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jueves, 19 de mayo de 2011

Conócete a ti mismo, inspírate en el "Templo de Delfos"




Frase inscrita en el antiguo "Templo de Apolo" en Delfos

Te advierto, quien quiera que fueres,

Oh! Tú que deseas sondear los arcanos de la Naturaleza, que si no hallas dentro de ti mismo aquello que buscas, tampoco podrás hallarlo fuera.

Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar otras excelencias?

En ti se halla oculto el tesoro de los tesoros.

Oh! Hombre, conócete a ti mismo, y conocerás al Universo y a los Dioses.


Lecturas recomendadas

1. Templo de Apolo en Delfos
http://es.wikipedia.org/wiki/Templo_de_Apolo_(Delfos)

2. Oráculo de Delfos
http://es.wikipedia.org/wiki/Or%C3%A1culo_de_Delfos

3. Delfos
http://es.wikipedia.org/wiki/Delfos

4. Aforismo "Conócete a ti mismo"
http://es.wikipedia.org/wiki/Con%C3%B3cete_a_ti_mismo

5. Conócete a ti mismo
http://borjavilaseca.com/

6. Apolo
http://es.wikipedia.org/wiki/Apolo

7. Apolo, Dios Olímpico
http://www.elolimpo.com/Apolo.per.html

8. El "Templo de Apolo" en Delfos
http://es.thecircumference.org/temple-of-apollo

lunes, 11 de abril de 2011

Control y tratamiento de sistemas complejos: La organización de las comunidades humanas debe ser inteligentemente y científicamente mejorada



Ricard V. Solé: «En cuanto al estudio de la complejidad, existe un número crítico de conexiones por debajo del cual un sistema se encuentra fragmentado en pequeños e independientes subgrafos, imposibles de coordinar en un todo armónico. Superado dicho umbral, superada esta deficiente conectividad, estos subsistemas podrán quedar ligados entre sí, formando una red coherente, racionalmente comunicada, y con objetivos generales inteligentemente establecidos. Cuando el número de conexiones en una red es lo bastante grande y diverso, puede que se concrete una transición entre un mundo compuesto por pequeñas comunidades relativamente aisladas e independientes, y un mundo holísticamente conectado formando una gran sociedad de elementos bien coordinados entre sí.»



PARA TENER EN CUENTA: Todo intento de estudio y solución de una determinada problemática o de un conjunto interrelacionado de problemáticas, debería abordar análisis y propuestas en cuatro aspectos fundamentales: El reflexivo; El normativo; El operativo; El preventivo.



TÓMESE NOTA: El mundo sensible y el ambiente social que nos rodea, no es algo dado o marcado desde toda la eternidad, y tampoco surgió de improviso por el juego de una serie de sucesivas mutaciones genéticas en la especie humana. El ambiente social de nuestro tiempo se fue construyendo poquito a poquito, producto del ingenio y la creatividad de los humanos, producto de la industria y de los sucesivos estados sociales en los que para bien o para mal supimos organizarnos. Y en este sentido es que nuestra sociedad y la economía en ella aplicada son un producto histórico, son resultado de la propia historia, son consecuencia de las actividades de toda una serie de generaciones, cada una de las cuales se encarama sobre los hombros de la anterior. Y en el acierto o en el error, y para bien o para mal, nosotros, los humanos, así seguimos desarrollando nuestros sistemas productivos, nuestros intercambios, nuestras visiones del mundo y del universo. Y particularmente en momentos especiales, en momentos de quiebre y de crisis, sabemos modificar nuestra operativa social de base, con arreglo y ajuste a diferentes situaciones y a nuevas necesidades, y con la orientación de nuevos paradigmas.



OJO AL GOL: Esto no es un juego, pero si jugamos bien, podemos cambiar significativamente nuestra estructura de convivencia.




Esto no es juego: En la teoría del pensamiento complejo, desarrollada por el filósofo francés Edgar Morin, se afirma que la realidad (y en especial la realidad social), se comprende y se explica en su raíz más profunda, sólo si simultánea y multidisciplinariamente se la aborda desde todas las perspectivas posibles. Un fenómeno específico o un período de la evolución humana, puede ser analizado por medio de las más diversas áreas del conocimiento y las más variadas metodologías, pero es a través del "entendimiento multidisciplinario" que se obtienen los mejores resultados, pues así se evita la habitual reducción del problema o de la situación, a una cuestión exclusiva de la ciencia que se profesa, o de la inquietud y sensibilidad que en forma más contundente se manifiestan. La realidad o los fenómenos se deben estudiar de forma holística y en toda su complejidad, ya que la división en pequeñas partes, facilita estudio y análisis dentro de ciertos límites, pero reduce el campo de acción del conocimiento, y restringe la visión del objeto examinado y por ende también el abanico de posibles soluciones. Tanto la realidad como el propio pensamiento y el conocimiento son complejos, súper complejos, y debido a ello, es preciso partir desde la complejidad, para entender el universo en estudio como un todo. La crisis que se desató a partir del año 2008 no es una nueva crisis coyuntural más, sino que es clara manifestación de un problema estructural enredado y profundo. Las agresiones de las actividades humanas sobre el medioambiente, no podrán ser jamás resueltas si esa problemática intenta analizarse y resolverse en forma aislada, con soluciones específicas. Y otro tanto podría decirse de la pobreza, del subdesarrollo, del narcotráfico, del desequilibrio del poder, de la economía, de la organización social, etcétera, etcétera. Debido a esto, se explican los magros resultados obtenidos hasta la fecha a nivel mundial, en la realización de acuerdos internacionales, en el avance de normativas, aranceles, procedimientos, etcétera, pues allí los abordajes han sido analíticos y no holísticos.



Reflexión basada en el pensamiento de "Edgar Morin": Toda crisis provoca un muy fuerte incremento de las incertidumbres, y la predictibilidad mucho disminuye. Los desórdenes se vuelven amenazadores, y en ese escenario unos pocos ganan y muchos pierden; pasa como lo expresa el refrán: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. En época de crisis, los antagonismos inhiben las complementariedades y la cooperación, y además los conflictos potenciales o latentes se actualizan y a veces explotan. Y entonces, y entonces las regulaciones fallan o se desarticulan. Es necesario abandonar programas, y mucha gente sufre. Obvio, es el momento de inventar estrategias, para salir de la crisis, para superar los problemas, para dar un salto adelante. Ante una crisis, a menudo es necesario abandonar las soluciones que antes sirvieron frente a otras crisis, y elaborar estrategias novedosas así como originales y creativos procedimientos de regulación y control.



De una civilización dominante, a una nueva integración de los conocimientos y de las estrategias: Hace falta pasar de la dinámica de la discordia a la dinámica del consenso; de la dinámica de la imposición a la dinámica de la concertación; de la dinámica de la competencia a la dinámica de la cooperación; de la dinámica de las mayorías a la dinámica de la deliberación y del respeto también a las minorías.



Hacia una civilización inteligentemente y racionalmente establecida, hacia una civilización socialmente correcta: La economía, que es la ciencia social matemáticamente más avanzada, es la ciencia social humanamente más atrasada, pues opera sin considerar mayormente las condiciones sociales, históricas, políticas, psicológicas, ecológicas, por cierto inseparables todas ellas de las actividades económicas. Por eso, sus expertos son cada vez más incapaces de interpretar las causas profundas y las consecuencias de las perturbaciones monetarias y bursátiles, así como de acertadamente predecir el curso económico, incluso el de corto plazo. El error en cuanto a una más correcta orientación político-económica, el error en cuanto a la evaluación y la predicción de los desarrollos sociales, se convierte desde luego en una destacada consecuencia de la ciencia económica.



Abandonemos la actual estructura social excesivamente compartimentalizada: Resulta razonable afirmar que, mientras los saberes permanezcan encerrados en compartimentos relativamente aislados y con escasa coordinación, resultará imposible hacer un diagnóstico más o menos aproximado sobre el rumbo que, liderado por la especie humana, está siguiendo el planeta Tierra y la vida que allí florece. Cierto, particularmente durante el siglo XX ha habido grandes y trascendentes progresos, en las distintas disciplinas especializadas, pero estos progresos están dispersos, desunidos, precisamente debido a la especialización y a una falta de adecuada coordinación, lo que a menudo quebranta los contextos, y se contrapone a las globalidades. Las disciplinas así pierden parte de sus aptitudes para contextualizar los saberes, para ordenar los intercambios, y para construir redes integradas y bien coordinadas. El debilitamiento de la percepción de lo global, conduce al debilitamiento de la responsabilidad y de la solidaridad.

jueves, 6 de enero de 2011

El uruguayo es demasiado sumiso


En buena medida, la culpa es nuestra

Gran parte de que nos vaya como nos va es por lo sumisos que somos, tanto en lo individual como en el colectivo.

Bien dicha esa frase de que: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Tan así que es fácil transponerlo al Estado en general: “Tenemos el Estado que merecemos”, demasiado grande, burocrático, pesado, ineficiente y todos los adjetivos que quisiéramos agregar. Pero: ¿De quien es la culpa?

NUESTRA, de cada uno de nosotros, cada individuo que nos encojemos de hombros cuando algo no nos gusta y nos quedamos en esa.


Ejemplos, miles, algunos más evidentes que otros, sin ir más lejos, el otro día leo en la prensa que la ciudad de Nueva York van a rebajar los impuestos porque no pudieron retirar la basura de las calles por 10 días, por la gran tormenta de nieve que afectó esa zona. Algo lógico y normal para ellos.

El último mes del año 2010, ante el conflicto tan sonado de ADEOM con nuestra intendencia Montevideana, canal 10 televisión de Uruguay encuestó a distintos ciudadanos en la calle, y 7 de cada 10 contestaron que no habría por qué pedir descuentos de tributos por el conflicto en la recolección de basura.

Mejor ejemplo que ese imposible. En un caso las autoridades solas, sin que nadie les reclame nada, hacen la rebaja porque entienden lo que es justo, ante un mal servicio al usuario. No se puede percibir lo mismo que en la normalidad se proceda diferente, y eso que lo señalado fue por un hecho fortuito, climático, donde es muy poca la responsabilidad que se le puede achacar a las autoridades.


Por el contrario, por estas costas uruguayas, a nuestras autoridades municipales ni se les pasa por la mente tener que rebajar impuestos por un mal servicio; es más, aquí el tema del servicio al usuario es sólo un cartel colgado en una pared en forma decorativa. Pero lo peor de todo, el tema de fondo, es que eso es así porque el uruguayo no lo exige, no asumimos nuestro rol de ciudadano usuario, que paga algo, y como tal debe pedir a cambio la contraprestación respectiva.

Siempre insisto con lo mismo, no pasa por la cantidad de impuestos que uno pague, pasa por lo que recibimos a cambio de ese pago.

Somos sumisos por naturaleza, no nos quejamos, no exigimos, y por eso estamos así.


Como ya dije, ejemplos hay mil, y si no fíjense en los corporativismos que tenemos, los gremios, gente que se agrupa, reclama, y consigue cosas que perjudican normalmente al resto de los ciudadanos. Y no pasa nada, al “pobre” que está solo y nadie lo representa, ese siempre “marcha”. Pero ojo, no nos engañemos, ese “solo” tiene su culpa, tiene opciones para cambiar la pisada y normalmente no lo hace, por eso lo del principio, somos demasiados sumisos.

Y no hay cosa que me molesta más que sentir comentarios como los que hizo nuestro Presidente, quien dijo: “El Estado es muy burocrático y contra eso no se puede”.

¡Cómo que no se puede! ???


No se quiere querrá decir, porque poderse se puede, hay que pagar los costos que toda transformación tiene, pero que se puede, se puede.

Hay organismos del Estado que trabajan muy bien, en forma por demás eficiente. Y entonces: ¿Por qué el resto no puede hacerlo igual?

Miren Identificación Civil por ejemplo. ¿Quién no ha ido a sacarse o renovar la cédula de identidad, y salió por demás conforme del trámite realizado?

Allí se puede pedir día y hora de tres o cuatro formas distintas, telefónica, Internet, Abitab, etcétera, hasta le mandan el número a la casa si uno lo desea. Uno llega en hora (otro mal de los uruguayos, la impuntualidad), lo atienden rápidamente, en forma correcta, y luego sale con su documento lo más campante, y se pagó un costo por el cual uno no se siente estafado ni defraudado.

Poderse se puede, no todo el Estado es malo, pero convengamos que en general no es lo que normalmente ocurre, y hasta que no asumamos que cada uno de nosotros es “el culpable” de que así sea, difícilmente cambien las cosas.

Tenemos que dejar de “perdonar” que nos atiendan mal, que nuestros trámites demoren una enormidad, que casi que tengamos que pedir por favor para que nos den corte.


NOSOTROS PAGAMOS NUESTROS IMPUESTOS así con mayúsculas, por tanto nos deben atender como corresponde.

Pero tan arraigado está este comportamiento, tan “dóciles” somos, que en cualquier pago a nuestro Estado nos atrasamos y nos cobran multas y recargos, y cuando el Estado nos debe pagar algo a nosotros, nos pasamos esperando a ver cuándo lo hace, y si se atrasa no tenemos forma de cobrar nada extra.

Es así, tal cual.

Espero a que podamos empezar a darnos cuenta, empezar a hacernos valer como ciudadanos, empezar a “pasar factura” cuando algo no nos gusta, asumir que tenemos la culpa si nos atienden mal y no hacemos nada al respecto.

De última, cuando uno paga algo a un privado y no recibe a cambio lo que pretende, lo cambia y listo, y con el Estado debería ser lo mismo.



lunes, 3 de enero de 2011

La democracia debe ser fortalecida y defendida: Tengamos una actitud bien vigilante, para no caer en una democracia tramposa o en algún sentido omisa


La implementación de una estructura democrática, puede tener falencias y puede admitir desvíos, que de hecho debiliten y desvirtúen los verdaderos principios democráticos

Todo tiene límites, también la tolerancia, pues no todo vale en este mundo.


Muchos de los profetas de ayer sacrificaron sus vidas porque alzaron su voz y tuvieron el valor de decir: «No te está permitido hacer lo que haces, o afirmar lo que dices».

Hay situaciones en que la tolerancia significa complicidad con el crimen, omisión culposa, insensibilidad ética, o una posición de comodidad personal que no debe ser ni imitada ni disculpada.


No debemos tener tolerancia con aquellos que tienen el poder de erradicar la vida humana del planeta, y de destruir buena parte de la biosfera por hacer prevalecer sus conveniencias personales. Hay que someter estos casos a controles severos.

No debemos ser tolerantes con los que asesinan inocentes, abusan sexualmente de niños, o trafican con órganos humanos. Cabe aplicar las leyes a esta gente con gran dureza y firmeza, y también establecer nuevas leyes que nos protejan mejor de este tipo de desvíos.

No debemos ser tolerantes con quienes esclavizan a menores para producir más barato y así lucrar en el mercado mundial. Hay que aplicar a ellos una conveniente legislación internacional.

No debemos ser tolerantes con los terroristas que en nombre de su religión o de su proyecto político, cometen crímenes y matanzas de increíble violencia. Hay que detener y llevar a juicio a estos dementes, frente a tribunales internacionales.

No debemos ser tolerantes con quienes falsifican medicamentos que producen la muerte de personas, o instauran políticas corruptas que dilapidan los bienes públicos. Contra ellos debemos ser especialmente duros pues despilfarran el bien común.

No debemos ser tolerantes con las mafias del tráfico de armas, de las drogas, y de la prostitución, que incluyen secuestros, torturas, e incluso eliminación física de personas. Y tampoco debemos ser tolerantes con quienes hábilmente se escudan en autorizaciones y reglamentaciones, para poder lucrar induciendo al tabaquismo o al consumo exagerado de bebidas alcohólicas. Debe haber castigos claros para todos ellos.

No debemos ser tolerantes con prácticas que, en nombre de la cultura o de tradiciones ancestrales, cortan las manos de los ladrones y someten a las mujeres a mutilaciones genitales. Contra tales prácticas, y también contra la pena de la lapidación así como en general contra la pena de muerte, deben prevalecer la cordura y los derechos humanos.


En los niveles indicados no hay que ser tolerantes, sino decididamente firmes, rigurosos, y severos. Esto es virtud de la justicia y no vicio de la intolerancia. De no hacerlo así, no tendremos principios, y de hecho nos convertiremos en cómplices del mal.

La tolerancia ilimitada acaba con la tolerancia, así como la libertad sin límites conduce a la tiranía del más fuerte. Tanto la libertad como la tolerancia necesitan, por lo tanto, de la protección de la ley, así como de un sistema legal justo y razonable.


De no obrar bajo los principios indicados, posiblemente presenciaremos la dictadura de una única visión de mundo, que niega todas las otras.

Y así el resultado bien podría ser rabia y deseo de venganza, fermento del terrorismo, de la prepotencia, de la intimidación.

¿Dónde están entonces los límites de la tolerancia? En el sufrimiento, en los derechos humanos, y en los derechos de la naturaleza.


Donde se deshumaniza a las personas termina la tolerancia. Nadie tiene el derecho de imponer un sufrimiento injusto a otro, ni tampoco imponer sacrificios y sufrimientos exagerados a las generaciones que vendrán.

Los derechos están bastante bien expresados en la Carta de los Derechos Humanos de la ONU, firmada por todos los países. Todas las tradiciones deben atenerse a dichos preceptos. Las prácticas que impliquen la violación de sus enunciados no pueden justificarse. La Carta de la Tierra vela por los derechos de la naturaleza. Y aquél que los viola, sin lugar a dudas pierde legitimidad.


Finalmente, pensemos y respondamos: ¿Hay que ser tolerantes con los intolerantes?

La historia ha comprobado que combatir la intolerancia con otra intolerancia conduce a una espiral de intolerancia muy nefasta.

Una actitud pragmática y razonable busca establecer límites.

Si la intolerancia implica crimen y perjuicio evidente a otros, debe primar el rigor de la ley, y la intolerancia debe ser limitada. Fuera de esta restricción legal, vale la libertad.

Se debe confrontar a los intolerantes con la realidad que muchos compartimos como espacio vital, llevarlos al diálogo incansable y al franco intercambio de ideas, y hacerles pensar en las contradicciones de sus respectivas posiciones. El mejor camino para combatir la intolerancia es la democracia y el pensamiento liberal, que se propone incluir a todos y respetar un razonable pacto social común.

Pero claro, por todos los medios debemos fortalecer y mejorar la democracia, pues ella puede contener determinadas falencias que en los hechos propicien o propongan una democracia parcialmente tramposa y desviada.

La democracia no es un estado que se alcanza de una vez para siempre, y que perdura, sino algo que permanentemente debemos mejorar y reformar.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Religión, misticismo, existencia del alma y vida después de la muerte, ateísmo y agnosticismo


Reflexionando...

La humanidad ha producido una amplia gana de religiones y creencias, a través del curso de las distintas épocas.

Pero de una u otra forma, a través del fenómeno de la reencarnación de las almas, a través de la idea de un mundo espiritual y mágico con su correspondiente inframundo, etcétera, etcétera, todas las religiones y aún muchas filosofías comparten la idea de que en algún sentido la vida humana consciente continúa incluso luego de lo que llamamos muerte, o sea luego de la desaparición de los signos vitales y luego de la descomposición o putrefacción del cuerpo.

Es inevitable: Una gran cantidad de seres humanos deseamos de todo corazón que exista algún tipo de eternidad para nuestras respectivas vidas conscientes, con las cuales nos identificamos.


Ríos de tinta se han escrito al respecto argumentando en pro o en contra de una u otra posición. Y entre estos textos, corresponde recordar en particular la obra "¿Por qué no soy cristiano?" del filósofo y activista social Bertrand Russell.

¿Por qué existen las religiones organizadas, y por qué todas las civilizaciones humanas han desarrollado ideas místico-religiosas?

La respuesta tal vez debe buscarse en la psicología humana.

Desde estas líneas no pretendemos por cierto abordar esta cuestión, cuando con tanta erudición y brillantez ya lo han hecho distinguidos pensadores de todos los tiempos.

Dejamos pues a cada quién reflexionar sobre este asunto, y como insumo le proporcionamos unos vídeos y unas referencias que bien vale la pena consultar.


Vídeo: Religión, una mentira confortable



Vídeo: Parodia sobre Abraham e Isaac, parodia del relato de Abraham en el que Dios le dijo que sacrificara a su hijo



Enlaces para ampliar información que se recomiendan

http://www.ateoyagnostico.com/

http://ateoyagnostico.blogspot.com/

http://es.wikipedia.org/wiki/Ate%C3%ADsmo

http://es.wikipedia.org/wiki/Agnosticismo