miércoles, 23 de marzo de 2011

Misterios y grandes peligros en las profundidades oceánicas durante el Mesozoico: Lo que van revelando la paleogeología y los fósiles




LOS GRANDES MONSTRUOS MARINOS

Durante los períodos Triásico, Jurásico, y Cretáceo, inmensos y cálidos mares, ocupaban gran parte de las actuales llanuras de Europa Central y América del Norte.



Y dichos mares entonces albergaban una gran variedad de lagartos marinos, como los "Ictiosaurios" (pez-reptil), los "Plesiosaurios" (del griego plesios y que significa -vecino- -cercano-), así como los "Lepidosaurios" (del griego lepido -escama-; ver imágenes abajo).










Los "Plesiosaurios" eran los más grandes entre los saurios acuáticos, ya que llegaban a medir 15 metros de largo, con por ejemplo el "Elasmosaurio". Otros colosos de aquellas lejanas épocas por cierto también fueron el "Cronosaurio" (o "Kronosaurio"), el "Attenborosaurio", el "Megalneusaurio", así como el "Thalassiodracon", el "Leptocleidus", y el "Cryptocleidus".








Al adaptarse al medio marino, sus miembros poco a poco se transformaron en "paletas", que propulsaban el cuerpo de estos reptiles por el agua. Y su dieta principal eran los peces, aún los más fieros y veloces.

Estos seres eran cazadores hábiles y feroces. Y tampoco desdeñaban combatir con sus propios congéneres.






Por su parte los "Ictiosaurios" eran monstruos ferocísimos, que en su evolución asumieron el aspecto de peces. Sus extremidades habían adoptado la forma de aletas, y su cola se había alargado y bifurcado.

Eran velocísimos en el agua, y capaces de dar muy altos brincos en el aire.



Los antiquísimos "Lepidosaurios" o "Saurofidios" también estaban entre los reptiles más rapaces. Tenían el cuerpo cubierto de escamas, y en algún sentido se parecían a monstruosas anguilas. Sus espantosas mandíbulas eran dilatables, como las de las serpientes, lo cual les permitía tragar presas aún más grandes que sus respectivas bocas.



Todos los nombrados sin duda eran peligrosos y temibles, pero algunos eran verdaderos monstruos marinos, como el "Mosasaurio", ya que algunos ejemplares superaban los doce metros de longitud y excepcionalmente los diecisiete metros, aunque lo más frecuente era que se situaran entre ocho y diez metros.



LOS LADRONES DEL MAR

Mientras que los "Dinosaurios" se hacían los amos indiscutibles de la tierra firme, otros reptiles hacían lo mismo pero en los ambientes acuáticos.

Así, algunas criaturas, como presas de una inesperada e irresistible nostalgia por su ambiente original, retornaban al mar, se adaptaban de nuevo al medio marino.

Entre estos "ladrones del mar" o "asaltantes del mar" o "nostálgicos del mar", también existieron especies gigantescas como el "Elasmosaurio", de hasta 15 metros de longitud.

Los había agilísimos a pesar de su tamaño, como los "Ictiosaurios", que podían dar grandes saltos fuera del agua.

Y también los había grandes y lentos como el "Arquelón" (o "Archelon"), gigantesca tortuga cuyos fósiles han llegado hasta nosotros, y cuyo peso en vida debió ser de varias toneladas.

Por cierto también merecen mención particular los "Sauropterigios", que se originaron hace 245 millones de años, y cuyas primeras especies fueron de tamaño pequeño y similares a lagartijas.





¿NO EXISTIERON "DINOSAURIOS ACUÁTICOS"?

En la misma época en que los "Dinosaurios" imperaban sobre los continentes y tierras emergidas, otras poderosas criaturas dominaban en el medio acuático.

Como ya se mencionó, tales titanes eran los "Ictiosaurios" (reptiles-peces) y los "Plesiosáuridos" (reptiles-cisnes), a los que equivocadamente se los clasifica muchas veces como "Dinosaurios".

Pero en verdad estas especies gigantes marinas eran reptiles, los cuales, luego de vivir algunos millones de años en tierra firme, finalmente retornaron al mar siguiendo una compleja e inesperada línea evolutiva.

El más potente entre los "Ictiosaurios" fue el "Shonisaurio". Éste tenía mandíbulas con dientes acerados, que le permitían, en habilísimos giros, atrapar peces, belemnitas, y otros organismos marinos.

Con aspecto de grandes delfines, dichos seres a veces superaban los quince metros de longitud, y daban a luz crías vivas.



En cambio, los "Plesiosaurios" tenían el cuello largo y sinuoso, muy flexible, terminado en una espantosa cabeza de lagarto, y cuya boca, bien dentada, simulaba un rictus de curiosa sonrisa bajo las largas comisuras laterales.

También ellos tenían una dentición acerada, y se nutrían de peces, pero su cabeza, por lo general pequeña, le impedía engullir presas enormes.

El "Tilosaurio", dentado y con el cuerpo blindado, constituía el azote de los reptiles voladores, a los que lograba atrapar en pleno vuelo.

El "Tilosaurio" o "Tylosaurio" era una criatura marina verdaderamente aterradora. Algunos fósiles indican que alcanzaba los quince metros de longitud, pero recientes nuevos indicios apuntan a que bien podía pasar los 17 metros.



Al igual que su rival, el "Elasmosaurio", de 14 metros de largo y con un cuello de 8 metros, estos seres convivieron en los mares interiores de lo que hoy es Norteamérica, durante el Cretáceo.

Conviene que el lector retenga los datos de resumen aquí aportados, y que analice y bien internalice las imágenes presentadas, pues esta información de base le permitirá ir mejor entendiendo la evolución de la vida en el Mesozoico, o sea en la llamada "Era de los Reptiles" y "Época de los Dinosaurios".





Extinciones masivas - Mundo Jurásico - El armagedón prehistórico

Parte 1/7


Parte 2/7


Parte 3/7


Parte 4/7


Parte 5/7


Parte 6/7


Parte 7/7

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