

R07.6 Queremos reemplazar instituciones como el BM y el FMI con instituciones internacionales realmente democráticas, y que respeten la carta magna de las Naciones Unidas, y todos los pactos y tratados internacionales sobre derechos humanos.

R07.7 Conviene retomar y reponderar la propuesta de John Maynard Keynes sobre una Organización Internacional del Comercio, reemplazando o reestructurando la actual Organización Mundial del Comercio (OMC).

R07.8 Queremos la creación de un observatorio internacional sobre la gestión de los organismos internacionales, con el objetivo de evaluarlos, en forma independiente y sin conflicto de intereses. Un centro de observación del ejercicio, las responsabilidades, y la transparencia, con un nuevo enfoque, para superar la posición de dominio, el poder de veto, los privilegios, y las inmunidades, que se otorgan o niegan en base a intereses.

R07.9 Consideramos que necesitamos instituciones internacionales que sean más eficaces, y en particular que sean capaces de:
(A) Disponer de fondos suficientes para procurar correcta alimentación a escala mundial y para la lucha contra el Sida (sumas realmente insignificantes, si las comparamos con la cuantía de los fondos de “rescate”);
(B) Activar los Objetivos del Milenio, especialmente la lucha contra la pobreza, redefiniendo plazos y cantidades, y otorgando, por fin, las ayudas prometidas al desarrollo, acompañadas de la cancelación de la deuda externa de algunos países, para que, entre otros aspectos positivos, la emigración sea en lo sucesivo voluntaria y no forzada;
(C) Convocar una cumbre de las Naciones Unidas, en las que no se escatimen, como se hizo en el año 2005, los fondos destinados a la erradicación del hambre (no había medios más que para “reducir los hambrientos a la mitad en el año 2015”);
(D) Considerar rápidamente la inmediata aplicación de fórmulas, como las tasas sobre transacciones de divisas, propuestas aprobadas por las Naciones Unidas, y contenidas en la Declaración sobre fuentes innovadoras para el financiamiento de la “Iniciativa contra el hambre y la pobreza”, suscrita el 24 de septiembre de 2008 en Nueva York.
(E) Reducir el impacto de catástrofes naturales y provocadas, mediante la puesta en práctica de las propuestas del decenio (1989-1999) de las Naciones Unidas, y de las recientes disposiciones al respecto de la Unión Europea (GAP), para evitar los efectos de episodios recurrentes (huracanes, inundaciones, incendios, etcétera) que siguen hallando, incluso en los países más desarrollados tecnológicamente, una falta total de preparación con una gran vulnerabilidad social.
(F) Atención prioritaria deberá ser dada a África, eliminando con apremio la vergüenza que representa la explotación en el Congo en territorio Kivu, del coltán (mineral de columbita-tantalita, empleado en ordenadores y telefonía móvil), así como de situaciones como la de Angola -con tantas riquezas explotadas, con tanto petróleo y quilates retirados de su subsuelo- mientras la población malvive con menos de 2 dólares al día.

R08. Principios e instrumentos alternativos a la mundialización, a la globalización neoliberal: Nueva arquitectura financiera regional

R08.1 Las posibles nuevas arquitecturas financieras regionales sin duda tienen enorme trascendencia, por el efecto ejemplo o prueba o ensayo que ellas bien podrían consolidar y transmitir. En efecto, no podemos negar importancia a un eventual y amplio acuerdo que derivara en un nuevo y conveniente ordenamiento financiero internacional. Pero seamos realistas, conseguir este acuerdo, conseguir este consenso, muy posiblemente va a ser imposible en la sociedad de nuestra época, porque no se van a lograr las adhesiones políticas necesarias. Pensemos por un momento. La actual arquitectura financiera internacional es notoriamente asimétrica, porque divide a los países en dos grupos: (1) Aquellos cuyas monedas nacionales son aceptadas como divisas de reserva (de hecho dólar estadounidense y euro); (2) El resto de los países y territorios del mundo. Y esta asimetría en la parte operativa notoriamente induce asimetría en cuanto a la distribución de ciertos beneficios. En la parte financiera, no se tratan a todos los países por igual, y en buena medida ello genera o induce muchos de los desequilibrios y de las injusticias que se observan en nuestros días. En conclusión, los llamados países del Primer Mundo, con EEUU a la cabeza, muy probablemente se negarán a aceptar un cambio radical y profundo del orden financiero internacional, y en todo momento seguramente abogarán por conceder pequeños cambios operativos, y/o acordar algunos privilegios o salvaguardias especiales a los países más pobres y comprometidos. Y ante esta presunta y cruda realidad: ¿Qué podría hacerse? Una salida posible es renunciar en un inicio a un cambio estructural importante del sistema surgido de los Acuerdos de Bretton Woods, pero promover acuerdos regionales entre países que ataquen la cuestión de los intercambios comerciales y de las transferencias de capitales. Y en el sentido que acaba de expresarse, dos orientaciones son posibles: (A) Ordenar comercio y transferencias entre los países participantes del acuerdo, entre los países miembro, y dejando intocada la cuestión de las transferencias con el resto de los países del mundo; (B) Profundizar un poco más el acuerdo regional, haciendo que todo pase por el nuevo conducto regional, y en dicho conducto establecer una puerta de vaivén que sirva para conectar la economía regional con la economía del resto del mundo. En resumen, resultará conveniente promover y ensayar nuevas arquitecturas financieras regionales, y atención preferente deberemos dar a este asunto.

R08.2 Un camino alternativo e innovador para inspirar otras regiones del mundo, es la Nueva Arquitectura Financiera Regional en la que participan Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay, y Venezuela, que plantea una banca de desarrollo de nuevo tipo, con otras prioridades basadas en la construcción supranacional de soberanías alimentarias y energéticas, así como en la producción de medicamentos, en la financiación de la economía popular, en la constitución de una masa crítica de ciencia y tecnología, en un diálogo de saberes relativos a los conocimientos ancestrales y a lo mejor de los avances mundiales, y en el fortalecimiento de otro tipo de infraestructura para propiciar la complementariedad de los aparatos productivos. Atención especial debe darse a los estudios en curso que se orientan al no uso del dólar estadounidense como unidad de cuenta y como dinero de compensación de los intercambios.

R08.3 Una Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) en América Latina, está poniendo en marcha un sistema nuevo de Banca Central, superando el dogmatismo neoliberal, y desarrollando una soberanía monetaria y macroeconómica con la conformación de Fondos de Estabilización y Desarrollo alternativos al FMI, que desplieguen medios de pago alternativos a nivel supra y subnacional, para auspiciar otras lógicas productivas en una red de redes que establezcan las bases de un nuevo orden monetario en la región. En América Latina, los proyectos del Banco del Sur, del Banco del ALBA, la moneda regional, y el Fondo del Sur, por ejemplo, marcan la línea planteada y establecen una esperanza.

R08.3.1 La propuesta de Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) se plantea como respuesta a las circunstancias de desprotección en las que estos países les toca ahora enfrentar la crisis financiera internacional, para así intentar defender las condiciones de vida y seguridad de sus poblaciones. La Nueva Arquitectura Financiera Regional se podría sustentar al menos en tres pilares: El Banco del Sur, el Fondo Común de Reservas del Sur, y el SUCRE (Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos). Ellos configuran un nuevo esquema financiero, orientado a canalizar los propios recursos de la región hacia los requerimientos de desarrollo que no han podido ser atendidos desde la acción de otros organismos multilaterales.

R08.3.2 La NAFR parte de la necesidad de transformar la actual banca de desarrollo y de redefinir su papel, y sitúa al Banco del Sur como el corazón de ese cambio. Concebido como un banco multilateral, con prioridades distintas de las hoy aplicadas por otros mecanismos, y que actúa guiado por un nuevo concepto de soberanía supranacional, o soberanía de la patria grande. Soberanía alimentaria y energética, soberanía de los recursos naturales, de la salud, y del conocimiento, son los criterios sustanciales para el impulso del desarrollo que se podría dar desde el Banco del Sur.

R08.3.3 El Banco del Sur trata de inducir un cambio de lógica y de modalidades de operación. A diferencia de la práctica de la banca de desarrollo convencional, se pretende reducir la utilización de divisas clave, especialmente del dólar estadounidense, para así minimizar las perjudiciales y acumulativas consecuencias de esa dependencia. Así por ejemplo, si un país socio requiere un crédito, un tramo de éste podría ser en dólares para importar tecnología desde los países desarrollados (desde el Norte), pero habrá otros segmentos que se concedan en las monedas nacionales de los países socios, para así promover la importación de sus productos o la contratación de sus empresas. Esto podría generar una dinámica de mercados regionales, para sostener procesos de desarrollo autónomos, y al margen de las problemáticas y de los vaivenes de la economía mundial. Otra cosa importante de la orientación señalada, es ir acostumbrándonos poco a poco a no medir todo en dólares estadounidenses. Y es que en la economía y en las finanzas, también tenemos poco a poco que introducir este cambio cultural, si es que en América Latina deseamos superar nuestra dependencia de los países del Primer Mundo.

R08.3.4 El otro pilar de la NAFR sería el SUCRE (Sistema Unitario de Compensación Regional de Pagos) que consiste en un sistema de compensación de pagos entre los distintos bancos centrales. El SUCRE es básicamente un sistema recíproco de tarjetas de crédito, que se abren unos bancos centrales a otros, para hacer transacciones de pagos y cobros en las operaciones de comercio internacional, y sin la necesidad de utilizar dólares de EEUU. En lugar de ello, el sistema emplea una unidad de cuenta común o moneda fiduciaria electrónica, que sirve para la valoración de los pagos internacionales. El sistema maneja un registro contable de cuánto vende y cuánto compra cada país, y al final se pagan únicamente los saldos netos. Este mecanismo, a más de favorecer la utilización de las monedas locales de los países-miembro para la realización de los pagos internacionales, presenta una serie de beneficios, entre los que se destacan:
(A) Minimiza los costes que implica utilizar el dólar u otra moneda extranjera, como intermediario para los pagos de comercio exterior entre los países.
(B) Reduce tiempos y costes de transacción, al no tener que pasar por las largas cadenas de bancos corresponsales, como sucede con los sistemas de pagos internacionales convencionales.
(C) Disminuye la necesidad de divisas públicas y privadas para la realización de pagos de comercio exterior, a la vez que origina una disponibilidad adicional de recursos, y por lo tanto, potencia el comercio entre los Estados Parte.

R08.3.5 El otro pilar de la NAFR es el Fondo Común de Reservas del Sur. Este fondo está encaminado a propiciar la estabilidad monetaria y cambiaria de los países miembro, mediante el diseño de instrumentos dirigidos a mantener las reservas internacionales en niveles adecuados, en caso de enfrentar impactos derivados de crisis financieras locales o externas. Una gestión común de las reservas de los países-miembro, permitirá que América Latina no tenga que acumular reservas para mantenerlas en los mercados financieros del Norte, y podrá así usar estos recursos en infraestructuras, carreteras, colegios, hospitales, puertos, o en muchas otras obras que hacen falta en los países de la región latinoamericana.

R09. Principios e instrumentos alternativos a la mundialización, a la globalización neoliberal: Estrategias de transformación

R09.1 Queremos alejarnos del reduccionismo económico al que mayoritariamente se orientó la izquierda global en la era neoliberal, muy agresiva en protestas, muy hiriente en discursos, pero muy pobre en propuestas viables. Debemos revalorizar la política. Debemos apoyar el buen funcionamiento de los partidos políticos. Los políticos deben recuperar su protagonismo de antaño en cuanto a debates y en cuanto a semillero de ideas. Y la ciudadanía debe buscar las vías para estar más activa que nunca, y con más posibilidades de efectiva participación y construcción.

R09.2 La prosperidad y la felicidad depende en parte de nuestra capacidad y nuestra habilidad para participar en la vida social. Debemos prestar buena atención a los recursos sociales e institucionales subyacentes en nuestro entorno más inmediato. Crear comunidades sociales resistentes y sólidas, es particularmente importante para hacer frente a los desequilibrios externos que puedan plantearse.

R09.3 Consideramos que gran parte de las propuestas reunidas en el llamado “Consenso de Barcelona” serán rechazadas por EEUU así como, muy posiblemente, también por algunos gobiernos europeos. Habrá que comenzar el cambio de sistema en base a un reducido número de países, dejando abierta la puerta a la ampliación progresiva de este grupo inicial. Las grandes ventajas y eficiencias que posiblemente se derivarán de las innovadoras reformas propuestas, provocarán que los nuevos sistemas progresivamente se afirmen y se amplíen, y se generalicen, terminando tal vez en los hechos por ser sustancialmente mundiales.

R09.4 Consideramos que la actual desconexión y fragmentación del sur, permitirá con tal vez reformas y estrategias no excesivamente significativas, incrementar los intercambios comerciales sur-sur, y lograr menor dependencia política como fruto de la diversificación, afirmando así posiciones propias y originales frente al norte desarrollado y poderoso, reforzando capacidades productivas y tecnológicas nacionales, en fin, tomando cierta distancia frente a las estrategias corrientes y contemporáneas de la globalización.

R09.5 Consideramos que la historia no es lineal. Se hace por rupturas provocadas por la acumulación de energías, de ideas, de proyectos, de sueños e ideales, que en un determinado momento con fuerza cuajan e introducen una ruptura, un punto de inflexión, y entonces los nuevos enfoques irrumpen con vigor suficiente como para imponerse, y como para establecer nuevos paradigmas. Y entonces otra cultura comienza. Y entonces, quimeras e ilusiones que parecían imposibles comienzan a hacerse realidad.

R09.6 Queremos que la economía funcione en base a principios éticos, para así permitir garantizar la justicia en toda su concepción imaginable, y para así defender los derechos de alimentación, educación, y vivienda, de las poblaciones pobres, y particularmente de las comunidades indígenas. Hay que impulsar los procesos de evolución de estas comunidades conducidos por ellas mismas.

R09.7 La posibilidad de una alternativa se construye, en primer lugar, desde la defensa de la capacidad de los pueblos para decidir. Y un elemento crucial de esa capacidad, depende de los márgenes de maniobra con que cuenten las naciones en el plano macroeconómico. El papel histórico que ha cumplido el neoliberalismo en el desmantelamiento de esas capacidades, y en el debilitamiento de los aparatos productivos y de las fuerzas sociales en el Sur, debe ser respondido con la creación colectiva y simultánea de nuevas capacidades, desde la perspectiva del desarrollo de una soberanía de nuevo tipo, ya no basada particularmente en los pequeños estado-nación del pasado, sino potenciada en el fortalecimiento de identidades supranacionales, continentales y regionales, como pilares constituyentes de un mundo más democrático y multipolar.

R09.8 Consideramos que el actual sistema económico, político, social, y cultural, centrado en la ganancia y la riqueza y el poder para unos pocos, está llegando a su fin. Nos urge decidir entre todos, las nuevas formas de procedimientos y de valores que tendremos que concretizar, que aplicar, que sentir, que vivir.

R09.9 Queremos establecer un diálogo efectivo entre la economía pública, la economía privada, y la economía social -que incluya a la ciudadanía organizada- para establecer funciones, responsabilidades, límites, entre la economía privada y la pública. Nuevas leyes serán necesarias para encausar complementación, cumplimiento, evaluación, rectificación, control, etcétera, definiendo un nuevo modelo económico nacional e internacional bajo supervisión ciudadana.

R09.10 Consideramos que a partir de Observatorios Ciudadanos, habrá que organizarse para revisar el funcionamiento de los gobiernos, para eliminar gastos improductivos, reducir derroches, y eliminar privilegios.

R09.11 Consideramos que el actor clave para producir el cambio es la propia sociedad civil, es el llamado poder ciudadano, somos cada uno de nosotros. Cualquiera puede generar un cambio descomunal y ser un factor desequilibrante, si en vez de sumisamente adaptarse a condiciones a veces indignas y humillantes, intentamos ser coherentes con nuestros propios pensamientos básicos, con nuestras propias elucubraciones profundas y altruistas, nosotros mismos comportándonos de acuerdo con lo que queremos y podemos y necesitamos para nosotros mismos y para nuestros pares, como hicieron y hacen tanta gente normal, tanta gente común y corriente que a veces y por circunstancias bastante fortuitas adquiere luego notoriedad, tales como Mohandas Karamchand Gandhi (más conocido como Mahatma Gandhi y que apoyó abiertamente a las castas más bajas de la sociedad india), Rosa Parks, el propio Martin Luther King (un pastor bautista en su inicio bastante desconocido), Agustí Chalaux, etcétera.

R10. Principios e instrumentos alternativos a la mundialización, a la globalización neoliberal: Los nuevos modelos

R10.1 Consideramos que lo más dramático de las problemáticas que nos afectan en este inicio del siglo XXI, radica en que las actuales estructuras sociales y productivas se encuentran bastante desgastadas, sin que ninguna alternativa suficientemente vigorosa, elaborada, racional, e innovadora, se presente y se discuta a los más altos niveles de decisión.

R10.2 Consideramos que no sólo necesitamos regulación. Queremos elaborar alternativas y nuevos parámetros para una salida post-capitalista real. Los nuevos parámetros tendrán que cumplimentar cinco elementos esenciales que podrían dar coherencia a las nuevas iniciativas que intentan construir alternativas:

R10.2.1 El uso responsable y sostenible de los limitados recursos naturales. Ir más allá de la explotación y fortalecer una relación de respeto y sinergia con la naturaleza. Esto significa una nueva filosofía de la relación entre seres humanos y la tierra, lejos del concepto de explotación de la naturaleza como una mercadería, y acercándose al respeto por la naturaleza como fuente de vida.

R10.2.2 Resituar la economía en su sitio apropiado en la sociedad como un todo, abandonando la visión reduccionista que la convirtió en el principal foco de la coexistencia humana. La economía debe respetar valores pero no ser una fuente de valores; debe ser considerada como la actividad que crea las bases para la vida física, cultural y espiritual de todos los seres humanos del planeta, a la vez que respeta las normas sociales y medioambientales. Necesitamos establecer la prioridad del valor de uso sobre el valor de cambio. Pasar de la producción de valor añadido para el interés privado, a la actividad que produce las bases para la vida – física, cultural y espiritual – para todos los seres humanos en el mundo.

R10.2.3 Extender la democracia a todas las relaciones e instituciones sociales. No sólo debe ser aplicada y fortalecida en la arena política, con una nueva definición del Estado y de las organizaciones internacionales, sino también extendida a las esferas de la economía, de las finanzas, de la cultura y de la relación entre hombres y mujeres, de forma que se convierta en un valor universal y permanente. Esto significa un nuevo acercamiento de los individuos a la sociedad, pero también una nueva concepción del Estado.

R10.2.4 Construir un “ethos” mínimo fundamentado en el intercambio multicultural y las tradiciones filosóficas y religiosas de las gentes, para que puedan participar en definir el bien común de la Humanidad y en desarrollar nuevos valores. Una nueva filosofía de vida basada en la idea de “bien vivir” en vez de “bien estar” o de “tener más”.

R10.2.5 Fortalecer una visión espiritual del mundo que facilite la búsqueda humana de un sentido trascendente de la vida, de la obra creativa de los seres humanos y de nuestra breve aparición en este pequeño planeta.

R10.3 Consideramos que el bienestar personal, social y planetario sólo puede conseguirse si se convierten en realidad estos cinco elementos esenciales. Esto sería posible gracias a una economía que aportara suficientes y decentes provisiones para toda la comunidad, en la que los seres humanos vivieran en harmonía, con la naturaleza y con la Totalidad (the Whole en inglés) de la cual somos una parte. Estos son los fundamentos para una biocivilización que dé un papel central a la vida, a la Tierra y a la humanidad, cuyos ciudadanos sean hijos e hijas de la alegría en vez de la necesidad.

R10.4 Queremos participar en la elaboración y deliberación sobre nuevos modelos que permitan la transición hacia sociedades con menos producción y menos consumo (volver a lo local y a lo regional) que tengan en cuenta:

R10.4.1 Aceptar los límites planetarios (pasar de la eficiencia a la suficiencia para el bienestar).

R10.4.2 Buscar la equidad, que conlleva la paz.

R10.4.3 Reemplazar los valores de codicia por solidaridad, de competencia por cooperación, de acumulación por compasión.

R10.5 Consideramos que algunas de las problemáticas que más están afectando hoy día en nuestros niveles decisorios, y que en buena medida están dificultando una adecuada y rápida toma de adecuadas medidas en el ámbito internacional y mundial, son ellas la corrupción, la deshonestidad, el egoísmo casi sin límites, la predisposición a dar y a recibir sobornos, la indiferencia frente a muchas de las desgracias ajenas. Pero no hagamos la del avestruz, no apreciemos la realidad y las dificultades solamente en forma parcial. Las problemáticas señaladas no afectan únicamente a nuestros gobernantes y a la tecnocracia de los organismos internacionales. Esos desvíos no solamente son constatables en los grandes centros del poder financiero o en el seno de las familias más acaudaladas, pues ellos permean todos los niveles y ámbitos de nuestra sociedad, y todas las zonas geográficas. No nos engañemos a nosotros mismos, haciendo llamados a la solidaridad y al altruismo, o confiando en una mejor educación en valores. La corrupción, el amiguismo, la deshonestidad, el egoísmo, la arbitrariedad, la ilegalidad, la actuación encubierta y mezquina, en mayor o menor grado están instalados por todos lados, y poca cosa podremos hacer en pro de la construcción de una sociedad más justa y solidaria, si al menos medianamente no logramos corregir estas inconveniencias. Tal vez la única forma de incidir satisfactoriamente en cuanto a lo planteado, sea avanzar en la transparencia de nuestra actuación social en niveles muy avanzados, reformando sustancialmente nuestra operativa socioeconómica de base al introducir las monedas nominativas y con trazabilidad, o sea al introducir el dinero telemático.

R10.6 Consideramos que nuestro objetivo principal debe ser demostrar que lo que estamos proponiendo no es ni utópico ni excesivamente idealista. Queremos demostrar que estamos planteando un sistema alternativo aplicable. Si no realizamos esta lucha de ideas y de valores, no se considerarán las propuestas de forma “seria” y no seremos capaces de convencer.


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Lista de participantes confirmados y activos desde el inicio en el proyecto "Consenso de Barcelona 2010-2011": Orden alfabético

1. Acharya, Arabinda (Singapore)
2. Afid, Fatna (Marruecos)
3. Akter, Farjana (Bangladesh)
4. Alloo, Fatma (Tanzania)
5. Alonso, Aurelio (Cuba)
6. Amin, Samir (Egipto)
7. Amineh, M P (Holanda-Irán)
8. Amra, Bahia (Palestina)
9. Anselmi Elissalde, Juan Carlos (Uruguay)
10. Arruda, Marcos (Brasil)
11. Assaf, Nizam (Jordania)
12. Baby, Quazi (Bangladesh)
13. Bakarat, Sultan (Reino Unido-Jordania)
14. Bamela Engo, Ruth (Camerún)
15. Barber, Lois (EEUU)
16. Barghoutti, Mustafa (Palestina)
17. Barry, Aminata Touré (Mali)
18. Beaudet, Pierre (Canadá)
19. Bello, Walden (Filipinas)
20. Budianta, Melani (Indonesia)
21. Buracas, Antanas (Lituania)
22. Caliari, Aldo (EEUU-Argentina)
23. Cavanaugh, Kathleen (Irlanda)
24. Ceceña, Ana Esther (México)
25. Cissé van den Muijsenbergh, Catherine (Holanda)
26. Concha Martínez, Leonor Aida (México)
27. Coraggio, Jose Luis (Argentina)
28. Coulibaly, Ibrahima (Mali)
29. Chahal, Nahla (Palestina)
30. Chen Morales, Guillermo (Guatemala)
31. Chowdhury, Zafrullah (Bangladesh)
32. Chowdury, Anwarul (Bangladesh)
33. Chung 钟, Hsiu-mei 秀梅 (Taiwan)
34. Dahlerup, Drude (Suecia)
35. Dann, Carrie (EEUU)
36. Davis, Troy (Francia)
37. Daycha, Siripatra (Tailandia)
38. De Sousa Santos, Boaventura (Portugal)
39. Delport, Elize (Sudáfrica)
40. Diaz-Abaya, Marilou (Filipinas)
41. Dimitrievna, Doronina Olga (Rusia)
42. Dwivedy, Dharitri (India)
43. Ebadi, Shirin (Irán)
44. Ergas, Zeki (Suiza-Turquía)
45. Evans, Jodie (EEUU)
46. Fatima, Zahra tul (Pakistán)
47. Fazal, Anwar (Malasia)
48. Firmenich, Mario (Argentina)
49. George, Susan (Francia-EEUU)
50. Gopakumar, K M (India)
51. Grzybowski, Cândido (Brasil)
52. Guang, Pan (China)
53. Gulayozov, Madjid (Tadjikistán)
54. Hamer, Chris (Australia)
55. Han, Zaw Zaw (Burma)
56. Han Jung, Soknan (Corea del Sur)
57. Hee-Yeon, Cho (Corea del Sur)
58. Henderson, Hazel (EEUU)
59. Hikmet, Taghrid (Jordania)
60. Houtard, François (Bélgica)
61. Ibengwe Mongella, Gertrude (Tanzania)
62. Iqbal, M C M (Sri Lanka)
63. Ishizawa, Jorge (Perú)
64. Iskhanyan, Avetik (Armenia)
65. Jean Marc, Piotte (Canadá)
66. Kaara, Wahu (Kenya)
67. Kabir, Rokeya (Bangladesh)
68. Kamal, Lahbib (Marruecos)
69. Kamara, Edward (Sierra Leona)
70. Kambiwa, Chantal (Camerún)
71. Kasiva, Faith (Kenya)
72. Keen, Steve (Australia)
73. Kethusegile, Bookie Monica (Botswana)
74. Khosla, Ashok (India)
75. Kin Chi 劉健芝, Lau (China)
76. Koite, Mama (Mali)
77. Koroma, Paul (Sierra Leona)
78. Kozyreva, Yevgeniya (Kazakhstán)
79. Kusago, Takayoshi (Japón)
80. Laohasiriwong, Suwit (Tailandia)
81. Larraín Ruiz-Tagle, Sara (Chile)
82. Leslie, Emma (Cambodia)
83. Lihua 丽华, Xie 谢 (China)
84. Lini, Hilda (Vanuatu)
85. Loh, Kwok Wah Francis (Malasia)
86. Loh, Sharon (Hong Kong)
87. Lop Nazaretyan, Akop (Rusia)
88. López, Cecilia (Colombia)
89. Lopezllera-Mendez, Luis (México)
90. Lu 路, Aiguo 爱国 (China)
91. Lubang, Fred (Filipinas)
92. Malahat, Nasibova (Azerbaijan)
93. Mamani Condori, Carlos (Bolivia)
94. Mani, Rama (Francia-India)
95. Maoulidi, Salma (Tanzania)
96. Marianeli, Torres (Ecuador)
97. Martínez, Osvaldo (Cuba)
98. Max De Mesa, Teodoro (Filipinas)
99. Max-Neef, Manfred (Chile)
100. May, East (Brasil)
101. Mayor Zaragoza, Federico (España)
102. Mbow, Amadou (Mauricio)
103. McFadden, Patricia (Swazilandia)
104. McKinney, Cynthia Ann (EEUU)
105. Milojevic, Ivana (Serbia)
106. Mohr, Lavinia (Canadá)
107. Morgantini, Luisa (Italia)
108. Moyo, Sam (Zimbabwe)
109. Muchhala, Bhumika (India)
110. M'Jidi, Najat (Marruecos)
111. Nafaa, Said (Egipto)
112. Nanuashvili, Ucha (Georgia)
113. Navarro-Castro, Loreta (Filipinas)
114. Ng, Jenny (Hong Kong)
115. Nyong'o, Zawadi (Kenya)
116. Obregon, Rafael (Colombia)
117. Onyemi, Emilia (Nigeria)
118. Orluc, Katiana (Alemania)
119. Ortega, Josep (Andorra)
120. Osman Ahmed, Bakhita (Sudán)
121. O’Siochru, Sean (Irlanda)
122. Páez Pérez, Pedro (Ecuador)
123. Pérez Esquivel, Adolfo (Argentina)
124. Peter, Magline (India)
125. Petrovic, Zivojin (Serbia)
126. Pignatti, Martina (Italia)
127. Primavera, Heloísa (Argentina)
128. Purnima Kishwar, Madhu (India)
129. Rafendi, Jamin (Indonesia)
130. Raffer, Kunibert (Austria)
131. Raghuram, Shobha (India)
132. Rahmani, Ahmed (Francia-Marruecos)
133. Raina, Vinod (India)
134. Rajagopal, P V (India)
135. Rajan, Vithal (India)
136. Ramambasoa, Florentine (Madagascar)
137. Ramdas, Lalita (India)
138. Ribas, Sandra (Costa Rica)
139. Robinson, Deborah (EEUU)
140. Rodríguez, Clemencia (EEUU-Colombia)
141. Sabbah, Refaat (Palestina)
142. Samar, Sima (Afganistán)
143. San Suu Kyi, Aung (Burma)
144. Sandra, Chaher (Argentina)
145. Sangid, Baibon (Filipinas)
146. Sarabhai, Mallika Vikram (India)
147. Sarmiento, Eduardo (Colombia)
148. Seiko, Ohashi (India-Japón)
149. Seneviratne, Kalinga (Sri Lanka)
150. Shenjing 深靖, Lin 林 (Taiwan)
151. Shiva, Mira (India)
152. Shiva, Vandana (India)
153. Siddartha (India)
154. Sirajul, Islam (Bangladesh)
155. Sit 薛, Tsui 翠 (China)
156. Sivakumar, Mannava V K (India)
157. Siwatibau, Suliana (Fiji)
158. Somera, Nina (Filipinas)
159. Suleri, Abid Qaiyum (Pakistán)
160. Sun 孙, Bai 白 (China)
161. Sun, Ge (China)
162. Suwanwela, Charas (Tailandia)
163. Swami, Agnivesh (India)
164. Taibo, Carlos (España)
165. Talout Meknassi, Fawzia (Marruecos)
166. Telibert, Laoc (Filipinas)
167. Thabet, Nada Alfy (Egipto)
168. Tiejun, Wen (China)
169. Tripp, Aili (EEUU)
170. Upham, Garance (Francia)
171. Van Arkel, Henk (Holanda)
172. Vanyan, Georgi (Armenia)
173. Vargas, Virginia (Perú)
174. Villanueva, Cesar (Filipinas)
175. Wallerstein, Immanuel (EEUU)
176. Wang 汪, Hui 晖 (China)
177. Warschawski, Michael (Israel)
178. Xiulin, Gu (China)
179. Yang, Hailan (China)
180. Yon Tjega, Simon (Camerún)
181. Youssoupha, Gueye (Senegal)
182. Yun 运, Jianli 建立 (China)
183. Zhao 赵, Ling 玲 (China)
184. Zipp, Susan (EEUU)

Lista de participantes confirmados y activos desde el inicio en el proyecto "Consenso de Barcelona 2010-2011": Orden por país

142. Samar, Sima (Afganistán)
118. Orluc, Katiana (Alemania)
119. Ortega, Josep (Andorra)
144. Sandra, Chaher (Argentina)
127. Primavera, Heloísa (Argentina)
123. Pérez Esquivel, Adolfo (Argentina)
48. Firmenich, Mario (Argentina)
27. Coraggio, Jose Luis (Argentina)
172. Vanyan, Georgi (Armenia)
64. Iskhanyan, Avetik (Armenia)
72. Keen, Steve (Australia)
54. Hamer, Chris (Australia)
130. Raffer, Kunibert (Austria)
92. Malahat, Nasibova (Azerbaijan)
154. Sirajul, Islam (Bangladesh)
67. Kabir, Rokeya (Bangladesh)
32. Chowdury, Anwarul (Bangladesh)
31. Chowdhury, Zafrullah (Bangladesh)
12. Baby, Quazi (Bangladesh)
3. Akter, Farjana (Bangladesh)
60. Houtard, François (Bélgica)
93. Mamani Condori, Carlos (Bolivia)
73. Kethusegile, Bookie Monica (Botswana)
100. May, East (Brasil)
51. Grzybowski, Cândido (Brasil)
10. Arruda, Marcos (Brasil)
143. San Suu Kyi, Aung (Burma)
55. Han, Zaw Zaw (Burma)
82. Leslie, Emma (Cambodia)
180. Yon Tjega, Simon (Camerún)
70. Kambiwa, Chantal (Camerún)
14. Bamela Engo, Ruth (Camerún)
106. Mohr, Lavinia (Canadá)
65. Jean Marc, Piotte (Canadá)
18. Beaudet, Pierre (Canadá)
99. Max-Neef, Manfred (Chile)
81. Larraín Ruiz-Tagle, Sara (Chile)
183. Zhao 赵, Ling 玲 (China)
182. Yun 运, Jianli 建立 (China)
179. Yang, Hailan (China)
178. Xiulin, Gu (China)
176. Wang 汪, Hui 晖 (China)
168. Tiejun, Wen (China)
161. Sun, Ge (China)
160. Sun 孙, Bai 白 (China)
155. Sit 薛, Tsui 翠 (China)
90. Lu 路, Aiguo 爱国 (China)
83. Lihua 丽华, Xie 谢 (China)
75. Kin Chi 劉健芝, Lau (China)
52. Guang, Pan (China)
147. Sarmiento, Eduardo (Colombia)
116. Obregon, Rafael (Colombia)
88. López, Cecilia (Colombia)
57. Hee-Yeon, Cho (Corea del Sur)
56. Han Jung, Soknan (Corea del Sur)
138. Ribas, Sandra (Costa Rica)
97. Martínez, Osvaldo (Cuba)
5. Alonso, Aurelio (Cuba)
122. Páez Pérez, Pedro (Ecuador)
96. Marianeli, Torres (Ecuador)
184. Zipp, Susan (EEUU)
175. Wallerstein, Immanuel (EEUU)
169. Tripp, Aili (EEUU)
139. Robinson, Deborah (EEUU)
104. McKinney, Cynthia Ann (EEUU)
58. Henderson, Hazel (EEUU)
45. Evans, Jodie (EEUU)
35. Dann, Carrie (EEUU)
15. Barber, Lois (EEUU)
22. Caliari, Aldo (EEUU-Argentina)
140. Rodríguez, Clemencia (EEUU-Colombia)
167. Thabet, Nada Alfy (Egipto)
111. Nafaa, Said (Egipto)
6. Amin, Samir (Egipto)
164. Taibo, Carlos (España)
101. Mayor Zaragoza, Federico (España)
157. Siwatibau, Suliana (Fiji)
174. Villanueva, Cesar (Filipinas)
166. Telibert, Laoc (Filipinas)
158. Somera, Nina (Filipinas)
145. Sangid, Baibon (Filipinas)
113. Navarro-Castro, Loreta (Filipinas)
98. Max De Mesa, Teodoro (Filipinas)
91. Lubang, Fred (Filipinas)
40. Diaz-Abaya, Marilou (Filipinas)
19. Bello, Walden (Filipinas)
170. Upham, Garance (Francia)
36. Davis, Troy (Francia)
49. George, Susan (Francia-EEUU)
94. Mani, Rama (Francia-India)
132. Rahmani, Ahmed (Francia-Marruecos)
112. Nanuashvili, Ucha (Georgia)
30. Chen Morales, Guillermo (Guatemala)
171. Van Arkel, Henk (Holanda)
25. Cissé van den Muijsenbergh, Catherine (Holanda)
7. Amineh, M P (Holanda-Irán)
114. Ng, Jenny (Hong Kong)
86. Loh, Sharon (Hong Kong)
163. Swami, Agnivesh (India)
156. Sivakumar, Mannava V K (India)
153. Siddartha (India)
152. Shiva, Vandana (India)
151. Shiva, Mira (India)
146. Sarabhai, Mallika Vikram (India)
137. Ramdas, Lalita (India)
135. Rajan, Vithal (India)
134. Rajagopal, P V (India)
133. Raina, Vinod (India)
131. Raghuram, Shobha (India)
128. Purnima Kishwar, Madhu (India)
124. Peter, Magline (India)
109. Muchhala, Bhumika (India)
74. Khosla, Ashok (India)
50. Gopakumar, K M (India)
42. Dwivedy, Dharitri (India)
148. Seiko, Ohashi (India-Japón)
129. Rafendi, Jamin (Indonesia)
20. Budianta, Melani (Indonesia)
43. Ebadi, Shirin (Irán)
121. O’Siochru, Sean (Irlanda)
23. Cavanaugh, Kathleen (Irlanda)
177. Warschawski, Michael (Israel)
126. Pignatti, Martina (Italia)
107. Morgantini, Luisa (Italia)
79. Kusago, Takayoshi (Japón)
59. Hikmet, Taghrid (Jordania)
11. Assaf, Nizam (Jordania)
78. Kozyreva, Yevgeniya (Kazakhstán)
115. Nyong'o, Zawadi (Kenya)
71. Kasiva, Faith (Kenya)
66. Kaara, Wahu (Kenya)
21. Buracas, Antanas (Lituania)
136. Ramambasoa, Florentine (Madagascar)
85. Loh, Kwok Wah Francis (Malasia)
47. Fazal, Anwar (Malasia)
76. Koite, Mama (Mali)
28. Coulibaly, Ibrahima (Mali)
17. Barry, Aminata Touré (Mali)
165. Talout Meknassi, Fawzia (Marruecos)
110. M'Jidi, Najat (Marruecos)
68. Kamal, Lahbib (Marruecos)
2. Afid, Fatna (Marruecos)
102. Mbow, Amadou (Mauricio)
89. Lopezllera-Mendez, Luis (México)
26. Concha Martínez, Leonor Aida (México)
24. Ceceña, Ana Esther (México)
117. Onyemi, Emilia (Nigeria)
159. Suleri, Abid Qaiyum (Pakistán)
46. Fatima, Zahra tul (Pakistán)
141. Sabbah, Refaat (Palestina)
29. Chahal, Nahla (Palestina)
16. Barghoutti, Mustafa (Palestina)
8. Amra, Bahia (Palestina)
173. Vargas, Virginia (Perú)
63. Ishizawa, Jorge (Perú)
38. De Sousa Santos, Boaventura (Portugal)
13. Bakarat, Sultan (Reino Unido-Jordania)
87. Lop Nazaretyan, Akop (Rusia)
41. Dimitrievna, Doronina Olga (Rusia)
181. Youssoupha, Gueye (Senegal)
125. Petrovic, Zivojin (Serbia)
105. Milojevic, Ivana (Serbia)
77. Koroma, Paul (Sierra Leona)
69. Kamara, Edward (Sierra Leona)
1. Acharya, Arabinda (Singapore)
149. Seneviratne, Kalinga (Sri Lanka)
62. Iqbal, M C M (Sri Lanka)
39. Delport, Elize (Sudáfrica)
120. Osman Ahmed, Bakhita (Sudán)
34. Dahlerup, Drude (Suecia)
44. Ergas, Zeki (Suiza-Turquía)
103. McFadden, Patricia (Swazilandia)
53. Gulayozov, Madjid (Tadjikistán)
162. Suwanwela, Charas (Tailandia)
80. Laohasiriwong, Suwit (Tailandia)
37. Daycha, Siripatra (Tailandia)
150. Shenjing 深靖, Lin 林 (Taiwan)
33. Chung 钟, Hsiu-mei 秀梅 (Taiwan)
95. Maoulidi, Salma (Tanzania)
61. Ibengwe Mongella, Gertrude (Tanzania)
4. Alloo, Fatma (Tanzania)
9. Anselmi Elissalde, Juan Carlos (Uruguay)
84. Lini, Hilda (Vanuatu)
108. Moyo, Sam (Zimbabwe)

Mapa de culturas y áreas del mundo utilizado para el proyecto "Consenso de Barcelona 2010-2011"

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