viernes, 22 de abril de 2016

Contundente : hace unos 13.000 años, América estaba poblada por mamíferos gigantescos, y un meteorito que se precipitó en un lago de México, abatió la megafauna del Pleistoceno / Espléndidas imágenes ilustran didácticamente este fascinante debate sobre el tema de la sexta gran extinción masiva

Encendidas polémicas entre expertos, ha generado la aparición de un nuevo enfoque sobre las extinciones biológicas masivas

Las más recientes y completas investigaciones científicas, evidencian que un gran meteorito que precipitó  en el centro de México hace unos 12.900 años provocó un acentuado cambio climático

Los expertos de 16 prestigiosas universidades, encontraron en el Lago Cuitzeo, una capa fina de sedimentos, con una composición de elementos muy extraña, datada en unos 13.000 años.

La colisión del cuerpo cósmico, dejó una capa negra, rica en carbono y nano-diamantes de unos 10 centímetros  como residuo. Tal impacto fue determinante de un cambio climatológico extremo.

A una profundidad de 2,8 metros, investigadores y científicos  dirigidos por  Isabel Israde - Alcántara encontraron las pruebas concluyentes.

Los nano-diamantes son compatibles con una gran colisión cósmica. Lo demuestran las huellas de esférulas  (pequeñas bolitas) generadas por la violencia y magnitud de impacto.

Ningún evento provocado por el ser humano, ni por erupciones de  volcanes, ni por otros  fenómenos naturales, pueden explicar sedimentos tan peculiares . "Estos materiales se forman solamente por un impacto extraterrestre" sostiene James Kennett, de la universidad de California.


Las materias recogidas del lago Cuitzeo, permiten asegurar que su origen radica en un impacto cataclísmico, ocasionado por un asteroide o por un cometa de grandes dimensiones, fragmentado en trozos de significativo tamaño, algunos de los cuales fueron de cientos de metros de diámetro.


Es indudable que el "meteoro"  entró en la atmósfera en un ángulo muy bajo, provocando tanto calor, que el rozamiento quemó toda la vegetación de la región, e incluso derritió las rocas de la superficie.

Consecuentemente, se generó un importantísimo cambio climático.La capa de sedimento lacustre , se ubica justamente en un nivel identificado fehacientemente en todo el hemisferio boreal, con un período de gran enfriamiento registrado hace 12.900 años.


Esto provocó la rápida declinación de la Megafauna hasta entonces exitosa, incluyendo a los Mamuts, Mastodontes, Tigres dientes de sable, Perezosos gigantes y grandes lobos, entre otros.

Aseguran los científicos, que existe una sincronización total entre estos extraordinarios cambios ambientales, atmosféricos y biológicos, con el gran impacto cósmico.


Los datos paleontológicos del Pleistoceno y Holoceno, así como los de tipo climatológico y biológico, son reforzados por la evidencia de que otro gran cometa, (mucho mayor que el fenómeno Tunguska), se desintegró sobre Canadá, hace 12.900 años.

El enfriamiento ocasionado por las nubes de polvo que bloquearon la luz solar, provocó la aparición de grandes masas de hielo y el retiro del nivel del mar, en el orden de 150 metros.

La explosión de este segundo gran cometa, queda evidenciada por el nivel carbonoso con "iridio" que constituiría la eyecta y que ha sido plenamente identificado (no es poca cosa) en unos 50 yacimientos de toda Norteamérica.


Caballos, camellos, muchos pequeños mamíferos y pájaros, desaparecieron abruptamente, en este período, conjuntamente con la cultura clovi.

Esta postura científica, muy controvertida, ha dado lugar a encendidas polémicas entre los expertos.  Sin embargo, ahora está ampliamente documentada, y junto con las hiper-enfermedades esparcidas por los primitivos humanos, frente a las cuales, la megafauna no tenía anticuerpos, figura entre las principales causas de la sexta gran extinción biológica masiva.


Por otra parte, no existen evidencias de cacerías abruptas y discriminadas, para señalar al ser humano como la mayor amenaza para la fauna de este período.

A favor de la incidencia de los cambios climáticos en la desaparición de especies prehistóricas del Cuaternario, se argumenta la carencia  -en los yacimientos de la época-  de pruebas arqueológicas, o de claras evidencias de grandes cacerías.

También el hecho, absolutamente probado, de que los seres humanos ingresaron, tanto a la América del Norte como a Australia, mucho después de que se produjera el grueso de estas extinciones.

Asimismo existe otro hecho incontestable: el verdadero motivo por el cual, varias especies, que obviamente "no fueron cazadas" igualmente desaparecieron.

Fueron los cambios climáticos ( provocados o tal vez incrementados por la precipitación de grandes cuerpos cósmicos ) los que debilitaron notoriamente a la Megafauna, que no tuvo tiempo suficiente para adaptarse a las nuevas condiciones imperantes.

La hipótesis del exterminio por los humanos, no es de aplicación universal, y de hecho, nunca fue suficientemente confirmada.

El famoso sitio Clovis en Norteamérica, ciertamente indica que este supuesto no es suficiente.

La incidencia de los humanos primitivos, fue obviamente "indirecta" debido por ejemplo, a los campos incendiados, lo que alteró profundamente la flora.

Podría decirse que existiría una correspondencia,al comienzo del Cuaternario,  entre la desaparición de ciertos mamíferos y aves, y la expansión humana por los continentes.

Pero el verdadero motivo de ello, fue la diseminación de la "nube" de gérmenes y microbios, que  acompañaban a los humanos y que propagaron enfermedades frente a las cuales, los animales  de esa época,carecían de inmunidades y defensas.

Agradecimiento y cierre: Agradezco especialmente a los ingenieros Juan Carlos Anselmi y Aulo Fernando García Texeira por sus valiosos aportes en la ilustración de este texto.

Prometiendo continuar a la brevedad con este apasionante y controvertido tema, que ha dado origen a extendidos debates entre los expertos, Brunetto saluda a los consecuentes cibernautas con el afecto de siempre.

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