miércoles, 12 de octubre de 2011

Eran pequeños y cazaban en grupo, y sin duda debieron inspirar desconfianza y pánico entre varios de sus desdichados contemporáneos: Los "eoraptores", los reyezuelos de un mundo primitivo


EL EORAPTOR, LADRÓN DEL AMANECER DE LOS TIEMPOS, ASOMBRA A LOS CIENTÍFICOS


Según confirmaron los investigadores de la "National Geographic Society" de Estados Unidos, el "Eoraptor", un diminuto reptil descubierto por por un estudiante en 1991 en Ischigualasto, San Juan, Argentina, resultó ser el dinosaurio más antiguo conocido hasta el momento en todo el mundo.

Este bípedo, de apenas 13 kilogramos de peso, que vivió hace unos 250 millones de años, fue el antepasado común de las más de 350 especies de dinosaurios conocidas.


Los paleontólogos suponían que debería haber existido un ancestro común a todos los dinosaurios. Ahora tienen la certeza con el resultado de las investigaciones realizadas sobre el fósil hallado en el "Valle de la Luna" por un equipo integrado por científicos argentinos y estadounidenses.

El Eoraptor fue descubierto fortuitamente, cuando el estudiante sajuanino Ricardo Martínez, movió una piedra y aparecieron los dientes del reptil.

El hallazgo de Martínez conmocionó al equipo de expertos que estaba haciendo prospecciones en este yacimiento fosilífero que es el Valle de la Luna, el único en el mundo que contiene material de más de 200 millones de años de antigüedad.

Resulta evidente, que el entorno en que se movió este antiquísimo animal, ágil, bípedo, gran corredor y de largo cuello flexible, era sumamente tropical, y habitado por animales muy distintos de los futuros dinosaurios.


Los seres de ese tiempo eran reptiles de gran tamaño, aunque lerdos en sus movimientos, conocidos como cocodrilomorfos.

Todos ellos eran cuadrúpedos, por lo que se aventura que el "Eoraptor" podría ser el primero que ejercitó la bipedestación, es decir, el arte de andar en dos patas. Y ese honor lo comparte con su contemporáneo, el "Eodromaeus" o "Eodramaeus" (ver imagen abajo), una especie de dinosaurio saurisquio que midió entre 1 y 2 metros, y que también caminaba sobre sus dos patas traseras.


El resto de los animales de la época, lo hacía en cuatro.

Toda esa fauna de aquellos tiempos lejanísimos, superaba en mucho la talla del Eoraptor, ya que medía solamente un metro de alto y pesaba, según se estima, unos 13 kilogramos.


Paul Sereno (ver foto a la derecha), famoso paleontólogo de la Universidad de Chicago, supone que el animal predaba sobre crías y huevos de herbívoros, de dimensiones mucho mayores.

Paa sobrevivir, aprovecharía su velocidad y la capacidad prensil de sus manos provistas de tres dedos.

El nombre de "Eoraptor", significa "ladrón del amanecer", haciendo alusión a la aurora de los tiempos pretéritos.

Este ladrón furtivo compartió el mundo de entonces con otro dinosaurio de mayor talla (tal vez unos dos metros), el "Herrerasaurus" (ver imagen a la izquierda), descubierto en el mismo lugar del Valle de la Luna (una visión fantasmagórica de un pasado tan lejano).

Esta segunda especie presenta rasgos más evolucionados, como una quijada flexible, que le serviría tanto para morder como para tragar.

En cambio, el Eoraptor está más cerca del modelo típico del antecesor común, con una boca más rígida y caracteres primitivos.

El Eoraptor es un típico representante de la familia de los "terópodos", dinosaurios ágiles, veloces corredores, cazadores agresivos, muy distintos por cierto, de la imagen de gigantes lerdos y pesados, que todavía se tiene en la imaginación popular, imagen alimentada por profusas láminas gráficas, por historietas, y sobre todo por el cine de carácter fantástico o de ciencia ficción.

Los de peor fama de "saurios carniceros" fueron los gigantescos "Tiranosaurus rex", en estado adulto de más de siete toneladas de peso, de 14 metros de largo, y de 5 metros de altura.

Pero en honor a la verdad, parecen más terroríficos los eoraptores, que eran mucho más inteligentes, y cazaban en grupo, rodeando con sigilo a sus presas, y verdaderamente sembrando el pánico entre sus pacíficos coetáneos.

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