viernes, 1 de noviembre de 2013

Fántásticas ilustraciones acompañan un muy pormenorizado informe acerca de feroces depredadores mesozoicos, contemporáneos de los dinosaurios de la era Secundaria

Introducción


Carlos Brunetto es quien está escribiendo estas líneas, y el 3 de octubre del presente año 2013, publiqué en este mismo weblog un artículo titulado "Pavorosas y enormes criaturas de los tiempos pretéritos: grandes y horripilantes monstruos dominadores de los mares, verdadera pesadilla para las especies que habitaban el planeta en aquellas remotas edades". En ese artículo se abordaba el tema de los grandes monstruos marinos de la Era Mesozoica, verdaderas moles acuáticas de varias decenas de toneladas de peso, y con un cuerpo de tamaño acorde que en muchos casos superaba la decena de metros de longitud. Esa nota de divulgación sin duda despertó gran interés de parte de los lectores, a juzgar por el número de visitas ya concretadas hasta la fecha a esa página web, y que en el futuro seguramente continuarán; asimismo, en los cursos que personalmente imparto a nivel de la enseñanza secundaria en la ciudad de Montevideo, mis alumnos también se entusiasmaron mucho con este tema... Y no es para menos, pues el tamaño de los dientes y de los huesos de estos "señores de los mares" realmente impresionan a cualquiera, y las representaciones artísticas y reconstrucciones de estos "gigantes" sin duda son espectaculares, son de un realismo y de una grandiosidad sin igual.

Respondiendo a las expectativas y a los pedidos concretos de unos y de otros, es que decidí hacer y publicar el presente artículo, en el cual en lo fundamental presentaré ilustraciones de estos gigantes ya extintos, y que sin duda deben haber atemorizado a muchos de sus contemporáneos, y aún a los grandes tiburones de aquella época, que frente a aquellas bestias no tenían otra defensa que la huida.

Tylosaurus: Fauces, cuerpos y colas






Tylosaurus en acciones de caza o defendiendo territorio




Tylosaurus atacando a un Megalodón



Nothosaurus defendiendo territorio



Hainosaurus








Mosasaurus







Otros grandes depredadores marinos




Algunos misterios del gigantismo en tierra y en mar, y el por qué de una demasiado súbita desaparición de los grandes asesinos de la Era Secundaria

El Plesiosaurio fue uno de los primeros "reptiles antediluvianos" en ser descubiertos, lo que generó por cierto, un gran interés en la Inglaterra de la era victoriana. Su nombre significa "cercano al lagarto", y le fue dado por William Conybeare, para significar que era más cercano a un reptil común que los Ictiosaurios, cuyos fósiles habían sido encontrados en los mismos estratos rocosos apenas unos años antes. La primera descripción científica fue elaborada por el mismo Conybeare, en 1824, sobre un esqueleto fosilizado completo, hallado por Mary Anning.

Plesiosaurio, reptil acuático, cazador de apetito voraz y acometividad implacable. Algunos autores han sostenido que vivió durante la ´"época diluvial". Nótese en este ejemplar las aletas en forma de abanico, la particular cresta que cubre su cabeza y lomo, y sus afiladísimos dientes. 

Los Elasmosaurios se distinguían por la longitud de su cuerpo cifrada entre 14 y 17 metros, así como por su muy alargado y flexible cuello.

Entre los Plesiosaurios (al igual que posteriormente los Elasmosaurios), se distinguieron los de larguísimos cuellos, y según las variedades, los de cola corta, los de cola muy larga, y los que prácticamente eran rabones, esto es, sin cola. Estas especies fueron los amos indiscutidos de los mares mesozoicos. Su tamaño, sólo era comparable a su magnificencia. Se ha determinado, a través de los registros dentales, que varios tipos de reptiles marinos, tenían un metabolismo de sangre caliente similar al de los mamíferos. En otras palabras, poseían la capacidad de generar calor endotérmico para sobrevivir en ambientes fríos. Incluso en las rocas, se han conservado excrementos fósiles (coprolitos) con el contenido del estómago de estos reptiles acuáticos, y estos hallazgos han confirmado que los peces constituían la base de su dieta, pero que además, ingerían cefalópodos, belemnites (animales parecidos a los calamares) ammonites ( moluscos parecidos a las sepias), y una enorme variedad de organismos marinos.

El Californosaurus, era un Ictiosaurio primitivo del Triásico, antes conocido como lagarto-delfín. Su cabeza era pequeña comparada con el cuerpo.Su hocico era alargado. Su cola se orientaba hacia abajo, y estaba provista de una curiosa aleta vertical. También pudo haber tenido una pequeña aleta dorsal. Sus aletas eran de apariencia redondeada. Medía más de tres metros de largo y se alimentaba de peces y otras criaturas marinas. Con enérgicos bandazos se desplazaba por el agua. Nunca se aventuraba en tierra firme, y daba a luz sus crías en el mar.


El Trinacromerum era una criatura de cuello corto y cabeza alargada, como los Pliosaurios. Estudios recientes, indican que comparte muchas más características con los Plesiosaurios y los Elasmosaurios. Vivió en lo que hoy es Kansas, durante el Cretácico Superior. Medía más de tres metros de longitud corporal y sus dientes indican que comía peces. Las largas aletas del Trinacromerum le permitían alcanzar grandes velocidades de nado.

Las últimas investigaciones indican que entre los reptiles marinos de cuello corto, como los Cronosaurios, hubo ejemplares que poseyeron mandíbulas de tres metros. Su largo ha sido estimado entre 12 y 15 metros pesando más de 10 toneladas. Vértebras y huesos encontrados en Inglaterra, indican claramente, la existencia de especímenes de 22 metros de longitud, los cuales habrían pesado unas 20 toneladas.

El Liopleurodón sería el mayor carnívoro marino de los tiempos mesozoicos. Su longitud corporal ha sido calculada entre los 18 y los 25 metros. Su peso sería del orden de las 50 toneladas. Sus dientes miden 35 centímetros. Vivía cerca de los arrecifes costeros del Jurásico tardío. Su cola era corta, como en la mayoría de estos animales, y carecía de aleta caudal. Sus cuatro aletas, formadas a partir de las cuatro extremidades, las podía usar de modo independiente, para cambiar de rumbo, o todas juntas para adquirir mayor velocidad. Nadaba a 45 kilómetros por hora.


Comparación de tamaños // Monstruo de Aramberry en etapa juvenil: largo 16 metros y peso 30 toneladas ; Mosasaurus hoffmani: largo 17,60 metros provisto de gran aleta caudal en forma de media luna ; Leviathan melville (cachalote gigante): largo 13,50 metros  ; Tiburón de 5 metros y 1.250 kilos ; Orca de 7 metros y 6 toneladas


El Liopleurodón Ferox, con un cuerpo de 18 metros como mínimo, era ovovivíparo, ya que al pesar unas 50 toneladas, resultaba muy grande para salir del agua, dado que moriría asfixiado. Era un reptil muy agresivo, que necesitaba amplios territorios de caza.


Estos extraños seres, desaparecieron cuando un meteoro de unos dos kilómetros de diámetro, impactó nuestro mundo, reduciendo las fuentes de alimentación.



Esto acabó con el Liopleurodón y dejó muy tocados a los Ictiosaurios, que se esfumaron unos 20 millones de años después. Pero este evento, no sólo afectó a los reptiles acuáticos, sino que en tierra, también eliminó a los dinosaurios herbívoros de cuello largo, conocidos como "Saurópodos" y a los curiosos y blindados "Estegosaurios".

Posteriormente, ya en el período Cretácico, otros reptiles acuáticos, los famosos "Mosasaurios", ocuparon el lugar vacante de grandes depredadores. Eran reptiles muy rapaces, de cuerpo escamoso, provistos de una boca espantosa, dilatable, y llena de filosos dientes. Por cierto excelentes y rápidos nadadores, tanto en la superficie como en las profundidades de los mares. Estaban muy emparentados con los Varanos actuales y con las serpientes, teniendo en cuenta sus notables características anatómicas.

Los "Mosasaurios Gigantes" con cuerpos formidables, modernamente estimados en 18 metros, debían poseer una masa corporal del orden de 20 toneladas.

Bueno, aquí vamos dejando las explicaciones y descripciones por esta oportunidad. En otras entregas, continuaremos considerando el abordaje de estos interesantes temas.

Agradecimiento y cierre: 

Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Vídeo recomendado

Excavación de un Plesiosaurio: El Calafate, Patagonia, Argentina, año 2009.

No hay comentarios:

Publicar un comentario