jueves, 21 de octubre de 2010

Proyecto que avanza en forma firme y muy segura, y según conveniente planificación: El "Consenso de Barcelona" en sus etapas de elaboración; Parte XI


La hora de actuar ha llegado, pero aún muchos vacilan, especialmente en niveles donde actualmente se toman las grandes decisiones: Estamos todavía lejos de asumir colectivamente la necesidad apremiante de actuar, pero afortunadamente se ha encendido una luz en el camino, el “Consenso de Barcelona”.


¿Qué sociedad imaginamos y queremos? ¿Qué sociedad deseamos y necesitamos? ¿Qué sociedad planificamos y queremos construir? ¿Qué objetivos generales, qué valores, qué paradigmas y además qué orientación debemos y podemos fijarnos?


Ideas y paradigmas para una nueva sociedad: La aldea de los nuevos tiempos, la aldea del Tercer Milenio

La presente estructura social, el tejido de base que hoy nos rige, ya no cubre las expectativas de una mayoría de la población, aunque por cierto, es muy difícil cambiar hábitos, reglamentaciones, formas de comportamiento, que por años han gobernado nuestras relaciones familiares, sociales, laborales, económicas, y políticas.

En los distintos países, muchos partidos políticos de oposición han sabido criticar reiteradamente a la fuerza gobernante con vehemencia y con ciertos visos de coherencia, por tal o cual medida interna, por tal o cual presupuesto avaro en cuanto a los salarios de los trabajadores, por tal o cual posición de la nación en su postura de política internacional, por tal o cual acuerdo de intensión firmado con el FMI, etcétera, etcétera, y en épocas electorales sus adherentes a veces salieron a las calles a hacer pintadas de leyendas tales como: "No paguemos la deuda externa", "Yankis go home", "Fuera el FMI de nuestras fronteras", "Mejoremos los salarios de hambre de los trabajadores".

Por ejemplo, lo antedicho pasó por cierto en Uruguay, país de origen de quien escribe estas notas, y ese fue el anterior accionar del partido político hoy día gobernante, el que desde esa alta y digna posición con certeza recientemente ha impulsado iniciativas contradictorias con los dichos y con las propuestas de juventud, hechas años atrás por esas mismas jerarquías que hoy desempeñan importantes cargos en el Poder Ejecutivo. Así, esos jerarcas ya no salen a pintar leyendas en los muros contra el FMI, sino que invitan a almorzar a sus representantes en restaurantes de hoteles cinco estrellas. Así, esos jerarcas ya no vociferan e insultan en relación al posicionamiento del ejecutivo estadounidense en tal o cual asunto, sino que van a visitar al dignatario de turno en la propia Casa Blanca, en ciudad de Washington. Así, esos jerarcas ya no afirman querer desconocer la deuda externa uruguaya, sino que la cumplen a rajatabla. Así, esos jerarcas mantienen hoy día una posición dubitativa y esquiva frente a los sindicatos y frente a los salarios de los trabajadores, y con pragmatismo y muchísimo realismo afirman: "Más no se puede".

¿Qué ha pasado en casos como el que viene de indicarse?

Bueno, cada cual se formará opinión, y en lo personal opinamos que desde posiciones de responsabilidad gubernativa, es muy difícil marcar una línea propia radicalmente diferente a lo que señalan los paradigmas generalmente aceptados en casi todo el mundo. Los márgenes de maniobra con certeza son singularmente estrechos, sea cual sea el partido político o la coalición política circunstancialmente en el gobierno del país, pues obviamente no es posible crear riquezas y recursos de la nada, ni repartir con criterios sociales lo que no se tiene, por más voluntarismo desplegado, por más empeño y sinceridad y buenas intensiones que se tengan.

El problema fundamental, la falencia más importante, el sueño imposible, es crear una nación mejor o un mundo mejor, socialmente más justo y solidario, y más equitativamente desarrollado en la geografía, manteniendo intacto el sistema financiero internacional, y manejando los intercambios nacionales e internacionales con moneda anónima.

Es bastante fácil criticar, pues para ello basta con ser un buen observador, y/o basta con señalar lo que ha perjudicado a gente que conocemos o a nosotros mismos.

Por cierto, es bastante más difícil expresar en detalle de qué manera deberíamos cambiar nuestras instituciones sociales y nuestras normativas, en la seguridad de que ello realmente mejoraría nuestras relaciones de convivencia y de supervivencia.

El “Consenso de Barcelona” pretende ser una respuesta a las inquietudes recién expresadas. Este proyecto se desarrolla con fuerza desde principios del año 2010, y en él participan una serie de redactores y de técnicos, entre los cuales se incluye el autor de estas líneas.

Aprovechando mi especial relación con el citado proyecto, e inspirándome por cierto en recomendaciones formuladas por los organizadores de la anteriormente citada iniciativa, así como por ideas propuestas por otros distinguidos participantes, he ido dando forma y redactando una serie de recomendaciones y de proposiciones, que por el momento no pretende ser un trabajo acabado y coherente de lo que correspondería tener en cuenta y aplicar por parte de Gobiernos y de Organismos Internacionales, para la construcción de un nuevo Orden Económico-social Internacional.

Más bien los textos que hasta el presente he ido acumulando y que enumeraré, son más un insumo para mi propio trabajo que un documento final ya acabado, y como tal es que lo presento a los interesados.

Obviamente, muy bueno sería elaborar un texto final relativamente corto, que fuera un decálogo de recomendaciones o que se acercara a este ideal. Mucho me temo que la actual situación económica y social es demasiado compleja como para que se pueda llegar a tal síntesis, así que el lector sabrá disculpar la extensión que tiene este propio documento, así como otros con similar orientación que le seguirán, y otros que ya han sido publicados.


N. EL MUNDO QUE QUEREMOS, EL MUNDO QUE DESEAMOS


N01. LLUVIA DE IDEAS: Orientaciones y valores que se podrían compartir

N01.1 Más que propugnar un conjunto de valores universales y muy amplio, debemos reafirmar y fortalecer los derechos humanos fundamentales: alimentación y salud, vida en dignidad, educación, habitación y abrigo, respeto social y solidaridad, justicia, seguridad, libertades. Los derechos humanos no deben ser letra muerta para muchos; debemos encontrar caminos para que todos los seres humanos sobre nuestro mundo, puedan disfrutar razonablemente del núcleo central y básico de los DDHH. Y con certeza, también tiene que haber cierto reconocimiento orientado a la propia existencia de los pueblos y de sus respectivas culturas. Debemos estimular acciones que propendan al reconocimiento y respeto de los valores humanos y culturales relevantes en cada contexto local o nacional.

N01.2 Nuestros reales valores no son aquellos declamados en nuestros discursos, sean éstos sencillos o muy elaborados, ni aquellos defendidos con vehemencia y locuacidad y brillantez en los foros internacionales, ni tampoco aquellos expresados en rimbombantes declaraciones solemnes, con pretensión de universales o generales. Nuestros verdaderos valores son, y sólo son, aquellos real y naturalmente presentes en nuestras prácticas cotidianas, en la vida familiar, en las actividades profesionales, en los intercambios sociales, en la misma vida político-jurídica, y también en el contexto de la diplomacia internacional. Somos los seres políticos que hacemos lo que hacemos. Somos lo que aceptamos, lo que desechamos, lo que concedemos, lo que calificamos de bien o de mal, y de aceptable o de censurable, lo que prometemos y cumplimos, lo que prometemos y negamos, lo que aceptamos sin rebeldía y sin siquiera tender una mano al necesitado o al denostado.

N01.3 La diversidad de valores y de paradigmas, debe ser un elemento constitutivo y aceptado en la comunidad humana mundial, por cierto cuidando que se cumplan ciertos requisitos básicos, por ejemplo cuidando que ninguno de esos valores y de esos supuestos atente contra la dignidad de los semejantes, ni mucho menos que se ampare en definiciones maniqueas de cultura y de moral y de creencias y de ética comportamental. Pero dentro de este canon, dentro de este marco referencial, siempre deberá promoverse la amplitud y la tolerancia, y siempre deberá protegerse y apoyarse la diversidad, así como los elementos ancestrales culturales más destacados y significativos de los diferentes grupos humanos hoy día presentes o existentes en algún momento, los que no son patrimonio de unos pocos sino que son patrimonio de todos nosotros, sino que son patrimonio de toda la humanidad.

N01.4 Debe promoverse el "buen vivir" para toda la humanidad, y en el sentido más amplio y generoso posible. Y como uno de los valores más importantes, se destacan el bienestar y el confort y la seguridad, pero no en un marco de consumismo material desenfrenado, sino con una marcada orientación a la simplicidad y la razonabilidad, en el entendido que vivimos en un planeta finito, y en el entendido que también debemos atender al menos las necesidades mínimas o básicas de todos los habitantes de este planeta. Y por cierto, especial atención merecen las necesidades inmateriales de los humanos, idioma, familia, educación, cultura, participación en el quehacer político-social, oportunidades para el desarrollo de las potencialidades intelectuales, artísticas, espirituales, éticas, y literarias, así como amplias facilidades para la construcción de sentimientos y de afectos en el entorno familiar y/o social.

N01.5 La no violencia activa debe tomarse como principio coherente, y aplicable para la transformación del mundo. La no violencia activa es el camino para la construcción de una paz justa y verdadera y estable, sin apremios de ningún tipo, ni físicos, ni psicológicos, ni estructurales, ni económicos, ni político-militares. La no violencia activa debe y puede promoverse desde lo individual, y en el día a día. Todos juntos debemos aprender a decir basta en aquellos casos justificados. Todos juntos debemos luchar contra todas las formas de dominación, de discriminación, de explotación, de sumisión, de degradación, y de corrupción. Por cierto, todos tenemos derecho a ser escuchados, y todos tenemos derecho a impulsar nuestros ideales y nuestros proyectos, pero en un marco de respeto generalizado, y renunciando a la violencia y a la imposición y a las amenas, pues la violencia suele generar más violencia, y las arbitrariedades suelen propiciar nuevas arbitrariedades, y la explotación y la sumisión suelen promover el revanchismo. Debemos estar alertar, y sistemáticamente debemos negarnos a cooperar con las personas y las organizaciones que promueven algún tipo de violencia y de explotación y de discriminación. Tengamos una actitud individual proactiva constructiva y no destructiva.

N01.6 No hagamos la del avestruz. No nos hagamos los desentendidos, pues desde lo individual también debemos asumir plenamente nuestras responsabilidades. La diversidad socio-cultural y la biodiversidad, son un valioso patrimonio de la humanidad, y como tales debemos defenderlas en todos los ámbitos en los que podamos actuar, tanto en los grandes aspectos como en los que a primera vista pudieran parecer insignificantes. Nunca debemos olvidar que en determinadas condiciones también puede actuar el "efecto mariposa".

N01.7 Todos los humanos somos sujetos con derechos. Y en forma análoga debemos considerar a la propia naturaleza.

N01.8 La pluralidad cultural es uno de los importantes acervos de la humanidad. Con firmeza defendamos este activo, defendamos esta riqueza de interculturalidad, frente a las tendencias civilizatorias uniformizantes y globalizantes.

N01.9 Prioridad deben tener la preservación y la defensa de una vida digna para todas y todos, y también la protección de la propia madre naturaleza así como de una sana ecología. Lo señalado debe constituir un principio ético que oriente todas las acciones e intervenciones humanas, y también para que sea fuente de inspiración para la organización de las instituciones comunitarias, y para la elaboración y formulación de los paradigmas sociales.

N01.10 Preservar la paz y promover la no violencia es lo fundamental. Los principios orientados a la paz y a la no violencia, deben constituirse en rectores de las acciones humanas, deben recogerse en los objetivos de las instituciones comunitarias, y deben estar presentes en los paradigmas sociales que guían nuestro comportamiento.

N01.11 La justicia social debe ser nuestro norte. La justicia social debe estar entre nuestras principales preocupaciones. Tratemos de dar respuesta, al menos en algún sentido, a la injusticia social en el mundo, y a la propia degradación de nuestro entorno natural. Primacía ciertamente debe tener la reparación de daños graves a la gente, a las comunidades, a la naturaleza. Las clases obrera, los grupos campesinos, las minorías étnicas o de género, los desposeídos, los desocupados, los minusválidos, los niños, están entre nuestros grupos más débiles y comprometidos. Pero también con urgencia debemos tomar drásticas medidas de conservación del medio ambiente, y atenuar la expoliación neocolonial de recursos que sufren las llamadas zonas periféricas o zonas en desarrollo. Y en lo social, obviamente debemos preocuparnos muy especialmente por la mano de obra barata que crea situaciones próximas al esclavismo, así como por la aberración que significa la mano de obra infantil, y por el desarrollo de labores peligrosas sin que medien adecuadas y efectivas medidas de seguridad.

N01.12 Debemos superar la violencia y la desconfianza entre pueblos, entre clases, entre sectores, entre grupos sociales, entre diferentes comunidades lingüísticas, donde intereses de dominio y abuso con frecuencia recogen odio y resentimiento y rebeldía, y donde el simple desconocimiento y la simple ignorancia inducen el temor y la suspicacia.

N01.13 La seguridad no puede depender únicamente de los cuerpos institucionalizados de fuerza y de defensa, y de una justicia que disuade a través de las penalizaciones. Debemos practicar la inteligencia táctica y el ingenio, la prevención, la educación, la reeducación, la persuasión, la solidaridad. Por distintas vías debemos vencer las desconfianzas y los resentimientos. Y debemos ser generosos con las oportunidades que se brindan, pues no debemos forzar situaciones de penuria y estrechez desde las que se observen pocas salidas. Debemos organizar nuestro aparato social, de forma de minimizar las injusticias, de forma de reducir la impunidad, de forma de no poner un velo de ignorancia y de olvido respecto de las faltas cometidas.

N01.14 El respeto por los semejantes, el deseo sincero de aportar al bien común y al mejoramiento del constructo social, la buena disposición para el trabajo en equipo, he aquí las premisas con las que deberíamos orientar nuestro accionar. Nuestro comportamiento individual debería resistirse a dejarse ganar por egoísmos exagerados, que en definitiva las más de las veces conducen a la ineficiencia, a la imposición de unos sobre otros, a la falta de solidaridad y de comprensión. Deberíamos desarrollar nuestras labores con honradez, con transparencia, en un nivel de excelencia, y si es posible como trabajo grupal, como resultante de aportes de diferentes fuentes.

N01.15 Debemos fortalecer la cultura de paz, para prevenir la violencia, la intolerancia, la injusticia, la inequidad, y a fin de superar el culto a la guerra. En la mayoría de los casos, la guerra no soluciona problemas sino que los crea. La cultura de paz debe ser vista como la esencia de una nueva civilización global, basada en una sana identidad interior, y en la tolerancia a la diversidad exterior. El florecimiento de la cultura de paz, inducirá en nosotros el predominio de la razón y del sentido común, en desmedro del conflicto, de la intolerancia, de la violencia, de la incomprensión, de la falta de diálogo. La cultura de paz proveerá las bases de apoyo para un mundo estable, feliz, progresista, y próspero para una gran mayoría de habitantes del planeta.

N01.16 El trabajo por la paz es un proceso continuo, y cada uno de nosotros puede dar su aporte para que esto avance. La paz se construye desde posiciones de gobierno, y también en el día a día, y también desde las bases. Cuando hayamos avanzado efectivamente en pos de este objetivo, lograremos que nuestro mundo sea un mejor lugar para vivir. En el fondo, la semilla de la paz existe en todos los seres humanos, pero para que germine y florezca, ella debe ser nutrida, cuidada, y promovida por todos nosotros, tanto en forma individual como colectiva. La paz no puede ser impuesta desde fuera, sino que debe ser sentida y construida desde dentro.

N01.17 El dinero que ganamos y el destino que damos al mismo, reflejan la escala de valores que tenemos sobre la abundancia y la escasez de recursos en el planeta. Comprar demasiado "barato" puede significar generar menos empleo y menos trabajo en nuestro ámbito local, a la vez que sostener trabajo esclavo allá lejos, y/o a la vez que dilapidar recursos naturales aquí y allá. El dinero y los precios tienen mayor sentido de realidad, que el que pareciera que tienen.

N01.18 Los procesos de cambio realmente importantes, son los que encaremos, generemos, e implantemos, orientados a conseguir llegar a una sociedad idealizada, a una organización social deseada y tomada como meta. Los cambios simplemente dirigidos a superar situaciones coyunturales incómodas, los cambios que no son de fondo, los cambios que sólo buscan modificar ciertas cosas para que todo siga más o menos por los mismos procedimientos de siempre, ciertamente no son sustantivos, e incluso en algún sentido son un retroceso, pues dan apariencia de solución a situaciones que en realidad prolongan un inconducente y negativo continuismo. No hay otra: Debemos orientarnos a pensar y ensayar procesos de cambio que realmente sean profundos y sustantivos, y que sean un verdadero punto de partida para reedificar una nueva sociedad, una nueva organización social mucho más equilibrada y justa y transparente que la actual, una nueva comunidad mundial más igualitaria, participativa, e inclusiva, y ciertamente también más democrática, y con recursos y oportunidades más equilibradamente distribuidos en la geografía y en el cuerpo social. Formamos parte de una generación que debe mostrar valentía y creatividad, para enfrentar dificultades, y para debilitar o derrotar concepciones y paradigmas actualmente dominantes y aún no caducos, pero que debieran ser desplazados por parciales, por injustos, por ineficientes, por problemáticos.

N01.19 En nuestra reconstrucción y mejoramiento del entramado social, deberíamos inspirarnos en los valores de las antiguas sociedades matrísticas, que florecieron en relativa armonía y paz entre los milenios 8 a 5 antes de la era cristiana, particularmente en los Balcanes y en la cuenca del río Danubio. Por cierto, no se trata de retrotraernos en el tiempo a la vida simple y natural de aquellos lejanos días, y a las primitivas estrategias de supervivencia entonces aplicadas, sino en imbuir en nuestras relaciones sociales los valores de cooperación, complementariedad, solidaridad, preocupación y cuidado del semejante, respeto social, honestidad, que en los hechos contenían o reducían la violencia, la competencia, la confrontación, la voracidad y acumulación desenfrenadas. Y lo antedicho es factible hoy día, gracias a los enormes avances realizados en cuanto a ciencia, tecnología, y conocimientos, y gracias a las tecnologías digitales de la información y de la comunicación que con certeza potencian al ser humano actual en cuando a cultura, formación humanística y social, fuerza laboral, y capacidad de propuesta.

N01.20 En vez de los nacionalismos y orgullosos localismos que en muchos casos presentan notorios desvíos, necesitamos y deseamos que se desarrolle una verdadera conciencia planetaria, a través de la cual se reconozca que todos los seres humanos y todos los seres vivos de este mundo, están muy interconectados entre sí y son de hecho mutuamente dependientes. Ciertamente, el bienestar general está muy ligado al bienestar de cada uno de nosotros, y al bienestar y éxito de cada una de las especies existentes.

N01.21 No debemos despreciar nuestras raíces culturales. Debemos rescatar, mantener viva, y aún perfeccionar y profundizar, nuestra sabiduría ancestral, herencia de antiguas civilizaciones agrícolas, que lejos de estar totalmente superadas, aún tienen secretos a revelar, aún tienen enseñanzas a trasmitir, aún destacan elementos que pueden integrarse a nuestro actual y futuro tejido social.

N01.22 Los valores tradicionales no deben ser menospreciados o desplazados. Los valores tradicionales deben estar en el centro de nuestra tradición espiritual global, aún los que se derivan de las antiguas religiones con sus particulares y muy peculiares cosmovisiones, que entre otras cosas consideraban al universo y a la vida como sagrados o divinos. Toda creencia religiosa, toda cosmovisión, también tiene implícita una serie de valores espirituales, éticos, y comportamentales, que no deben ser menospreciados o minimizados. Por sólo citar un ejemplo, recordemos que “Ubuntu” (bastante próximo al “Muntu” de la filosofía bantú-ruandesa) significa en la cultura africana “Humanidad hacia los semejantes”, o "Existo porque tú existes", o incluso “Existencia sencilla y facilitada”, o aún “Fuerza universal vital que se manifiesta en todo lo que existe”, e inspirándose en estos valores incluso se ha desarrollado un sistema operativo para computadores llamado Ubuntu-Linux, que actualmente está teniendo un fuerte desarrollo.

N01.23 Individualmente podemos tener buenas ideas en relación a la posible construcción de un mundo mejor, al posible mejoramiento de nuestro tejido social, para así obtener una sociedad más justa y equilibrada. Y esto está bien. Y esto está muy pero muy bien, pues en mayor o menor medida, todos nosotros somos responsables por los aciertos y desaciertos que se cometen en relación a nuestro desarrollo social, y todos podemos y debemos aportar lo que podamos, para que las cosas se encaminen, para que las cosas se desarrollen mejor. Todos debemos sentirnos concernidos. Pero sean cuales sean nuestras propuestas, en líneas generales en ellas debemos valorar e incluir la solidaridad y la reciprocidad en las interrelaciones humanas, preservando la cohesión en las acciones. Entre nosotros no deberíamos anular parcialmente nuestros esfuerzos, y ello requiere coordinación, y ello requiere orientaciones comunes.

N01.24 La globalización neoliberal siempre será arrogante y egoísta; necesitamos una alternativa que sea humilde y considerada. Debemos poner al ser humano y sus derechos e intereses, como el único criterio pertinente en nuestras respuestas con respecto al futuro de nuestra aldea global. Dos valores nos deben guiar: (1) el principio de la igualdad plena entre todos los seres humanos, y (2) el principio de la solidaridad global.

N01.25 Somos optimistas, y pensamos que un mundo mejor es posible. Muchas han sido las catástrofes apocalípticas que se han pronosticado a lo largo de la historia, y la realidad posterior se ha encargado de desmentir esas consecuencias tan negativas y nefastas, ya que nuestra sociedad como tal hasta ahora siempre ha logrado encontrar formas de prevenirlas o atenuarlas. Tomemos como ejemplo el caso de Thomas Robert Malthus (1766-1834), quien en su momento estudió el crecimiento de la población y paralelamente el crecimiento de la producción alimentaria, y en su “Ensayo sobre los principios de la población” predijo hambrunas y problemas sociales hacia el cambio entre el siglo XVIII y el siglo XIX, vaticinio que como sabemos no se cumplió. Cierto, hoy día hay una serie de problemáticas y de desvíos que parecen acentuarse cada vez más, y que deterioran la calidad de vida de vastos sectores de población, y muchos economistas, e incluso muchos organismos internacionales como la FAO, emiten importantes gritos de alerta. Por cierto no está nada mal encarar serios estudios prospectivos, con el fin de mejor poner de relieve las problemáticas que nos afectan y sus posibles evoluciones. Anticipar, planificar, analizar, he aquí buenas herramientas con las que enfrentar al futuro. Tal vez uno de los principales desvíos que hoy día nos afecta, es que los humanos nos hemos vuelto muy egoístas, y paralelamente es que la riqueza y el poder tienen tendencia a concentrarse en cada vez menos manos. Y una buena respuesta a la presente situación, podría ser insistir cada vez más en la educación, tanto en las áreas científicas y técnicas, como en las temáticas humanísticas, y como también en la transferencia de valores (solidaridad, compasión, cooperación, complementariedad, comunicación abierta y generalizada, en un mundo cada vez más interdependiente). Cierto, hoy día ciertos desvíos parecen haberse acentuado, pero como respuesta, debemos insistir en una muy amplia y generalizada comunicación social (por vía Internet y también por otros mecanismos idóneos), para entre todos y con las ideas y aportes de todos, intentar resolución a nuestras más graves problemáticas.


N02. LLUVIA DE IDEAS: Valores de referencia que se podrían compartir

N02.1 Defensa de los derechos humanos: Respeto; Igualdad; Libertad; Equidad; Justicia; No discriminación; Inclusión.

N02.2 Compasión, coraje, creatividad, autenticidad, dignidad, iniciativa, participación, capacidad de propuesta, honestidad.

N02.3 Inclusión, dignidad, paz social, diversidad cultural, justicia política, harmonía con el medio ambiente.

N02.4 Respeto, tolerancia, creatividad, generosidad, solidaridad, felicidad compartida, participación.

N02.5 Frugalidad, perfeccionamiento democrático, equidad de género, respeto a las minorías, consumismo muy moderado.

N02.6 Desarrollo sostenible, tanto en lo económico como en lo social y en lo ecológico.

N02.7 Paz social, respeto mutuo, tolerancia étnica y religiosa.

N02.8 Equidad de género, respeto a las minorías, más equidad en el desarrollo de las naciones, más equidad en las oportunidades individuales, mejor acceso a la educación y a la cultura.

N02.9 Un nuevo orden mundial en cuanto a los valores, basado en la diversidad, la tolerancia, la paz, y la equidad entre naciones y entre personas, y en cuanto a lo operativo, basado en una verdadera moneda internacional, en una divisa internacional concebida en concordancia con las sugerencias de Lord John Maynard Keynes y de Agustí Chalaux de Subirà, y que bien podríamos llamar “bancor virtual” o “bancor telemático”.


N03. LLUVIA DE IDEAS: Aforismos que se sugiere compartir y difundir

N03.1 Considerar honestamente al prójimo y al medioambiente, en manera equivalente a como consideramos a nuestras respectivas familias y a nosotros mismos. Y orientar nuestro accionar buscando siempre resultados con justicia y equidad.

N03.2 Siempre actuar en forma sincera y muy honesta.

N03.3 Amar y respetar los unos a los otros, éste es un lema primordial. Construir con humildad y honestidad las relaciones de pareja, y en lo posible, constituir una familia y transmitir experiencia a través de los hijos. Buscar la propia felicidad, e inducir alegría y bienestar material y espiritual en el entorno.

N03.4 Quién más se esfuerce por obtener algo, quien más empeño y voluntad ponga en esa empresa, ese debe ser el dueño, ese debe ser el autor.


N04. LLUVIA DE IDEAS: Cartas de principios y declaraciones solemnes que se podrían compartir


RESTO DEL ARTÍCULO EN PREPARACIÓN. PEDIMOS DISCULPAS POR LAS MOLESTIAS.




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