domingo, 16 de octubre de 2011

Calamar gigante: Mito que viene de muy atrás, o trazas paleontológicas reales, o historia generada por una prodigiosa y fértil imaginación

Tenemos solamente dos ojos, pero múltiples y muy variadas visiones del mundo. Analicemos muchas de ellas con calma, con ecuanimidad y objetividad, con tranquilidad, y en profundidad.



Debemos analizar y contrastar lo que se nos dice: ¿Calamar gigante, Monstruo marino, Leviatán?

Demasiado a menudo nos encontramos con noticias de grandes y asombrosos descubrimientos que, en realidad, albergan tras ellos pocas pruebas o ninguna de su verdadera existencia.

Desafortunadamente, en el mundo de la paleontología estas noticias sorprendentes se multiplican y suelen dar lugar a titulares tan llamativos como poco consistentes.

Éste es el caso del último mito supuestamente resuelto durante los últimos días, y que ha copado las portadas de ciencias de docenas de medios y periódicos que ni siquiera se han molestado en examinar con detalle ni la noticia ni las pruebas.

Atentos, porque aquí viene el monstruo... Con ustedes, el Kraken.


El Kraken es un animal mítico propio de las leyendas nórdicas, que por el momento sólo existe en la literatura y en las películas de ciencia ficción, como aquellas míticas cintas de los sesenta creadas por el genio de los efectos especiales, Ray Harryhausen, o, más recientemente, en la famosa saga Piratas del Caribe.

Nunca ha quedado muy claro si este imaginario animal es un pulpo o un calamar, pero lo cierto es que su temible envergadura, de treinta metros o más, lo ha hecho muy popular en el cine. Es, sin duda, una de esas criaturas que algunos de los más estrambóticos cazamonstruos y criptozoólogos llevan décadas buscando... Sin ningún éxito, claro está.

Pero hace pocos días, surgía la noticia de que un paleontólogo había descubierto "la guarida de un Kraken prehistórico"...


En realidad, y como veremos a continuación, la noticia se queda en agua de borrajas cuando analizamos con más detenimiento las pruebas aportadas o las investigaciones realizadas.


Nuestro protagonista se llama Mark MacMenamin y es un paleontólogo del Mount Holyoke College, que ha presentado algunas de sus teorías durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Geología en Minneapolis (EEUU).

No obstante, la historia arranca muchos años atrás, concretamente en 1928, cuando se descubrieron en Nevada un conjunto de fósiles pertenecientes a "Ictiosaurios", del género "Shonisaourus popularis", uno de los animales más temibles de los océanos, y a los que ya dimos buen repaso en artículos anteriores (en esta misma bitácora digital titulada "Misterios de nuestro mundo y del univeso").


Este apilamiento de fósiles de "Ictiosaurio" ha intrigado a muchos paleontólogos desde que se descubriera a finales de la década de los años 20. A partir de entonces, muchas han sido las teorías y posibles explicaciones que han surgido. Algunos científicos apuntaban a un envenenamiento de un grupo de estos animales prehistóricos; otros sugerían que podría ser una especie de encallamiento comunal, parecido a lo que ocurre hoy en día con algunas ballenas.

Actualmente estos fósiles se exponen en el Berlin-Ichthyosaur State Park (en la Comunidad de Austin, en el Estado de Nevada). Fue allí donde el paleontólogo americano los conoció durante una visita acompañado de su hija. Y a partir de aquí, y sin ninguna prueba que lo respalde, la fértil imaginación de Mark McMenamin ha hecho el resto (ver su foto a la izquierda).

Según MacMenamin, la respuesta a este apilamiento de "Ictiosaurios" es la existencia de un animal mayor que los devoraba, y más tarde los guardaba en una especie de despensa dentro de su madriguera. Y como los "Ictiosaurios" del género "Shonisaurus" eran grandes animales que podían llegar a medir hasta 15 metros, MacMenamin imagina que el depredador que los devoró y guardó allí debía ser mucho mayor...


Por tanto: ¿Se ha descubierto una madriguera de kraken? NO. Los restos de "Ictiosaurio" ya se conocían hace casi un siglo y se descubrieron en Nevada en 1928.

¿Se ha descubierto un kraken gigante? NO. Sólo es una suposición de un paleontólogo que lanza esta aventurada hipótesis con unas pruebas físicas inexistentes.

¿Se ha descubierto algún tipo de fósil o al menos algún resto perteneciente a un kraken? NO. En su hipótesis, Mark MacMenamin no aporta ningun resto o fósil de kraken, pues el investigador estadounidense y profesor de geología especula con que los cefalópodos tienen cuerpos blandos que no se fosilizan bien, y sólo los "picos" son lo suficientemente duros, pero las probabilidades de que ellos se conserven son bajas. En definitiva, meras hipótesis de investigación y nada sustancial...


De esta manera estimado lector, si encuentra durante estos días alguna noticia sobre el descubrimiento de un kraken gigante o de su madriguera, conviene saber que no existe ninguna evidencia de su existencia, salvo en la fertil imaginación de un paleontólogo que, con las mismas pruebas, también podría haber afirmado que se trata de una partida de tetris prehistórica, o de la guarida de un gigantesco unicornio rosa que nadaba por los mares del triásico.

Imagen del mítico Kraken


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