viernes, 8 de abril de 2016

Las más grandes aves prehistóricas que hayan surcado los cielos, hipopótamos gigantes, perezosos colosales, y tigres feroces : "titánicos ejemplares de la megafauna", de las eras Terciaria y Cuaternaria, seres vivientes que constituyeron las máximas expresiones de grandeza, magnificencia y monumentalidad / / Rica galería de imágenes ilustran este texto

Introducción

En este artículo presentaremos algunos ejemplares representativos de la megafauna, particularmente grandes mamíferos y extrañas aves, que significaron singulares manifestaciones en la evolución de los seres vivos.


TOXODÓN : Semejante en su aspecto a los actuales hipopótamos y rinocerontes, carecía de parentesco con ellos, pero poseía rasgos morfológicos notablemente parecidos. Habitante de llanuras abiertas y frondosos pantanos, extraía las plantas que constituían su alimento, con sus mandíbulas en forma de "pala". 

Su cráneo mide 70 centímetros. Superaba los 3 metros de largo y su peso ha sido estimado en 1 tonelada.

Algunos de sus últimos ejemplares existieron hasta hace unos 8.000 años.




ARGENTAVIS MAGNIFICENS : En Salinas grandes de Hidalgo,(Pampa Argentina) los doctores Rosendo Pascual y Eduardo Tonni, ubicaron en 1979, la cabeza, patas, huesos de las alas y otros restos fosilizados de un ave gigantesca. 

Los mismos fueron transportados al Museo de la Plata, para compararlos con los fósiles de otras aves, (los teratornios) que se extinguieron al finalizar la última glaciación (Edad de Hielo).

En los lagos asfálticos del Rancho "La Brea", los especialistas habían encontrado con anterioridad, los restos de aves asombrosas, los más gigantescos pájaros que hayan surcado los cielos. 

Se trataba de aves, cuyas alas extendidas, medían de punta a punta, más de 5 metros de longitud. 

Establecida la comparación, los resultados fueron contundentes. 

El "Argentavis Magnificens" como fue llamada, presentaba una envergadura del orden de los 7 metros. 

Con una altura de 2,5 metros, y 3,5 metros desde el pico a la cola, habría pesado 70 kilogramos. Las plumas primarias de sus alas se extendían 1,5 metros y 18 centímetros a lo ancho. 

Para el profesor Kenneth Campbell, esa magnífica ave, estaría emparentada con las cigüeñas y los buitres. 
Con un largo y ganchudo pico, el mecanismo de apertura de la mandíbula, le permitía abrirla mucho, por lo cual se asemejaba a los animales que engullen presas enteras. 


En tal caso, se estaría no frente a simples carroñeros, sino ante "depredadores activos", provistos de plumas en el cuello y la cabeza.  Así fue representado en las primeras reconstrucciones.

 Las aves carroñeras no presentan plumas en esas partes del cuerpo, dado que introducen las mismas en cuerpos descompuestos,y contaminarían las plumas con carne podrida y sangre coagulada. 


Con respecto al vuelo,el aleteo le estaría vedado al Argentavis. Este inmenso pájaro sería solamente capaz de planear, alcanzando velocidades del orden de más de 60 kilómetros por hora. 

Aterrizaría, luego de hábiles maniobras, posándose en el suelo suavemente, como las cigüeñas y las gaviotas.


PELAGORNIS CHILENSIS Con una envergadura alar mayor a los 6 metros y un pico dotado de prolongaciones filosas,similares a dientes,fue sin dudas, una de las mayores aves voladoras del mundo prehistórico.

Un esqueleto casi completo y más grande que otros,fue localizado en la zona chilena de Atacama, concretamente en Bahía Inglesa, y la reconstrucción del magnífico ejemplar, ha confirmado el enorme tamaño del ave. 

Vivió en Chile, hace 7 millones de años, durante la época Miocénica y debió nutrirse a expensas de peces y moluscos como pulpos y calamares,a quienes atrapaba con las proyecciones óseas del pico. 


A pesar de que esta ave prehistórica tuvo amplia difusión planetaria, sus fósiles corresponden en mayor parte a fragmentos, ya que las paredes de sus huesos son extremadamente delgadas y por lo general se quiebran en el proceso de fosilización

El fósil chileno está en muy buen estado de conservación y representa el 70% del esqueleto.
Se considera que en su época, debió proporcionar un espectáculo increíble verlo cruzar el cielo,siendo un pájaro de estas dimensiones, más grande que cualquier otro pájaro vivo en la actualidad. 


Las largas alas de esta ave marina extinta, le habrían permitido volar mediante planeos, cubriendo grandes distancias en busca de sus presas.

El Pelagornis chilensis pertenece al grupo conocido como  "Pájaros con dientes de hueso" caracterizados porque su pico incluye prolongaciones de largos y delgados "dientes espinosos"

Con ellos capturaba en mar abierto, alimentos resbalosos como peces,pulpos y  calamares.

El profesor Gerald Mayr, del Instituto Forschung, del Museo Senckenberg, uno de los mayores centros de Historia Natural de Alemania, ha precisado : "Aunque estas criaturas pueden parecer como habiendo pertenecido a la película Parque Jurásico, fueron aves reales y sus últimos representantes coexistieron con los primeros seres humanos en África del Norte". 


Por su parte, para el investigador David Rubilar, Jefe del Área de Paleontología  del Museo Nacional de Historia Natural, el estudio del fósil del ave "permitirá incrementar el conocimiento sobre uno de los más espectaculares y fascinantes animales que han surcado los cielos".


PELAGORNIS SANDERSI : Con sus alas extendidas llegaba a medir 7,40 metros, (el doble de la envergadura del Albatros), constituyéndose así en la mayor ave voladora hasta el momento conocida. 


Esta inmensa ave marina extinta, era "piscívora" y habitaba en playas solitarias,costas rocosas y cavernas marítimas.

Atrapaba a sus víctimas mediante su formidable pico, provisto de temibles protuberancias filosas. 

Contaba con pseudo-dientes,desprovistos de esmalte,no ubicados en alvéolos y no reemplazables durante la vida del ave.  

Apareció hace 25 millones de años (durante el Oligoceno) y sus restos continúan  en el registro fósil hasta el período Pleistoceno.

Por los cielos se desplazaba a 60 kilómetros por hora, pero sus patas cortas y gruesas,no le permitían correr para tomar impulso. Por lo tanto se considera que sólo era capaz de volar, al saltar desde los bordes de los riscos y acantilados marítimos. 


Siendo un excelente planeador, necesitaba sin embargo una plataforma para alzar el vuelo, debido a que sus alas eran demasiado largas para poder despegar desde el suelo. 

Los expertos estiman que impulsándose desde promontorios rocosos, aprovechaba muy bien las corrientes de viento. Una vez en el aire, el sorprendente pájaro, sería capaz de volar kilómetros sin batir las alas. 


El Pelagornis Sandersi vivió tras la extinción del los Dinosaurios, pero antes de la llegada de los primeros seres humanos.

Sus restos fosilizados han sido ubicados en todos los continentes, lo cual vuelve todavía más enigmática la causa de su extinción, hace 2,5 millones de años.


MEGATERIO : Su cuerpo estaba cubierto de espesa pelambre. Sus patas delanteras eran largas y fuertes, provistas de cuatro garras, de 20 centímetros cada una. 

Su masa ha sido estimada en unas 5 toneladas, equivalente a un elefante.

Al adoptar una postura erecta, apoyándose en las fornidas patas traseras y en la gruesa cola, a modo de un "trípode", alcanzaba las hojas de las ramas altas,y también obtenía una mejor panorámica, para defenderse de los carnívoros de su época, como el "tigre dientes de sable".








SMILODON : provistos de largos y afilados colmillos, eran felinos  más grandes que los tigres actuales, ( 350 kilos ) pero de proporciones diferentes, ya que su estructura esquelética y los músculos eran mucho más grandes y fuertes, sobre todo en la parte anterior ; su cuello era más  largo, las patas más fuertes y la cola reducida.

Los "tigres dientes de sable", se especializaban en cazar a los perezosos gigantes y a otras presas de gran porte. 

Emboscaban a su víctima, y le cortaban las arterias, lo que le provocaba un sangrado intenso. De allí la utilidad de los largos colmillos, que tenían una sección ovalada y eran  ligeramente aserrados,para cortar más fácilmente la carne. 

Tenían en sus garras, mucho mayor fuerza que los leones. Se han encontrado restos con señales de golpes y quebraduras, que luego sanaron, por lo que se deduce que vivían en grupos y que alimentaban al herido hasta su total recuperación.

Otro estudio ha demostrado que rugían como los leones, lo que sugiere actividades de señalización  reconocibles para otros miembros de la especie.

La desaparición de tan formidables ejemplares, está vinculada con la extinción de sus grandes presas







ARGENTAVIS MAGNIFICENS (últimas informaciones sobre este plumífero extraordinario) : Fue  también una de las aves voladoras más grandes de todos los tiempos, y también el "Teratornis" más antiguo, ya que sus restos aparecen en depósitos sedimentarios del Mioceno (de 8 a 6 millones de años atrás).

Ostentaba, este magnífico animal, según sostienen algunos autores, una amplitud alar de 8 a 10 metros. Medía desde el pico hasta la cola, unos 3 metros y medio. Parado, en postura de descanso, superaba los 2 metros de alto.  Su peso, en los más grandes ejemplares, se ha estimado en unos 100 kilogramos.

Los paleontólogos piensan que era un ave planeadora, limitando el aleteo, al correteo y despegue. Luego aprovechaba las corrientes  térmicas para ejecutar su majestuoso vuelo.

Ave carroñera, detectaba cadáveres desde grandes alturas, aprovechando su inmenso tamaño, para espantar a los mamíferos carnívoros, a los que robaba sus presas.

La desaparición de esta ave, golosa y espléndida, se debió a los cambios climáticos. 

La elevación de la cordillera de los Andes, en la plenitud de su altura, interrumpió los fuertes vientos del Pacífico, ideales para el planear de estas magníficas aves.







Nota: A pesar del enorme tamaño del Argentavis (con una amplitud alar de entre 7 y 10 metros), no fue la mayor criatura voladora, dado que el Pterosaurio quetzalcoatlus lo superaba ampliamente, con una envergadura de entre 10 y 12 metros.

La Era Terciaria, también llamada Era Cenozoica o simplemente Cenozoico, y que en griego significa "animales nuevos", se inició hace unos 65 millones de años, y se prolonga hasta prácticamente la actualidad, ya que se puede considerar a la Era Cuaternaria como el último periodo del Cenozoico.
La Era Terciaria es la era del gran plegamiento alpino que formó las cordilleras actuales como los Alpes, los Andes, y el Himalaya.
Al Cenozoico también se le llama la era de los mamíferos, pues luego de extinguirse los dinosaurios surgieron animales nuevos, y hace unos 30 millones de años hicieron su aparición los primeros primates, aunque por cierto, el Homo sapiens irrumpió en nuestro mundo hace solamente unos cien mil años.
Es de interés recordar que el Cenozoico se divide en varios periodos que son:
·         Paleógeno:
·         Paleoceno.
·         Eoceno.
·         Oligoceno.
·         Neógeno:
·         Mioceno.
·         Plioceno.
·         Cuaternario:
·         Pleistoceno.
·         Holoceno.


Agradecimiento y cierre: Como de costumbre, deseo expresar mi mayor agradecimiento a los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira, por su dedicación a la mejor edición e ilustración del presente texto.

Esperando que este contenido y estas ilustraciones hayan sido del agrado de los lectores, Brunetto se despide de todos con un fraternal abrazo.

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