viernes, 6 de agosto de 2010

Una buena forma de reforzar la memoria: Historias en imágenes


IDEAS PRELIMINARES

Hoy día vivimos en una sociedad audiovisual y de la información, que nos induce e impulsa a perfeccionar nuestra cultura general, y que en mayor o menor grado nos incita a desempeñarnos profesionalmente de la mejor manera posible, o sea en un nivel de excelencia.

Claro está, el señalado comportamiento no llega a toda la población, pues hay vagos de la cultura, y también hay vagos desde el punto de vista laboral, hay quienes les disgusta estudiar, y hay quienes no quieren trabajar pues prefieren emplear su tiempo disipadamente compartiendo momentos de ocio con una barra de amigos.

Obviamente, hace unos años participar en ambientes culturales, artísticos, o intelectuales, concurrir con regularidad a teatros y a conciertos, frecuentar cursillos de formación, de orientación tecnológica o histórica o de cualquier otro tipo, o eventualmente seguir con regularidad algún grupo de discusión sobre aspectos filosóficos o sociales o profesionales, implicaba disponer de un buen nivel socioeconómico, pues se necesitaba gastar en entradas, en abonos, en cuotas de afiliación, en transporte, en vestimenta y calzado, en aportes para compartir gastos, etcétera, etcétera.

Hoy día claro está, quienes son indigentes, quienes integran una familia muy pobre, no están en mejores condiciones que antaño, desde el punto de vista de acceso a la cultura y al conocimiento y a las noticias y a la capacitación laboral-profesional. Pero Internet y la computación se están metiendo cada vez con mayor fuerza en los hogares, inclusive en aquellos de nivel medio y medio-bajo. Las personas así tienen oportunidades mucho más fluidas que en otras épocas, para mejorar su cultura, para mejorar su capacitación profesional, para mantenerse informado de lo que pasa en el mundo en el día a día, etcétera, etcétera.


Es de esperar que la presente generación, que el grupo constituido por quienes hoy día son jóvenes y a quienes sin duda bien podríamos llamar nativo-digitales, aprovechen al máximo todas las oportunidades que se les ofrecen a través de la tecnología digital. Muchachos, niños y jóvenes, amigos y amigas, ciudadanos del mundo, no desperdicien lo que la tecnología digital e Internet hoy les ofrece en bandeja de plata.

Y a efectos de cerrar este artículo y estas reflexiones con algo más concreto, y así no quedarnos con vaguedades y generalidades, deseamos más particularmente llamar la atención sobre un punto.

Como se dijo al principio, nos está tocando vivir un mundo diferente, un mundo en ciertos aspectos muy positivo, pues la sociedad de la información se ha desarrollado con mucha fuerza, y alcanza ya a la casi totalidad del planeta, aunque por cierto, todavía dejando de lado extensos grupos humanos que se encuentran marginados de esta nueva modernidad, de esta revolución cibernética.

Pero bueno, aún cuando es necesario reconocer que existen limitantes, y que existen excluidos, también debe reconocerse que existen grandes posibilidades.

Los canales de información hoy día son enormes y abundantes, y es tal el bombardeo de imágenes y de datos, que también es fácil perderse, que también es fácil llegar a la saturación.

¿Cómo prevenir este peligro? ¿Cómo protegerse de estos desvíos?

Por cierto, hay que saber seleccionar, hay que saber administrar el tiempo entre el uso de computadoras, y las actividades presenciales de socialización y de tipo laboral o deportivo, y hay que educar la memoria para poder retener aquellos elementos que se nos destacan como positivos y enriquecedores.

Desde el punto de vista fisiológico, los humanos estamos dotados de una buena capacidad de memoria, pero esta capacidad funcional del cerebro también puede educarse, para así poder potenciarla al máximo.


SOBRE LA MEMORIA

Es frecuente que las personas por momentos cierren las portezuelas de sus automóviles olvidando las llaves en el contacto de encendido, o que dejen el bolígrafo o el celular por cualquier parte de la casa, y entonces luego cuando necesitan ubicar dichos elementos no logran hacerlo.

Hay personas que a veces también tienen dificultades para recordar instrucciones y mandados que se les confían, especialmente cuando ellos son variados y numerosos.

No es infrecuente tampoco olvidar compromisos importantes, fechas de vencimiento, encargos, fechas gratas, compras urgentes, etcétera, etcétera.

Algunas personas se preocupan por sus falencias de memoria y por sus distracciones, al punto que a veces llegan a pensar que no están bien dotados desde el punto de vista mental-intelectual. Sin embargo, esa suposición bastante extendida, en general es completamente falsa. Las personas presentan diferencias a veces bastante acentuadas en relación a sus habilidades intelectuales y psicomotrices, pero en realidad y dejando de lado los casos patológicos, todos los humanos bien alimentados tenemos potencialidades muy similares en el sentido indicado, solamente que algunas facultades mentales las hemos desarrollado bastante bien, mientras que otras no tanto.


La memoria es similar a un músculo, y ciertamente mucho se mejora la capacidad de memorización con la ejercitación, con la práctica, y también con la aplicación de pequeños trucos, o sea en definitiva, con la aplicación de una metodología racional y adaptada.

Existen infinidad de manuales para desarrollar la memoria, e incluso se desarrollan cursos para mejorar esta capacidad de la mente.

Las críticas que desde aquí podemos hacer a esos manuales y a esos cursillos, es que en muchos casos esos emprendimientos se llevan a cabo con un interés exageradamente comercial. Además, los métodos que allí se exponen, en muchos casos son de carácter general, o sea supuestamente aplicables y útiles para cualquier persona; sin embargo, las estructuras mentales de las personas tienen singulares orientaciones, que a unos permite recordar mejor cuando visualizan esquemas gráficos e imágenes, mientras que a otros les acomoda más escribir o verbalizar mentalmente lo que desean recordar, y mientras que a otros le resulta más adecuado encontrar elementos mnemotécnicos o lógicos en los que basarse.

Con toda certeza, algunos de nosotros somos preponderantemente lógicos, otros intuitivos, otros ingeniosos, otros de estructura mental ordenada, otros tienen gran capacidad para la abstracción y para encontrar similitudes o paralelismos, y otros son más desordenados pero a la vez muy insistentes y empeñosos y perseverantes, etcétera, etcétera.


¿CÓMO FUNCIONA NUESTRA MENTE?

Según los expertos en programación neurolingüística, los humanos nos dividimos en tres categorías principales: (1) los kinestésicos, (2) los visuales, y (3) los auditivos.

Los kinestésicos se sienten más cómodos combinando habilidades psicomotrices con otras facultades mentales. Este tipo de personas en general tienen facilidad para los deportes, para la danza, para escribir a máquina (para digitar en teclados), es decir, para combinar el sentido del tacto y los movimientos del cuerpo con otras capacidades intelectuales y con otras habilidades.

Y como imaginará fácilmente el lector, los humanos visuales aprenden con más facilidad basándose en el sentido de la vista, y los humanos auditivos obtienen mejores rendimientos basándose en lo que escuchan, basándose en lo que reflexionan a viva voz, y/o evocando mentalmente trozos de discursos verbales.

Es decir, lo que se desea transmitir con lo recién dicho, es que en las personas preponderan unos sentidos sobre otros.


NIVELES DE MEMORIA

En base a investigaciones y a experimentación, se supone que la mente tiene al menos tres diferentes clases o tipos de memoria: (A) memoria sensorial, (B) memoria inmediata o de corto plazo, también llamada memoria de trabajo, y por último (C) memoria profunda o de largo plazo.

En base a lo expuesto, en base a las diferencias antes resaltadas, carece de utilidad dar recomendaciones que resultan frecuentemente adecuadas para un cierto tipo de persona, cuando estamos frente a un individuo que prioriza una diferente forma de adquirir conocimientos y de memorizar. O sea, no resulta de utilidad obligar a alguien a intentar aprender y recordar con un método concreto, si es que el mismo no se adapta a su personalidad y a sus inclinaciones básicas.

En definitiva y en cuanto a mejorar la memoria y la capacidad de entendimiento, probablemente será mejor enseñar algo de teoría, como hemos intentado hacer en los párrafos anteriores, en lugar de recomendar algunos trucos suponiendo que son los que siempre dan buenos resultados. Así, se dejará amplia libertad a cada cual, para que elabore por sí solo sus mejores procedimientos para memorizar y para entender.


HISTORIAS EN IMÁGENES

A efectos de aportar en este artículo algo más concreto, damos a continuación una serie de imágenes, por cierto muy tiernas y llamativas, relativas a un bichito en algún sentido muy simpático: el puercoespín.






Las historias reales o inventadas, que tienen una trama y un desenlace, y de la que se puede extraer algún tipo de enseñanza o de conclusión, por cierto ayudan a fijar las ideas y a recordar.

Cuando se describe una determinada situación, o cuando se hace un pedido más o menos complejo, será más sencillo recordar el asunto y los detalles si en alguna medida se elabora una especie de cuento con esos elementos. Esta técnica es utilizada con cierta frecuencia por gestores y periodistas, para así facilitar la retención de información cuando no se tienen bolígrafos y papel a la mano, y cuando tampoco se puede usar una grabadora. Ese cuento, esa narración, puede ser algo inventado en el momento, o puede ser generado por modificación de situaciones o de historias o de hechos conocidos. Así, a la hora de reconstruir la cuestión, puede que sea más sencillo hacerlo.

En apoyo de recomendaciones y de consejos, las historias terminadas en moraleja por cierto tienen un valor didáctico indudable.

Simplemente como para dar un ejemplo y como para utilizar las imágenes recién presentadas, narraremos a continuación una historia, la fábula del Puerco-espín.

Durante la era glacial, muchos animales morían por causa del frío, pues no lograban adaptarse.

Los puerco-espines, percibiendo la situación, resolvieron juntarse en grupos por las noches, para así abrigarse y protegerse mutuamente, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más próximos, lo que les provocaban pequeñas heridas.

Debido al inconveniente, en cierto momento decidieron alejarse unos de otros para evitar las heridas, pero entonces sentían mucho frío, y algunos incluso morían por esta causa.

Entonces tuvieron que adoptar una elección: O dormían separados, lo que probablemente les obligaría a pasar mucho frío, y en ciertos casos incluso los llevaría a morir, y en el largo plazo a la probable extinción de la especie. O aceptaban las espinas de los compañeros, y las pequeñas heridas que así recibirían.

Con sabiduría, decidieron dormir todos juntos, y es por eso que hoy día existen puerco-espines.

Estos animalitos supieron adaptarse, y convivir con las pequeñas heridas que la relación muy próxima con sus semejantes les causaban, ya que lo más importante era la compañía y el calor del otro.

Moraleja: La mejor relación no es aquella que une armoniosamente a dos o más personas, sino aquella donde cada uno aprende a convivir con los defectos de los otros, admirando y exaltando sus cualidades por encima de sus desvíos y de sus equivocaciones.


LA MEMORIA ES COMO UN MÚSCULO, Y LA MEMORIA TAMBIÉN SE PUEDE POTENCIAR CREANDO HÁBITOS

Es relativamente frecuente que cuando se sale muy apresuradamente del hogar, para ahorrar tiempo se quieran hacer varias cosas a la vez, como ser abrir el garaje y poner en funcionamiento el automóvil, y mientras que el motor del mismo adquiere algo de temperatura, se va a terminar de cerrar la casa, y a buscar un portafolio o un paquete que deben ser ubicados en la baulera.

Lo mismo cuando se actúa en el hogar, al preparar el desayuno se pone la leche a calentar, y en otra hornalla se ponen el tostador y varias tostadas, e inmediatamente se van arreglando sobre la mesa las tasas y cubiertos, la mermelada y la mantequilla, el café y el cacao, etcétera.

Por cierto, este tipo de comportamiento tiene sus riesgos, pues en un número elevado de ocasiones, o se deja sin llave la casa, o se queman las tostadas, o la leche hierve y se derrama.

¿Qué puede hacerse para evitar estas distracciones, que en definitiva, en vez de ahorrarnos tiempo, nos complican y muchas veces nos retrasan aún más?

Bueno, la recomendación para estos casos es crearse hábitos y rutinas, o sea, intentar hacer siempre las cosas en un determinado orden. Por otra parte, en aquellas cuestiones que se hacen automáticamente y sin pensar, como por ejemplo cerrar con llave la puerta principal de la oficina o de nuestra residencia, acostumbrarse a dar unos pasos, y luego y en forma premeditada, volver e intentar abrir esa puerta para comprobar si ella sede o no. Así, muy probablemente algo más tarde, la persona no recordará bien si trabó o no la puerta, pero sí recordará que cuando se acercó para verificar, la puerta no cedió.

Recomendación: Para mejorar la eficiencia de la memoria cree sus propias rutinas, según más le convenga, y especialmente para aquellas cosas que los olvidos y los descuidos ya le hayan traído algunos inconvenientes.


CUERPO SANO, MENTE SANA

Hacia el año 100 después de Cristo, el poeta romano Décimo Junio Juvenal (60 DC - 128 DC) expuso, sin tal vez tener real conciencia, la clave para que un emprendimiento funcione y para que una persona pueda dar su máximo potencial: "Mens sana in corpore sano".

Los buenos resultados de una empresa dependen, en gran medida, de que sus trabajadores se encuentren motivados y en buen estado tanto físico como intelectual. Con esto, los expertos no priorizan particularmente a que las personas cuenten con una mejor formación, o a que se encuentren satisfechos con sus respectivos sueldos y con sus respectivas condiciones laborales, sino que también dan importancia a la condición física en relación a un posible buen rendimiento laboral. Una oficina cuyos trabajadores están en buena forma, generalmente es una oficina más productiva y creativa.

Muchos estudios e investigaciones dan sustento a la afirmación que viene de ser expresada.

Un estudio de la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y particularmente del Hospital Universitario Sahlgrenska que depende de dicha institución, afirma que desempeñar diariamente una rutina de ejercicios, como correr al aire libre, o como practicar calistenia, permite aumentar la capacidad de concentración y la rapidez con que se realizan ciertas actividades mentales. "Estar en buena forma significa que el corazón funciona bien, que los pulmones tienen una buena capacidad, y que el cerebro se encuentra bien oxigenado", explica Michael Nilsson, uno de los autores principales del informe, que señala que en la actividad física se encuentra una clave para la mejora del rendimiento de cualquier trabajador.

En el sistema de enseñanza, se limita el tiempo dedicado al estudio, y se lo fracciona intercalando un tiempo de descanso, un tiempo de quiebre de la actividad. Los expertos también recomiendan que para lograr mejores resultados laborales, una actividad física moderada también se debe realizar durante las horas de trabajo. Esto es lo que se ha bautizado como pausas activas o gimnasia laboral. Así se ayuda a romper la monotonía, revirtiendo de esta manera la fatiga muscular y el cansancio generado por la rutina de trabajo, además de contribuir a controlar el estrés laboral, un problema que hace que dos de cada diez trabajadores tenga problemas para concentrarse y recordar sus tareas pendientes, según lo bien señalan estadísticas internacionales recientes.

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