viernes, 14 de agosto de 2015

Siguen los interesantes descubrimientos paleontológicos, y ahora fue el turno de un Plesiosaurio de unos tres metros de largo: Deslumbrantes imágenes engalanan este artículo

HALLAN EN NEUQUÉN  RESTOS DE REPTIL  MARINO  PREHISTÓRICO

Los restos fósiles de un reptil marino, con una antigüedad de entre 65 a 70 millones de años, fueron hallados por un poblador en la localidad de Cinco Saltos, 25 kilómetros al norte de Neuquén, en las estribaciones de la cordillera de los Andes, al suroeste de Buenos Aires. 

El paleontólogo Leonardo Salgado, del Museo de la Universidad del Comahue, dijo que se trata de un plesiosaurio de unos tres metros de largo. Señaló que el hallazgo de los restos permitirá a los investigadores contar con mayor información que la que se tenía hasta ahora sobre esta especie prehistórica de reptiles marinos.

Evidentemente, se trata de un ejemplar juvenil que en el estado adulto alcanzaría más de cinco metros de longitud corporal.

Salgado, quien tuvo a su cargo las tareas de recuperación y preparación, precisó que los restos fueron encontrados en las cercanías del lago Pelegrini, junto a la localidad de Cinco Saltos. 

El paleontólogo se mostró sorprendido por la novedad y abundancia de restos del reptil, lo que proporcionará importante información, puesto que los restos de esta especie hallados con anterioridad están muy fragmentados. 

El animal, que se alimentaba de peces, vivió en la Era Secundaria, en el período Cretácico superior, y se trata de un reptil marino extinguido. 

También explicó que se hallaron vértebras, huesos pectorales y buena parte de la cintura pélvica.

El especialista indicó que la importancia del hallazgo es que hay huesos y elementos de la anatomía de estos animales que no estaban representados en materiales conocidos hasta ahora. 

Como dato llamativo, Salgado dijo que dentro del animal se encontraron una gran cantidad de piedras pulidas, de canto rodado y de diversos tamaños.

Las piedras fueron localizadas entre las costillas y las vértebras, y son piedras que el animal debió haber ingerido en vida. 

Explicó que cuando se encuentra  este tipo de piedras en los dinosaurios, se les adjudica una función digestiva.

Sin embargo, en este caso y por ser un reptil marino, las piedras pudieron haber cumplido otra función, la de regular la flotación del animal en el mar.

Impulsaba su cuerpo en el medio acuático gracias a sus grandes y musculosas aletas. Algunos investigadores han sostenido que las aletas funcionaban como paletas, mientras que otros autores afirman que las movía alternativamente hacia arriba y hacia abajo, como si "volara" en el agua.

Estos reptiles acuáticos dominaron en los mares del Triásico, alcanzando su cenit en el Jurásico, y declinando paulatinamente en el Cretáceo, ante la competencia de nuevos dragones marinos, tales como el Mosasauro, el Tilosauro, y el Cronosauro.

Era muy abundante, en variedad y número, la familia de los Plesiosaurios, pero a la larga, sucumbió ante la fiereza de otras especies, todavía mejor equipadas para la destrucción de sus compañeros en la Tierra.

En próximas entregas, seguiremos con estos interesantes tópicos. Como siempre, Brunetto saluda a los amables lectores, con un cálido abrazo.

Galería de imágenes

Este reptil marino de 5 metros, tenía su cola provista de costillas que le servía de timón

Arrastrándose en las rocas. Obsérvese el membranoso apéndice caudal.

El Plesiosaurio, voraz cazador, aparecido en el Triásico, y que alcanzó su mayor expansión en el Jurásico

Macroplata, Plesiosaurio marino, máximo estimado 9 metros.

En los tiempos triásicos, los Plesiosauros salían a la arenosa playa a desovar.

Plesiosaurio en un promontorio rocoso. Impulsaba su cuerpo en el agua con sus grandes aletas.

Saliendo a la arena para desovar.


Al salir del cascarón, las pequeñas crías hacían una peligrosa carrera hacia el mar.

Ya al principios del Cretácico, las madres daban a luz a sus crías.

Lucha de monstruos, tal como un paleoartista lo concibió en el siglo XIX.

La madre y su cría nadando en las aguas de un mar cretácico.

Las terribles fauces dentadas del Plesiosaurio.

Las terribles fauces dentadas del Plesiosaurio.

Moderna concepción artística de Plesiosaurus (arriba), contrastando con otra más antigua (debajo).


Los restos fósiles del Kronosaurio fueron encontrados en Australia y Colombia. Con sus formidables mándibulas armadas de dientes, fue el azote de los Plesiosaurios.

Kronosaurio del Cretácico, monstruo marino que se alimentaba de plesiosaurus


Agradecimiento y cierre: Agradezco sinceramente a invaluable colaboración de los ingenieros Juan Carlos ANSELMI ELISSALDE y Aulo Fernando GARCÍA TEXEIRA en el aporte de las valiosas ilustraciones que engalanan este artículo.

Como los consecuente lectores apreciarán, se procura brindar en esta serie, un panorama claro, completo, y entendible, acerca de los fantásticos seres que precedieron a la humanidad en el dominio del planeta.

Esperando que tanto el texto como las ilustraciones hayan resultado de interés y utilidad, y contando con la benevolencia de los amables cibernautas, Brunetto se despide de los mismos, prometiendo continuar con estas apasionantes temáticas.

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