Aunque aún se desconoce la procedencia del misterioso fragmento, lo cierto es que ha generado una gran expectativa en toda la comunidad científica
Las imágenes mostradas al final del artículo, pueden brindarnos una aproximación al fenómeno.
El objeto señalado, presenta en efecto una órbita elíptica ubicada dos veces más lejos que la existente entre la Tierra y la Luna, y parece tener una estructura hueca de enigmático origen.
La Oficina de Objetos Cercanos a la Tierra se encargará de seguir los pasos del controvertido residuo, lo que entre otras cosas permitirá evaluar la eficacia de los mecanismos con que cuentan los astrónomos a la hora de conocer los movimientos de los objetos potencialmetne peligrosos que se dirijan a nuestro planeta.
El objeto, hasta ahora extraño, entrará a la atmósfera terrestre el viernes 13 de noviembre de 2015a las 6:19 GMT (3:19 hora de Uruguay) y podría ayudar a los científicos a conocer más cómo cualquier objeto, natural o artificial, interactúa con la atmósfera terrestre. Ayudará a mejorar los modelos orbitales y herramientas de predicción de reingreso que pueden ser utilizados por los investigadores que estudian los objetos cercanos a la Tierra (NEOS).
El objeto está orbitando nuestro mundo cada tres semanas en una órbita altamente excéntrica.
Su masa no es suficiente para originar una catástrofe en la región, pero la caída será espectacular, ya que por unos segundos, el objeto será muy brillante en el cielo del mediodía.
Se desconocer de dónde proviene, pero se especula que puede ser un pedazo de un cohete de alguna expedición espacial, o tal vez podría pertenecer a una de las misiones Apolo, vagando por el espacio por casi cuarenta años.
Lo más probable es que se queme y desaparezca antes de llegar al océano Índico, pero igualmente se tendrá la máxima precaución ese día, en la zona del impacto.
Es uno de las decenas de objetos que quedan boyando en el espacio, por lo que no se descarta que se produzcan nuevas expulsiones en dirección a nuestro planeta en un futuro bastante próximo.
Los astrónomos están fascinados porque no saben exactamente de qué se trata. Se cree que es una pieza perdida de desechos espaciales más allá de la Luna, que permanecía sin identificación ni seguimiento, antes de ser descubierto por un telescopio a principios de octubre del presente año.
Lo más lógico es que sean partes de antiguos paneles solares o simples piezas de satélites.
Y la observación de este fenómeno servirá a los científicos para probar nuevos sistemas de detección de alertas.
La NASA sólo tiene catalogados 20 objetos artificiales que se mueven en una órbita lejana, pero ahora se sospecha que hay muchos más en situación similar.
Pronto volveremos con otros artículos vinculados con la basura espacial. La cantidad de objetos que tienen este origen es muy elevada, por lo que las noticias de este tipo de reiterarán. Y como siempre, hasta entonces Brunetto se despide de los amables lectores con un fuerte abrazo.
Galería de imágenes
Entre los muchos desafíos que envuelven al hombre, como figura principal se encuentra el misterio, el que está incorporado en las religiones y en todo lo que nos rodea, y que nos maravilla cuando logramos rasgar el velo de superstición, y tenemos éxito en resolver enigmas y en esclarecer verdades escondidas. Aportemos en este espacio para ayudar a resolver misterios, y así contribuir al surgimiento de una sociedad más solidaria y justa, más equitativa, más sustentable, más racional y culta.
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miércoles, 11 de noviembre de 2015
lunes, 9 de noviembre de 2015
Asteroides y otros cuerpos de múltiples formas y tamaños, siguen rondando por las cercanías de nuestro planeta azul
La basura espacial, como la de esta imagen de la Agencia Espacial Europea, puede ser peligrosa para los astronautas, y ocasionalmente para la Tierra
Misterioso objeto se acerca a la Tierra
Más imágenes ilustrativas se muestran abajo, en la galería
Un enigmático objeto, todavía no plenamente identificado, precipitará sobre nuestro planeta el próximo 13 de noviembre de 2015.
Algunos autores hablan de chatarra espacial, otros de paneles solares, de residuos procedentes del Cosmos, o incluso de la cola de un cometa.
Aunque aún no se sabe con certeza su verdadera naturaleza, la opinión científica se inclina a creer que se trataría de la pieza de un cohete usado en las exploraciones espaciales, incluso de un trozo de la misión Apollo, que tras de cuatro décadas, podría estar retornando al planeta azul de donde salió.
La ESA señala que será un impresionante espectáculo, que se presentará como un brillantísimo objeto durante su paso por la atmósfera.
Esto resulta un fenómeno altamente espectante, dado que el objeto fue localizado utilizando equipos destinados a encontrar asteroides, y de hecho, se concluye que posee una órbita muy similar a la de un Objeto Cercano a la Tierra (NEO).
Parecería por la trayectoria que presenta, que caería sobre el Océano Índico, a unos 100 kilómetros al sur de la antigua Ceylán, ahora llamada Sri Lanka.
Datos recogidos permiten a los expertos estimar que la densidad del objeto es bajísima, compatible con que el objeto sea hueco, como la etapa primaria de un cohete.
Tendría un tamaño del orden de dos metros, por lo que se quemará totalmente por la fricción con las moléculas del aire atmosférico.
El extraño fenómeno genera enorme interés, dado que ayudará a entender la forma del reingreso de basura cósmica, dado la similitud del trayecto con el de un asteroide.
Por lo tanto, permitirá afinar los procedimientos para lidiar con objetos de naturaleza astronómica que en un futuro incierto, podrían llegar a impactar con la Tierra.
En materia de objetos que se aproximen a nuestro mundo o incluso que penetren la atmósfera de nuestro planeta, mucho nos queda aún por descubrir y por investigar. Por el momento, solamente podemos estar expectantes en relación a estos acontecimientos, investigar sistemáticamente nuestro espacio próximo, registrar todos los objetos que se pueda así como sus correspondientes trayectorias, y si alguno de esos objetos presenta una trayectoria de colisión con la Tierra que pudiera resultar peligrosa, bueno, tener planes alternativos a los que se pueda recurrir en tales casos, para evitar peligros o daños mayores.
Galería de imágenes
Basura espacial localizada en órbita baja terrestre (imagen generada por ordenador).
El 21 de enero de 2001, la tercera etapa de Delta 2 llamada PAM-D (Payload Assist Module - Delta), entró en la atmósfera terrestre sobre Medio Oriente. La cubierta en titanio del motor del PAM-D, que pesaba alrededor de 70 kg, impactó en Arabia Saudita a aproximadamente 240 km de la capital Riyad.
miércoles, 4 de noviembre de 2015
Más noticias sobre el llamado "asteroide de Halloween" o "la gran calabaza"
Este asteroide pasó cercano a nosotros el sábado pasado, y siguió majestuoso su curso ; impresiona por su tamaño, ya que si hubiera llegado a chocar contra nuestro mundo, sin lugar a dudas hubiera provocado una gran destrucción
El gran meteoroide, que se acercó el pasado sábado 31 de octubre de 2015, ha sido rebautizado como "La gran calabaza", por su coincidencia con la festividad de Halloween.
Actualmente, el cuerpo científicamente designado como 2015 TB 145, sigue su viaje por el espacio interplanetario.
Las imágenes retransmitidas en directo, dibujaron una brillante roca espacial, del tamaño de cuatro canchas de fútbol, que se desplazaba a una velocidad pavorosa, del orden de unos 35 kilómetros por segundo, es decir 29 veces más rápido que una bala.
Su aspecto ha sido comparado a una calavera rotante. Otros, entre ellos, el astrónomo Bob Berman, lo visualizan como la cabeza gigante de un oso blanco.
La posibilidad de que un meteoroide tan enorme incida contra nuestro planeta es muy baja, de uno en un millón. Pero si hipotéticamente, uno de ellos impactara contra una gran ciudad, ésta ciertamente sería pulverizada, y morirían millones de personas.
Si el choque fuera sobre un desierto, provocaría un enorme cráter, y hasta se podría generar un terremoto de casi 8 grados en la escala de Richter.
Si golpera el océano, provocaría un maremoto, cuya magnitud exacta se desconoce, dado que todavía los científicos están estudiando la forma en que la energía de un meteorito podría ser transmitida en el agua.
Ondas de radio han sido lanzadas hacia el meteoroide desde las antenas de hasta 34 metros, del complejo ubicado en California, que rebotando en tan particular cuerpo cósmico, fueron redetectadas por los Institutos astronómicos de Virginia y Puerto Rico.
Estos centros se encargan de modelar las imágenes de la gran mole, que los investigadores esperan procesar con un increíble grado de resolución.
La última vez que un cuerpo de tal naturaleza se acercó tanto a la Tierra fue en el año 2006, cuando el asteroide 2004 X P14 llegó a ubicarse a una distancia similar.
En el mes de agosto de 2027, los amantes de la Ciencia Astronómica podrán disfrutar de otro gran acercamiento, cuando la roca 1999 AN10 se llegue a ubicar a tan sólo 384.400 kilómetros, equivalente a la distiancia que la Luna mantiene con respecto a nuestro mundo.
El gran meteoroide, que se acercó el pasado sábado 31 de octubre de 2015, ha sido rebautizado como "La gran calabaza", por su coincidencia con la festividad de Halloween.
Actualmente, el cuerpo científicamente designado como 2015 TB 145, sigue su viaje por el espacio interplanetario.
Las imágenes retransmitidas en directo, dibujaron una brillante roca espacial, del tamaño de cuatro canchas de fútbol, que se desplazaba a una velocidad pavorosa, del orden de unos 35 kilómetros por segundo, es decir 29 veces más rápido que una bala.
Su aspecto ha sido comparado a una calavera rotante. Otros, entre ellos, el astrónomo Bob Berman, lo visualizan como la cabeza gigante de un oso blanco.
La posibilidad de que un meteoroide tan enorme incida contra nuestro planeta es muy baja, de uno en un millón. Pero si hipotéticamente, uno de ellos impactara contra una gran ciudad, ésta ciertamente sería pulverizada, y morirían millones de personas.
Si el choque fuera sobre un desierto, provocaría un enorme cráter, y hasta se podría generar un terremoto de casi 8 grados en la escala de Richter.
Si golpera el océano, provocaría un maremoto, cuya magnitud exacta se desconoce, dado que todavía los científicos están estudiando la forma en que la energía de un meteorito podría ser transmitida en el agua.
Ondas de radio han sido lanzadas hacia el meteoroide desde las antenas de hasta 34 metros, del complejo ubicado en California, que rebotando en tan particular cuerpo cósmico, fueron redetectadas por los Institutos astronómicos de Virginia y Puerto Rico.
Estos centros se encargan de modelar las imágenes de la gran mole, que los investigadores esperan procesar con un increíble grado de resolución.
La última vez que un cuerpo de tal naturaleza se acercó tanto a la Tierra fue en el año 2006, cuando el asteroide 2004 X P14 llegó a ubicarse a una distancia similar.
En el mes de agosto de 2027, los amantes de la Ciencia Astronómica podrán disfrutar de otro gran acercamiento, cuando la roca 1999 AN10 se llegue a ubicar a tan sólo 384.400 kilómetros, equivalente a la distiancia que la Luna mantiene con respecto a nuestro mundo.
martes, 27 de octubre de 2015
Planetoide que nos acecha : Visita cercana de un cuerpo de regulares dimensiones para la próxima fecha de Haloween
Planetoides y cometas, y cuerpos rocosos menores, tienen inquietantes acercamientos con nuestro mundo, primero aproximándose en forma amenazante, pero luego pasando raudamente por las cercanías de nuestro planeta, y más tarde alejándose sin causarnos daño o perturbación de tipo alguno : Por ahora, estos acercamientos poca o ninguna molestia nos han causado, pero con el paso del tiempo, alguno de gran tamaño impactará la Tierra, y por tanto debemos de ser capaces de detectar estas situaciones, y de alterar las trayectorias de alguna forma tal de minimizar o anular los daños
Un planetoide descubierto el pasado 10 de octubre de 2015 por astrónomos del observatorio de Hawai, tendrá un inquietante acercamiento a la Tierra el 30 y 31 del presente mes de octubre. Dicho cuerpo es llamado el asteroide de Halloween, por su coincidencia con la citada fecha emblemática. De tamaño es realmente enorme, con un diámetro máximo de unos 610 metros, o sea, de dimensiones comparables a un estadio de fútbol, y pasará a 1,3 veces la distancia que nos separa de la Luna, pues se acercará a 498.896 kilómetros de nuestro mundo, pero mucho más cerca pasará de nuestro satélite natural, del que por un pequeño tiempo distará solamente 280.000 kilómetros.
El asteroide de Halloween es 28 veces más grande que el meteoro que en su momento penetró la atmósfera en Rusia, y estalló sobre los montes Urales, en febrero de 2013, y se moverá a una velocidad tremenda, del orden de 126.000 kilómetros por hora.
Los expertos han calculado su trayectoria, que pasará proyectada sobre la hermosa constelación de Orión, donde se apreciará con ayuda de algún instrumental óptico. Es de señalar que el ojo humano puede visualizar hasta la magnitud 6, en las mejores condiciones visuales, las imperantes en el mar, en el campo, o en las sierras, lugares libres de contaminación lumínica.
El asteroide 2015 TB 145 presenta magnitud 10, es decir, no será visible a las miradas a ojo desnudo, pero sí con prismáticos adecuados, anteojos o telescopios. Su paso no implicará ninguna influencia sobre la Tierra, ni de orden eléctrico, magnético o gravitacional, y tampoco influirá para nada sobre el cambio climático, ni provocará terremotos, maremotos, o erupciones volcánicas. Sin duda tampoco será signo de ninguna señal de carácter apocalíptico, tema tan manejado por los agoreros de las catástrofes en estos tiempos, al menos esa es la opinión de los científicos.
Según la NASA, este asteroide viaja a 35 kms. por segundo, lo que es una velocidad inusualmente alta. Será el planetoide más grande que se aproxime a nuestro mundo hasta el año 2027.
Fue detectado por el Panstarrs, un telescopio de sondeo panorámico ubicado en Hawai y tal roca cósmica, no representa ningún peligro para la Tierra, dado que pasará a una distancia considerable y apenas superior a la distancia que nos separa de nuestro satélite natural.
Hasta aquí la información central y resumida del citado planetoide de Haloween o asteroide de Haloween, planteada en el formato que nos parece mejor para el grueso de los lectores de este sitio digital, integrado fundamentalmente por estudiantes de secundaria y de otros niveles educativos, así como personas que en general se interesan por las cuestiones culturales y científicas.
Ahora bien, en los párrafos que siguen, me gustaría responder a una pregunta que hace poco me hicieron : ¿Para qué sirve aprender astronomía a quien no le interese dedicarse ni a la docencia ni la investigación en ese campo, y que tampoco le interese especializarse en cosas y aplicaciones de alguna manera relacionadas con el Sol, o con el espacio exterior?
Buena pregunta por cierto, buena inquietud, a la que trataré de responder con sencillez y brevedad.
Claro, se comprende lo que hay detrás de este interrogante. Un sanitario, o un cartero, o un sastre, o cualquier otra profesión o actividad que solamente requiera un núcleo muy cerrado y limitado de conocimientos, y si dicha persona solamente se dedica y se interesa a su profesión y a su familia, además de la diversión y del esparcimiento, claro, sepa mucho de astronomía, o sepa poco, o sepa casi nada, desde el punto de vista práctico, pareciera que da casi lo mismo.
Obviamente, quien escribe estas líneas no se adscribe a este planteamiento.
En el mundo de hoy día, y para que las personas puedan sentirse realmente libres y útiles, además de las especializaciones que se requieran específicamente en el plano laboral y en cuanto al buen manejo a nivel de la estructura social, conviene también tener una buena cultura general (en cuanto a astronomía y en relación también a múltiples temáticas), pues eso nos permitirá comprender mejor la historia, la naturaleza, el devenir del desarrollo humano, etc, lo que de una u otra forma nos permitirá ser mejores electores cuando se nos convoque a las urnas, o ser mejores consejeros cuando un familiar o un niño nos haga una consulta o nos pida una orientación, o ser mejores consumidores en cuanto sepa elegir mejor los productos que necesita para el diario vivir, etc, etc, etc.
Pero además, el planeta Tierra notoriamente recibe múltiples influencias desde el espacio exterior, en forma de radiaciones, y en otras formas diversas, por ejemplo, los impactos cuyas cicatrices se han descubierto en nuestro mundo, y que también pueden observarse en otros planetas y satélites a través de la observación telescópica, debiera llenarnos de preocupación, pues si alguna vez hubo impactos de entidad, y hubo radiaciones tan peligrosas que extinguieron especies enteras de la faz de la Tierra, bueno, es razonable pensar que ello se pueda repetir en algún momento.
Seamos conscientes, seamos cuidadosos, todas las contingencias peligrosas debieran ser estudiadas, con elaboración de buenos planes paliativos o de emergencia, y a ello debiéramos aspirar, sin dejar librado esta cuestión a la iniciativa de aquellos que sientan interés y vocación por tal o cual aspecto. La iniciativa estatal también es de gran importancia, a efectos de incentivar tal o cual asunto. inducir convenientes desarrollos y planes de formación, y obviamente también asignar presupuestos adecuados para estos proyectos.
Y finalmente y en las democracias, los políticos que llegan a las cámaras legislativas y al ejecutivo, llegan allí por el voto popular, así que los electores deben ser cuidadosos al elegir, pues no solo deben elegir buenos administradores, sino también políticos sensibles hacia los problemas sociales, hacia el medio ambiente, y también hacia los peligros que nos puedan llegar desde el espacio exterior, etc, etc.
Hasta una próxima oportunidad, Brunetto se despide con un fuerte abrazo de los amables lectores.
viernes, 22 de agosto de 2014
Cierta alarma en los círculos científicos por la posible trayectoria de impacto con la Tierra del asteroide 1950 DA
Evaluando la posibilidad de una nueva amenaza cósmica
Los científicos de todo el orbe, estudian las posibilidades de librarnos de la potencial amenaza que podría significar el asteroide (29075) 1950 DA.
Este potencial asesino cósmico fue descubierto inicialmente en 1950, pero luego desapareció en la inmensidad del espacio interplanetario, y recién volvió a ser visualizado a fines del año 2000.
Los astrofísicos de la universidad de Tennessee, han revisado el cálculo de su órbita, y han determinado que, de seguir su trayecto actual, chocaría con la Tierra el 16 de marzo del año 2880.
Un "impacto profundo", que se daría en el Atlántico Norte, y que por su altísima velocidad, sin duda liberaría una energía de tal magnitud, que aniquilaría la civilización, además de poner en jaque a todos los seres vivientes.
Efectivamente, el planetoide viaja a 15 kilómetros por segundo, es decir, a unos 54.000 kilómetros por hora. El colosal encuentro cósmico generaría una energía superior en más de dos millones de veces la producida por la bomba atómica lanzada sobre Hiroshima. En otros términos, comparable a una explosión de casi 45.000 megatones de dinamita.
Las dimensiones de este astro son considerables, dado que su diámetro supera los 1300 metros y curiosamente, gira sobre sí mismo en 2 horas y 6 minutos. Por lo tanto, las fuerzas cohesivas previenen la ruptura rotacional del asteroide, formado por escombros apilados.
Es decir, la acelerada rotación terminaría quebrando este cuerpo en trozos y fragmentos de múltiples tamaños.
Eso pronostican los expertos, pero lo cierto es que hasta el momento, tal hecho no se ha podido comprobar fehacientemente.
Otros son de la opinión, que mientras el cuerpo asteroidal se mantenga entero, se podría idear una estrategia para evitar el eventual impacto.
Pero también hay investigadores que sostienen que si el "planetoide" no se desintegra en el trayecto, quizá se encuentre con otro cuerpo rocoso, con el que tal vez choque, evitando así el impacto directo con la Tierra.
En el hipotético caso de "impacto profundo" con nuestro mundo, se generarían terremotos devastadores, o temibles maremotos, de caer efectivamente en el océano, además de provocar cambios climáticos y trastornos atmosféricos de considerable significación.
En lo personal y como ya lo he hecho en otros casos similares, sugiero tranquilidad y mesura.
Científicamente se impone un serio estudio de un fenómeno astrofísico, y no un cálculo del fin del mundo.
Posiblemente no haya motivo alguno de alarma.
Los astrofísicos aseguran que el planetoide se fragmentará, antes de tomar contacto con la atmósfera terrestre.
Y si así no fuera, se enviarían misiones robóticas, para colocar en su superficie cargas nucleares, que detonadas en forma controlada, le harían cambiar su órbita, con lo que el astro se perdería en el espacio.
Además, es preciso considerar que en los ocho siglos que nos separan del eventual impacto, seguramente la tecnología avanzará lo suficiente como para detener esta amenaza cósmica.
Galería de imágenes
Simulación del acercamiento y posible impacto del asteroide con la Tierra en el año 2880.
Esta gráfica didáctica muestra las trayectorias orbitales de 1400 asteroides tipo NEO (Near Earth Object) junto a las órbitas de algunos planetas. Estos 1400 asteroides fueron seleccionados para su inclusión en el gráfico, además por tener más de 140 metros de largo, y por tanto ser los más peligrosos para nuestro mundo.
La imagen muestra una nueva cámara propuesta recientemente por la NASA, para localizar asteroides tipo NEAR. Esta nueva cámara dispone de un sensor llamado NEOCam chip que usa un mayor número de pixeles que los precedentes y tiene una mayor sensibilidad.
El asteroide (29075) 1950 DA fue descubierto el 23 de febrero de 1950, y observado durante 17 días, y luego se lo perdió de vista por casi medio siglo. Se lo volvió a ubicar en el año 2000. Los astrónomos estiman que este cuerpo tiene 0,3 % de posibilidades de chocar con nuestro mundo el 16 de marzo de 2880, y en ese caso impactaría a 38.000 millas por hora.
Posible evolución del Tsunami luego del impacto del asteroide 1950 DA en el océano.
La simulación de este posible choque fue desarrollada en la Universidad de California, en Santa Cruz, estimándose que se producirían olas de hasta 400 pies (120 metros) sobre la costa atlántica.
Ilustración artística elaborada por la NASA de un impacto hipotético de un asteroide de unos 1.000 km de diámetro contra la Tierra. En promedio, un asteroide de 1 km de diámetro golpea nuestro mundo cada millón de años, y uno de 5 km de diámetro choca contra la Tierra cada 10 millones de años. Se estima que hay un choque cada 2.000 millones de años de un asteroide de 1.000 km de diámetro.
El asteroide llamado 1950 DA es una roca con un diámetro de 2/3 de milla, y que con respecto a la Tierra viaja a una velocidad relativa de 15 km por segundo (9 millas por segundo). Si este cuerpo chocara con la Tierra, lo haría con una fuerza de unos 44.800 megatones de TNT. La probabilidad de que efectivamente se produzca un choque en el año 2880 es relativamente baja, 0,3 %, pero aún así, este impacto es al menos 50 % más probable que el de cualquier otro asteroide conocido.
El asteroide (433) Eros es uno de los tantos objetos cercanos a la Tierra que podrían en algún momento impactar contra nuestro mundo.
Eros ha sido visitado en el año 2000 por la sonda NEAR Shoemaker,
y después de una serie de maniobras, dicho artefacto logró posarse sobre el asteroide el 12 de febrero de 2001.
La "ley de Murphy" es una recomendación empírica formulada como si se tratara de una ley científica, y que en una de sus interpretaciones establece : Si algo es teóricamente posible, conviene actuar, organizarse, y protegerse, como si en un futuro ello efectivamente fuera a acontecer, a efectos de minimizar posibles consecuencias negativas y costos.
La recomendación de Murphy conviene tenerla en cuenta en múltiples aspectos, tanto en la vida personal y cotidiana, como en política exterior o política económica, emprendimientos comerciales, proyectos científicos, crecimiento demográfico, efectos provocados por el cambio climático y la explotación de recursos naturales, efectos de la actividad sísmica y vulcanológica, influencias terrestres con origen en el espacio exterior tales como actividad de las supernovas, choques de asteroides y meteoritos sobre nuestro mundo, explosiones solares, etc.
La prensa escrita y los telediarios suelen encabezar las informaciones sobre posibles catástrofes naturales con titulares sensacionalistas, lo que no es bueno, pues los peligros derivados del espacio exterior y de la actividad geológica no deben ser minimizados, pues las cicatrices existentes en nuestro globo y las extinciones masivas de especies, son huellas que no deben ser menospreciadas.
Carlos Brunetto es quien escribe estas líneas, y en relación a los riesgos de los supervolcanes y posibles impactos de meteoritos, en lo personal prefiero no ser alarmista de más ni optimista de más. En lo profesional, no soy un investigador académico ni me dedico a la observación astronómica sistemática con fines de descubrimiento, sino que soy un docente uruguayo que me he dedicado a la divulgación científica y cultural, asunto que considero importante no solamente en el ámbito de la enseñanza y del conocimiento, sino como un insumo para políticos y filántropos, en el sentido que son fundamentalmente ellos quienes apoyan la investigación científica y los planes de contingencia, cuestiones muy importantes para que en un futuro no nos llegue a pasar como especie, algo similar a lo que sufrieron los dinosaurios hace 65 millones de años.
martes, 18 de marzo de 2014
Asteroides potencialmente peligrosos que conviene sean observados con atención en sus desplazamientos cósmicos
Disertación informal sobre astronomía el 26 de enero de 2014
Introducción
Con fecha 14 de marzo de 2014, se publicó en este mismo weblog, un artículo titulado "Los asteroides siguen rondando a nuestro planeta azul, y por sus dimensiones y sus trayectorias, algunos son potencialmente peligrosos para los humanos, y para los ecosistemas terrestres".
Las notas que siguen pretenden ser un complemento de dicho artículo, y siguiendo nuestras inclinaciones didácticas, en ellas se mezclarán informaciones astronómicas junto a referencias respecto del origen de los nombres de los asteroides que se enumerarán.
Algunos asteroides de gran acercamiento que podrían impactar contra nuestro mundo
APOLO
El asteroide Apolo fue descubierto en 1932 por Reinmuth desde el Observatorio de Heidelberg, y luego perdido durante 40 años, fue redescubierto en 1973. Y gracias al radiotelescopio de Arecibo, a fines del 2005 se ubicó a su alrededor un satélite asteroidal, que mide 80 metros y orbita a 3 kilómentros de Apolo.
Se nombró así a este asteroide en honor al dios griego Apolo, dios del Sol, de la gimnasia, de la música, de la poesía, del arte y del saber.
ADONIS
Este cuerpo de aproximadamente un kilómetro de diámetro, fue descubierto por Delporte en 1936. Tiene grandes aproximaciones a la Tierra, a Venus, y a Marte. Fue denominado Adonis, por el joven fenicio de extraordinaria belleza, del cual se enamoró la diosa Venus. Según los mitos griegos, un jabalí le dio muerte, y entonces la diosa lo convirtió en anémona. Esta deidad representa la belleza masculina afeminada.
ÍCARO
Descubierto por Baade desde el Observatorio de Monte Palomar en 1949, corresponde señalar que es casi esférico. Su órbita, que cruza a la de la Tierra, lo lleva a aproximarse al Sol dos veces más que Mercurio, y luego se traslada hasta más allá de la órbita marciana.
El nombre hace referencia a la leyenda griega, según la cual, Ícaro y su padre Dédalo, el arquitecto que construyó el famoso "Laberinto de Creta" residencia del Minotauro, para escapar de allí construyeron alas de plumas unidas con cera. Pero desoyendo los sabios consejos de Dédalo, Ícaro se acercó mucho al Sol, y al fundirse la cera, las alas de plumas se destruyeron, y finalmente murió en el mar. Y según la leyenda, Dédalo, en cambio, consiguió llegar a Italia.
HERMES
Este asteroide pasó el 28 de octubre de 1937, a tan sólo 800.000 kilómetros de la Tierra, cuando moviéndose a 5 grados por hora, cruzó el cielo en 9 días. Con posterioridad se perdió en la oscuridad del espacio.
Fue redescubierto en 2003, cuando había dado 31 revoluciones en torno al astro solar. El período orbital del Hermes es de 777 días, y gira sobre sí mismo en algo más de 13 horas.
TOUTATIS
El asteroide Toutatis es un objeto potencialmente peligroso para nuestro mundo, que se ha ubicado a una distancia de apenas 2,3 veces superior a la que nos separa de la Luna.
La posibilidad de choque de este cuerpo con nuestro mundo se considera pequeña, ya que podría ser eyectado del Sistema Solar en pocas decenas de miles de años, dado que se aproxima excesivamente a Marte. En el 2004 tuvo un paso muy cercano a la Tierra, que generó gran alarma. Desde entonces, con gran preocupación se están considerando los riesgos de próximos encuentros.
EROS
Es otro planetoide que se aproxima mucho a la Tierra. Descubierto desde Berlín en 1898, fue el primer asteroide en recibir nombre masculino.
Mide 33 kilómetros de diámetro mayor, tiene forma alargada (como un habano), y fue el primero de los planetoides en ser reconocido como capaz de cruzar la órbita terrestre.
En 1931 llegó a aproximarse a la Tierra a menos de 24 millones de kilómetros. En el 2001 se consiguió posar sobre su craterizada superficie, una sonda espacial (Near Shoemaker) que transmitió datos muy interesantes sobre ese singular astro.
viernes, 14 de marzo de 2014
Los asteroides siguen rondando a nuestro planeta azul, y por sus dimensiones y sus trayectorias, algunos son potencialmente peligrosos para los humanos, y para los ecosistemas terrestres
El número de asteroides y de cometas de nuestro sistema solar es enorme, y si ellos no impactan sobre nuestro planeta con más frecuencia, se debe en parte a la inmensidad del universo, y a las grandes distancias existentes entre los diferentes cuerpos gaseosos y rocosos del Sistema Solar
Como muchos lectores saben, la distancia media que separa la Tierra de la Luna, es del orden de unos 384.000 kilómetros.
Sin embargo, el satélite natural no es el astro que más se acerca a nuestro planeta Tierra, sino que de vez en cuando, algunos asteroides (astros con aspecto de estrella, que es lo que su nombre significa), presentan aproximaciones realmente asombrosas, que razonablemente hacen prever o sospechar que en algún momento se pueda producir un impacto sobre nuestro mundo.
De hecho, hay cuatro asteroides bien conocidos de los astrónomos, Apolo, Adonis, Ícaro y Hermes, los cuatro del llamado tipo Apolo, y que en ciertas oportunidades se acercan peligrosamente a la Tierra, a menos de 354.000 kilómetros.
Recientemente, un planetoide conocido como 2014 DX110, se aproximó a unos 348.000 kilómetros, despertando el máximo interés tanto en la comunidad astronómica como en el gran público.
Se trata de un asteroide tipo Apolo, que son cuerpos cósmicos caracterizados por cruzar la órbita que nuestro mundo describe en torno al astro solar.
A la fecha han sido catalogados más de 5.000 planetoides de este tipo, detentando el mayor tamaño uno llamado Sisyphus, descubierto en 1972, un verdadero monstruo de 10 kilómetros de diámetro.
Actualmente se acepta en medios científicos, que el famoso bólido que el 15 de febrero de 2013 estalló sobre Rusia, en la zona de los montes Urales , y que por cierto tantos destrozos y vidrios rotos produjo, se originó precisamente a partir de un asteroide de este tipo.
También es ampliamente aceptada la idea que un asteroide superior al tamaño del monte Éverest (se discute si fue de 11 kilómetros o si tal vez alcanzó los 16 kilómetros de diámetro), fue el que provocó la gran extinción del límite K/T que barrió a la fauna del mesozoico, entre ellos los notables dinosaurios.
De los 10.500 NEOS, de gran acercamiento a la Tierra, una cifra ínfima, solamente un 10%, ha sido objeto de alguna medición física.
Los PHAs (Potentially Hazardous Asteroid o Asteroide Potencialmente Peligroso) son los que presentan los trayectos más próximos a nuestro mundo, siendo bastante voluminosos y compactos como para atravesar la atmósfera terrestre, y por tanto pudiendo causar desastres a escala local, o eventualmente mayores.
Los objetos celestes capaces de un gran acercamiento a la Tierra, constituyen cuerpos de naturaleza asteroidal o cometaria, que durante algún tiempo tuvieron órbitas estables en el cinturón principal (ubicado entre Marte y Júpiter). Pero que en algún momento, tal vez por una colisión cósmica o una perturbación gravitatoria, se proyectaron fuera de sus trayectos normales, con resultados por cierto difíciles de predecir.
De los 25.000 planetoides capaces de acercarse en dirección al planeta azul que habitamos, un 25% tiene entre 15 y 30 metros de diámetro, que en caso de impacto no nos causarían grandes problemas. Pero cuidado, también se ha constatado la existencia de algunos de más de un kilómetro de diámetro.
Obviamente no deben exagerarse los peligros. Se estima que aproximadamente cada cien años, se produce la caída de un asteroide de roca o hierro mayor de 50 m de diámetro, lo que puede producir catástrofes locales y maremotos. Y se cree que cada algunos cientos de miles de años, un asteroide de más de un kilómetro alcanza nuestro mundo causando catástrofes globales. Pero véase abajo una ilustración que muestra las trayectorias orbitales en reversa de los 1400 Asteroides Potencialmente Peligrosos (PHAs) conocidos a principios de 2013, y que son considerados problemáticos debido a su tamaño (al menos 140 metros de diámetro), y porque siguen órbitas cercanas a la órbita terrestre (acercamiento de 7.5 millones de kilómetros o menos).
La capacidad para descubrir planetoides más pequeños, ha determinado un aumento de la identificación de tales astros, y en consecuencia, un incremento en la difusión al gran público a través de los medios. Y claro está, la gente se interesa y se inquieta por estos acercamientos.
El que nos visitó recientemente, tiene un diámetro de unos treinta metros y viaja a la fantástica velocidad de 15 kilómetros por segundo. Y no es la primera vez que nos visita esta roca. El 2014 DX110 fue descubierto por el Centro de Planetas Menores de Boston, gracias al observatorio Pan-Starrs 1, pero apenas unos días antes del acercamiento, habiéndose podido determinar que ya nos había visitado en 1982 y en 1998, produciéndose entonces su máximo acercamiento el 22 de marzo de 1982 y el 17 de marzo de 1998 respectivamente; en esa oportunidad ningún humano se percató de su presencia.
Ahora, los últimos cálculos indican que volverá en marzo de 2046, cuando según algunos, presentará un acercamiento realmente inquietante.
En las redes sociales, abundan los comentarios de quienes están deseando comprobar sus efectos y las consecuencias del pasaje de este planetoide, que se acercó más que la Luna el pasado miércoles 5 de marzo de 2014.
Lo cierto es que los astrónomos lo siguen de cerca. Todavía queda tiempo de sobra para que regrese, pero aunque no se crea, ya hay quienes están preparando su búnker previendo una posible catástrofe.
Como muchos lectores saben, la distancia media que separa la Tierra de la Luna, es del orden de unos 384.000 kilómetros.
Sin embargo, el satélite natural no es el astro que más se acerca a nuestro planeta Tierra, sino que de vez en cuando, algunos asteroides (astros con aspecto de estrella, que es lo que su nombre significa), presentan aproximaciones realmente asombrosas, que razonablemente hacen prever o sospechar que en algún momento se pueda producir un impacto sobre nuestro mundo.
De hecho, hay cuatro asteroides bien conocidos de los astrónomos, Apolo, Adonis, Ícaro y Hermes, los cuatro del llamado tipo Apolo, y que en ciertas oportunidades se acercan peligrosamente a la Tierra, a menos de 354.000 kilómetros.
Recientemente, un planetoide conocido como 2014 DX110, se aproximó a unos 348.000 kilómetros, despertando el máximo interés tanto en la comunidad astronómica como en el gran público.
Se trata de un asteroide tipo Apolo, que son cuerpos cósmicos caracterizados por cruzar la órbita que nuestro mundo describe en torno al astro solar.
A la fecha han sido catalogados más de 5.000 planetoides de este tipo, detentando el mayor tamaño uno llamado Sisyphus, descubierto en 1972, un verdadero monstruo de 10 kilómetros de diámetro.
Actualmente se acepta en medios científicos, que el famoso bólido que el 15 de febrero de 2013 estalló sobre Rusia, en la zona de los montes Urales , y que por cierto tantos destrozos y vidrios rotos produjo, se originó precisamente a partir de un asteroide de este tipo.
También es ampliamente aceptada la idea que un asteroide superior al tamaño del monte Éverest (se discute si fue de 11 kilómetros o si tal vez alcanzó los 16 kilómetros de diámetro), fue el que provocó la gran extinción del límite K/T que barrió a la fauna del mesozoico, entre ellos los notables dinosaurios.
De los 10.500 NEOS, de gran acercamiento a la Tierra, una cifra ínfima, solamente un 10%, ha sido objeto de alguna medición física.
Los PHAs (Potentially Hazardous Asteroid o Asteroide Potencialmente Peligroso) son los que presentan los trayectos más próximos a nuestro mundo, siendo bastante voluminosos y compactos como para atravesar la atmósfera terrestre, y por tanto pudiendo causar desastres a escala local, o eventualmente mayores.
Los objetos celestes capaces de un gran acercamiento a la Tierra, constituyen cuerpos de naturaleza asteroidal o cometaria, que durante algún tiempo tuvieron órbitas estables en el cinturón principal (ubicado entre Marte y Júpiter). Pero que en algún momento, tal vez por una colisión cósmica o una perturbación gravitatoria, se proyectaron fuera de sus trayectos normales, con resultados por cierto difíciles de predecir.
De los 25.000 planetoides capaces de acercarse en dirección al planeta azul que habitamos, un 25% tiene entre 15 y 30 metros de diámetro, que en caso de impacto no nos causarían grandes problemas. Pero cuidado, también se ha constatado la existencia de algunos de más de un kilómetro de diámetro.
Obviamente no deben exagerarse los peligros. Se estima que aproximadamente cada cien años, se produce la caída de un asteroide de roca o hierro mayor de 50 m de diámetro, lo que puede producir catástrofes locales y maremotos. Y se cree que cada algunos cientos de miles de años, un asteroide de más de un kilómetro alcanza nuestro mundo causando catástrofes globales. Pero véase abajo una ilustración que muestra las trayectorias orbitales en reversa de los 1400 Asteroides Potencialmente Peligrosos (PHAs) conocidos a principios de 2013, y que son considerados problemáticos debido a su tamaño (al menos 140 metros de diámetro), y porque siguen órbitas cercanas a la órbita terrestre (acercamiento de 7.5 millones de kilómetros o menos).
La capacidad para descubrir planetoides más pequeños, ha determinado un aumento de la identificación de tales astros, y en consecuencia, un incremento en la difusión al gran público a través de los medios. Y claro está, la gente se interesa y se inquieta por estos acercamientos.
El que nos visitó recientemente, tiene un diámetro de unos treinta metros y viaja a la fantástica velocidad de 15 kilómetros por segundo. Y no es la primera vez que nos visita esta roca. El 2014 DX110 fue descubierto por el Centro de Planetas Menores de Boston, gracias al observatorio Pan-Starrs 1, pero apenas unos días antes del acercamiento, habiéndose podido determinar que ya nos había visitado en 1982 y en 1998, produciéndose entonces su máximo acercamiento el 22 de marzo de 1982 y el 17 de marzo de 1998 respectivamente; en esa oportunidad ningún humano se percató de su presencia.
Ahora, los últimos cálculos indican que volverá en marzo de 2046, cuando según algunos, presentará un acercamiento realmente inquietante.
En las redes sociales, abundan los comentarios de quienes están deseando comprobar sus efectos y las consecuencias del pasaje de este planetoide, que se acercó más que la Luna el pasado miércoles 5 de marzo de 2014.
Lo cierto es que los astrónomos lo siguen de cerca. Todavía queda tiempo de sobra para que regrese, pero aunque no se crea, ya hay quienes están preparando su búnker previendo una posible catástrofe.
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