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miércoles, 11 de noviembre de 2015

La Megafauna también existió en lo que hoy día es Uruguay

HALLAZGOS PALEONTOLÓGICOS EN URUGUAY

Restos de Gliptodonte, un mamífero  parecido en su aspecto a una mulita gigante, fueron ubicados en Aceguá, a casi 500 kilómetros al este de Montevideo, en el Departamento de Cerro Largo y cerca de la frontera con el Brasil.

El descubrimiento fue realizado por el paleontólogo Marcos Sosa Cantera, autor también del hallazgo de otros magníficos representantes de la Megafauna de esos tiempos, como  el Toxodón, el Milodón, etc.

El Gliptodón medía más de tres metros de largo y superaba largamente los mil kilogramos de peso.
Fueron encontrados, además del caparazón, varios huesos de este vertebrado, y se piensa que  debajo podría estar la cabeza y muchos fragmentos, dado que por la configuración geológica, la zona pudo haber sido el antiguo cauce de un río.


El Gliptodonte era un animal que se alimentaba de plantas y de insectos, familiar cercano del perezoso y del armadillo.

Además se logró identificar una rama mandibular superior derecha de un perezoso fallecido a temprana edad. Se piensa que fue el ejemplar más juvenil de este género que habitó lo que hoy es el Uruguay, hace aproximadamente unos 10.000 años.


En junio del año 2007, un trabajador rural había ubicado en esa misma área, trozos de varios mamíferos prehistóricos, todos desaparecidos hace unos 10.000 años.

Y en el año 2014, dos niñas encontraron restos de otro Gliptodonte en una cañada situada en la localidad del Tala.


Cuatro años antes, un caparazón casi completo apareció en el departamento de Soriano, y en el año 2005, otro caparazón y una cola de Gliptodón fueron ubicados en  el arroyo Vejiga, en San Ramón, departamento de Canelones. Este caparazón, que estaba entero, pesó más de 600 kilogramos, y fue considerado, en ese momento, el mejor conservado de los encontrados en el Uruguay.

Mientras quedamos a la espera de más hallazgos, Brunetto concluye aquí estos apuntes, despidiéndose de los amables lectores con un cálido abrazo, y prometiendo  muy  pronto continuar indagando en estos interesantes temas que tanto fascinan a grandes y chicos.

Megafauna del Pleistoceno: el gigante Megaterio / Últimos enfoques ilustrados con alucinantes imágenes

Características

Del volumen de un hipopótamo o incluso del tamaño de un elefante, el Megaterio, variedad gigantesca de perezoso gigante, parado sobre sus patas traseras, para alcanzar las hojas de las copas de los árboles de las que se alimentaba, alcanzaba los seis metros de altura.

Estaba dotado de tal fuerza, que se cree que era capaz de arrancar de cuajo árboles pequeños.

A diferencia de los perezosos que hoy viven en América, llevaba una existencia terrícola y no arborícola. Aunque sus antepasados se desplazaban de árbol en árbol, a través de su desarrollo, su peso fue en aumento, viéndose obligados a vivir siempre en el suelo.

El Megaterio forma parte de los xenartros (término griego que significa extraña articulación) dado que sus vértebras estaban articuladas de un modo desusado en los mamíferos.

El primer esqueleto completo de este animal fue ubicado en 1789, en las pampas argentinas, que en ese entonces formaba parte del inmenso Virreinato del Río de la Plata, siendo trasladado a Madrid para ser estudiado en detalle por los naturalistas.


Habitante del Pleistoceno, este lento plantígrado se apoyaba en cuatro patas, armadas de poderosas garras. Se extendió por toda Sudamérica, e incluso llegó a poblar el sur de los actuales Estados Unidos. Su extinción dataría de tan sólo 10.000 años.

El gran monstruo

Este monstruoso animal  fue bautizado como Megaterio, que significa "Gran bestia" en 1856, por el Dr. Richard Owen,el gran paleontólogo británico.

Hace 35 millones de años, existían ya perezosos muy grandes, los que tuvieron un extraordinario éxito a principios de la Era Cuaternaria.

Docenas de esqueletos completos han sido encontrados, desde el primer ejemplar que se conoció en 1789, el cual fue enviado a España por el Gobernador de Buenos Aires.

Los huesos mostraban que un animal tan grande como el elefante había vivido en América, pero que presentaba, por cierto, un aspecto muy diferente.

El Megaterio podía caminar en cuatro patas, con cierta lentitud, pero también era capaz de levantarse sobre las dos traseras, adquiriendo entonces un aspecto grandioso y aterrador.

Tenía este animal, una cadera amplia y la cola, ancha y corta, le ayudaba a formar un trípode junto con las patas traseras enfrentando así al "Tigre diente de sable" su gran oponente.




Las anchas mandíbulas, probablemente albergaban una larga lengua, como sucede con los perezosos modernos, que pudo utilizarse para sujetar hojas.

El Megaterio, se erguía también para alcanzar la parte alta de los  árboles, y usaba las largas garras de las manos para juntar hojas.

Hace unos 11.000 años, el Megaterio se había extendido por toda Sudamérica y llegado a poblar el sur de los Estados Unidos.


Pero el grupo completo, se extinguió súbitamente, hace 10.000 años.

Algunos autores han sostenido que un cometa que impactó en América por aquella época,cuyos vestigios fueron encontrados, fue el causante de tal catastrófica y repentina extinción.







Estas imágenes nos pueden dar una idea aproximada de la magnificencia de las formidables criaturas que habitaban en otros tiempos, en América.

Esperando que este artículo haya sido del interés de todos, Brunetto les saluda con el afecto de siempre.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Fántásticas ilustraciones acompañan un muy pormenorizado informe sobre los muy feroces depredadores mesozoicos, contemporáneos de los dinosaurios de la era Secundaria

Introducción

Carlos Brunetto es quien está escribiendo estas líneas, y el 3 de octubre del presente año 2013, publiqué en este mismo weblog un artículo titulado "Pavorosas y enormes criaturas de los tiempos pretéritos: grandes y horripilantes monstruos dominadores de los mares, verdadera pesadilla para las especies que habitaban el planeta en aquellas remotas edades". En ese artículo se abordaba el tema de los grandes monstruos marinos de la Era Mesozoica, verdaderas moles acuáticas de varias decenas de toneladas de peso, y con un cuerpo de tamaño acorde que en muchos casos superaba la decena de metros de longitud. Esa nota de divulgación sin duda despertó gran interés de parte de los lectores, a juzgar por el número de visitas ya concretadas hasta la fecha a esa página web, y que en el futuro seguramente continuarán; asimismo, en los cursos que personalmente imparto a nivel de la enseñanza secundaria en la ciudad de Montevideo, mis alumnos también se entusiasmaron mucho con este tema... Y no es para menos, pues el tamaño de los dientes y de los huesos de estos "señores de los mares" realmente impresionan a cualquiera, y las representaciones artísticas y reconstrucciones de estos "gigantes" sin duda son espectaculares, son de un realismo y de una grandiosidad sin igual.

Respondiendo a las expectativas y a los pedidos concretos de unos y de otros, es que decidí hacer y publicar el presente artículo, en el cual en lo fundamental presentaré ilustraciones de estos gigantes ya extintos, y que sin duda deben haber atemorizado a muchos de sus contemporáneos, y aún a los grandes tiburones de aquella época, que frente a aquellas bestias no tenían otra defensa que la huida.

Tylosaurus: Fauces, cuerpos y colas






Tylosaurus en acciones de caza o defendiendo territorio




Tylosaurus atacando a un Megalodón



Nothosaurus defendiendo territorio



Hainosaurus








Mosasaurus







Otros grandes depredadores marinos




Algunos misterios del gigantismo en tierra y en mar, y el por qué de una demasiado súbita desaparición de los grandes asesinos de la Era Secundaria

El Plesiosaurio fue uno de los primeros "reptiles antediluvianos" en ser descubiertos, lo que generó por cierto, un gran interés en la Inglaterra de la era victoriana. Su nombre significa "cercano al lagarto", y le fue dado por William Conybeare, para significar que era más cercano a un reptil común que los Ictiosaurios, cuyos fósiles habían sido encontrados en los mismos estratos rocosos apenas unos años antes. La primera descripción científica fue elaborada por el mismo Conybeare, en 1824, sobre un esqueleto fosilizado completo, hallado por Mary Anning.

Plesiosaurio, reptil acuático, cazador de apetito voraz y acometividad implacable. Algunos autores han sostenido que vivió durante la ´"época diluvial". Nótese en este ejemplar las aletas en forma de abanico, la particular cresta que cubre su cabeza y lomo, y sus afiladísimos dientes. 

Los Elasmosaurios se distinguían por la longitud de su cuerpo cifrada entre 14 y 17 metros, así como por su muy alargado y flexible cuello.

Entre los Plesiosaurios (al igual que posteriormente los Elasmosaurios), se distinguieron los de larguísimos cuellos, y según las variedades, los de cola corta, los de cola muy larga, y los que prácticamente eran rabones, esto es, sin cola. Estas especies fueron los amos indiscutidos de los mares mesozoicos. Su tamaño, sólo era comparable a su magnificencia. Se ha determinado, a través de los registros dentales, que varios tipos de reptiles marinos, tenían un metabolismo de sangre caliente similar al de los mamíferos. En otras palabras, poseían la capacidad de generar calor endotérmico para sobrevivir en ambientes fríos. Incluso en las rocas, se han conservado excrementos fósiles (coprolitos) con el contenido del estómago de estos reptiles acuáticos, y estos hallazgos han confirmado que los peces constituían la base de su dieta, pero que además, ingerían cefalópodos, belemnites (animales parecidos a los calamares) ammonites ( moluscos parecidos a las sepias), y una enorme variedad de organismos marinos.

El Californosaurus, era un Ictiosaurio primitivo del Triásico, antes conocido como lagarto-delfín. Su cabeza era pequeña comparada con el cuerpo.Su hocico era alargado. Su cola se orientaba hacia abajo, y estaba provista de una curiosa aleta vertical. También pudo haber tenido una pequeña aleta dorsal. Sus aletas eran de apariencia redondeada. Medía más de tres metros de largo y se alimentaba de peces y otras criaturas marinas. Con enérgicos bandazos se desplazaba por el agua. Nunca se aventuraba en tierra firme, y daba a luz sus crías en el mar.


El Trinacromerum era una criatura de cuello corto y cabeza alargada, como los Pliosaurios. Estudios recientes, indican que comparte muchas más características con los Plesiosaurios y los Elasmosaurios. Vivió en lo que hoy es Kansas, durante el Cretácico Superior. Medía más de tres metros de longitud corporal y sus dientes indican que comía peces. Las largas aletas del Trinacromerum le permitían alcanzar grandes velocidades de nado.

Las últimas investigaciones indican que entre los reptiles marinos de cuello corto, como los Cronosaurios, hubo ejemplares que poseyeron mandíbulas de tres metros. Su largo ha sido estimado entre 12 y 15 metros pesando más de 10 toneladas. Vértebras y huesos encontrados en Inglaterra, indican claramente, la existencia de especímenes de 22 metros de longitud, los cuales habrían pesado unas 20 toneladas.

El Liopleurodón sería el mayor carnívoro marino de los tiempos mesozoicos. Su longitud corporal ha sido calculada entre los 18 y los 25 metros. Su peso sería del orden de las 50 toneladas. Sus dientes miden 35 centímetros. Vivía cerca de los arrecifes costeros del Jurásico tardío. Su cola era corta, como en la mayoría de estos animales, y carecía de aleta caudal. Sus cuatro aletas, formadas a partir de las cuatro extremidades, las podía usar de modo independiente, para cambiar de rumbo, o todas juntas para adquirir mayor velocidad. Nadaba a 45 kilómetros por hora.


Comparación de tamaños // Monstruo de Aramberry en etapa juvenil: largo 16 metros y peso 30 toneladas ; Mosasaurus hoffmani: largo 17,60 metros provisto de gran aleta caudal en forma de media luna ; Leviathan melville (cachalote gigante): largo 13,50 metros  ; Tiburón de 5 metros y 1.250 kilos ; Orca de 7 metros y 6 toneladas.


El Liopleurodón Ferox, con un cuerpo de 18 metros como mínimo, era ovovivíparo, ya que al pesar unas 50 toneladas, resultaba muy grande para salir del agua, dado que moriría asfixiado. Era un reptil muy agresivo, que necesitaba amplios territorios de caza.


Estos extraños seres, desaparecieron cuando un meteoro de unos dos kilómetros de diámetro, impactó nuestro mundo, reduciendo las fuentes de alimentación.



Esto acabó con el Liopleurodón y dejó muy tocados a los Ictiosaurios, que se esfumaron unos 20 millones de años después. Pero este evento, no sólo afectó a los reptiles acuáticos, sino que en tierra, también eliminó a los dinosaurios herbívoros de cuello largo, conocidos como "Saurópodos" y a los curiosos y blindados "Estegosaurios".

Vestigios fosilizados del Liopleurodon, fueron ubicados también en el Caribe, especialmente en los mogotes de la Sierra de los Organos. Su longitud corporal variaba desde los pequeños de 7 metros hasta los grandes ejemplares de 18 metros.


Los Estegosauros, conocidos dinosaurios blindados con grantes placas óseas y pinchos de 60 centímetros en la cola, también desaparecieron (al igual que los Diplodocus y los Brontosaurios), como consecuencia del impacto del gran meteoro que extinguió al Liopleurodon. 

Posteriormente, ya en el período Cretácico, otros reptiles acuáticos, los famosos "Mosasaurios", ocuparon el lugar vacante de grandes depredadores. Eran reptiles muy rapaces, de cuerpo escamoso, provistos de una boca espantosa, dilatable, y llena de filosos dientes. Por cierto excelentes y rápidos nadadores, tanto en la superficie como en las profundidades de los mares. Estaban muy emparentados con los Varanos actuales y con las serpientes, teniendo en cuenta sus notables características anatómicas.

Los "Mosasaurios Gigantes" con cuerpos formidables, modernamente estimados en 18 metros, debían poseer una masa corporal del orden de 20 toneladas.

Bueno, aquí vamos dejando las explicaciones y descripciones por esta oportunidad. En otras entregas, continuaremos considerando el abordaje de estos interesantes temas.

Agradecimiento y cierre: 

Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Lecturas recomendadas

(196) Jueves 3 octubre 2013
En la era Secundaria los dinosaurios dominaron la Tierra. Pero también durante el Mesozoico, otros horripilantes monstruos y pavorosas criaturas en diversos ambientes, fueron una verdadera pesadilla para las especies que convivieron con ellos en esos tiempos pretéritos.

(198) Viernes 1 noviembre 2013

Vídeo recomendado

Excavación de un Plesiosaurio: El Calafate, Patagonia, Argentina, año 2009.
Enlace: http://www.youtube.com/watch?v=ldfELahyb7A

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