jueves, 26 de mayo de 2016

Sobre la extinción de la magnífica y diversa Megafauna al final del Pleistoceno, parece confirmarse que impactos de cometas y meteoros, así como plagas y enfermedades difundidas por el hombre, fueron la causa de su desaparición // Variada galería de imágenes ilustran este texto que a muchos interesará

Hacia el fin del período Pleistoceno y el comienzo del Holoceno, se esfumaron multitud de especies hasta entonces exitosas

¿Qué fue lo que sucedió? ¿Fue la acción humana, o se trató de acontecimientos naturales, lo que determinó esta extinción?


Las últimas investigaciones científicas indican que fenómenos naturales como los grandes cambios climáticos, las glaciaciones, el descenso en el nivel de los mares, las erupciones volcánicas, entre otros, son subsidiarios del impacto de " grandes cuerpos cósmicos ", que  procedentes del espacio  incidieron en el planeta.

Una combinación de técnicas paleontológicas, biológicas y geológicas, demuestran  que oscilaciones climatológicas de entre 4 y 16  grados Celsius, causaron grandes cambios en la vegetación y en el nivel del agua.

Fases rápidas de cambio climático pudieron debilitar enormemente a la que hasta entonces fuera una magnífica  megafauna  al final del Pleistoceno.

Cambios abruptos en el clima, al comienzo de cada evento, sobre todo de calentamiento, resultan ser muy destructivos.




Hasta ahora, se pensaba que la acción del hombre habría provocado la extinción de mamuts, mastodontes, ciervos gigantes, tigres dientes de sable, armadillos gigantes, etc.




Jorge Morales, profesor de investigación del departamento de Paleobiología del Museo Nacional de Ciencias Naturales, afirma que el resultado de las investigaciones ponen claramente de manifiesto, que los subgrupos dentro de las especies, que se encontraban en ese momento al borde de la extinción, pudieron finalmente ser aniquiladas por las actividades del ser humano.



Es decir, que poblaciones locales de especies que podrían haberse recuperado sin intervención humana, se vieron abocadas definitivamente a la extinción.

Así, la actividad del ser humano en ese momento, no hizo otra cosa que exacerbar el proceso al que los cambios climáticos estaban sometiendo a las especies, asestándoles a algunas de ellas el "golpe de gracia" final.

La teoría del hipotético meteorito "Tolimán", es muy interesante, afirmando que el período Holoceno, comenzó con una extinción masiva de especies animales, causada por múltiples  impactos de meteoritos.


Efectivamente se han detectado las huellas inequívocas de impactos meteoríticos en Canadá, Rusia, Terranova, Madagascar, Ceilán, Nueva Guinea, Australia y Siberia, entre  otros muchos lugares del planeta.

El Mamut lanudo, el Rinoceronte lanoso, el Megalocero, el León cavernario, el Elefante enano de Chipre, el Cisne gigante de Malta, el Pingüino Alca Imperial, el Elefante enano de Sicilia, el Mamut de Cerdeña, el Hipopótamo antiguo, entre otras muchas especies animales, declinaron en forma casi simultánea, como consecuencia de todos los eventos naturales desencadenados por efecto de fenómenos astronómicos.

Los  sucesos cósmicos señalados, determinaron que los pocos sobrevivientes de esa colosal "Megafauna", resultaran solamente un pálido reflejo de lo que fueron en su brillante edad de oro.

 Así estos  pocos ejemplares,debilitados y enfermos, podrían haber constituido una  presa,nada fácil, pero muy apetecible para los humanos primitivos.




Otro factor importantísimo que tuvo gran incidencia en esta extinción, fue el intercambio bacteriológico, o sea las enfermedades transportadas por los humanos, y que los ejemplares autóctonos no habían desarrollado defensas naturales suficientes para combatir las nuevas pestes, hizo que su defensa inmunológica no resistiera.

Un equipo de prestigiosos científicos estadounidenses,sostienen que el transporte de bacterias asesinas, propagó enfermedades por todo el mundo.

En Argentina, este equipo estudió muestras del excremento momificado de Milodonte.

Dicho material dio resultado positivo en bacterias muy extrañas  (como el Ántrax). 
Tengamos en cuenta, que las mismas tienen una forma de reproducción y distribución por demás exitosa, son casi invisibles y no conocen diferencias morfológicas,o sea, pueden ser contagiadas por especies muy distintas, y diezmar poblaciones enteras.

Otra enfermedad identificada como en extremo difundida por estas comarcas en esa época, fue la rabia. También  está plenamente confirmado que otra patología, la tuberculosis, diezmó a los mastodontes.  


Un investigador australiano, no duda en afirmar categóricamente, que la especie que transportaba las" bacterias mortales ", era el homo sapiens, ya que colonizó todos los continentes. 

Además, como consecuencia de la acción destructiva del hombre, que alteró y depredó todos los hábitats, se pudo desencadenar un nuevo y decisivo factor: el stress en los animales, bajo la presión de los nuevos invasores. 

Esto se traduce en dificultades reproductivas y un marcado retroceso en el número de individuos. 

El cáos ambiental producto de la intervención humana, tal como la quema de grandes extensiones, incrementó el stress animal.




En menos de 5.000 años, desapareció el 70 % de los organismos que vivían en el Pleistoceno Medio. La caída de meteoritos y cometas,con los cambios ambientales, el stress, el  intercambio bacteriológico, la presencia humana, son hechos comprobables, que en conjunto, llevaron a la extinción, a especies hasta entonces exitosas, que se habían desarrollado durante los últimos 5 millones de años.

IMPACTANTE  NOTICIA DE  ORDEN  CLIMÁTICO

Un cambio climático que derivó en un abrupto calentamiento global,(parecido al que se registra en la actualidad)  fue una de los principales factores que determinaron la extinción masiva, tanto de los Mamuts, como de los demás mamíferos gigantes al principio de la Era Cuaternaria  (Antropozoica).

Los científicos australianos utilizaron técnicas avanzadas para el análisis de ADN y registros geológicos, que les permitieron concluir que una serie de rápidos y cortos eventos, sumieron al planeta en un aumento de temperatura tal, que precipitó la desaparición de los enormes mamíferos. 

Según señaló Alan Cooper, prestigioso profesor de la Universidad australiana de Adelaida, "este abrupto calentamiento tuvo un profundo impacto en el clima, que causó cambios marcados en la precipitación global y los patrones de vegetación".

Los expertos refutaron así, que la extinción de los grandes mamíferos,  (al inicio del Cuaternario), se debiera a la cacería efectuada por los primitivos humanos, aunque éstos también tuvieron cierto grado de incidencia, no por las cacerías, sino por alterar los ambientes naturales (incendios,etc.) y por difundir microorganismos y plagas que exterminaron manadas enteras de estos grandes animales. 

Los humanos primitivos, sólo dieron "el golpe de gracia" a una población animal que ya se encontraba bajo presión" enfatizaron los expertos australianos. 

Los investigadores alertan acerca de los peligros de la acción humana actual, en el calentamiento planetario, la destrucción de los ecosistemas,la tala de selvas y bosques,la contaminación del agua potable, entre otros factores que derivarán en una alarmante extinción moderna.

Una vez más señalamos : "Cuidemos nuestro planeta, nuestro hogar en el Cosmos. Si lo volvemos un ambiente inhabitable, no tendremos otro lugar a donde ir."


Agradecimiento y cierre: Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira, en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Esperando que su contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Y muchísimas gracias por vuestras frecuentes visitas a este sitio digital.

martes, 24 de mayo de 2016

La gran oposición marciana: la mejor época para su observación y para la búsqueda de vida extraterrestre, todo un desafío


La búsqueda de vida en Marte: todo un desafío




A partir del pasado domingo, el Sol, nuestro mundo y el planeta Marte, quedaron alineados. Este extraordinario fenómeno astronómico, es conocido como la "oposición marciana", cuando el astro solar y el planeta que lleva el nombre del mitológico dios de la guerra, se ubican en lados opuestos con respecto a nuestro mundo. 

En otras palabras,la oposición se produce cuando un planeta exterior ( en este caso Marte ) se ubica en la esfera celeste diametralmente opuesto al Sol, a 180 grados del mismo. 

En etas condiciones, tal planeta se aproxima bastante ( en términos cósmicos ) a la Tierra. En estas fechas, la distancia que nos separa del globo marciano es de unos 77 millones de kilómetros. El 30 de mayo, se situará a unos 75 millones de kilómetros y se seguirá aproximando. 

En el año 2003, Marte se situó a 55 millones de kilómetros, cifra que recién será superada, dentro de unos 2 siglos aproximadamente.


Los astrónomos, profesionales y aficionados,podrán disfrutar del espectáculo celeste, hasta promediar el mes de junio, apreciando al planeta rojo más grande y más brillante. 

Es evidente que al aproximarse los dos astros, Marte aumenta su diámetro aparente y su luminosidad.


El telescopio espacial Hubble se prepara para obtener tomas fotográficas de sorprendente poder de resolución, que mostrarán detalles increíbles de la superficie marciana, de 30 a 50 kilómetros de diámetro. 


EN BUSCA DE VIDA  MARCIANA

Una gran parte de los altiplanos del sur de Marte estuvo bajo el agua, durante millones de años, generándose en teoría las condiciones ambientales para el surgimiento de la vida.

Restos de filosilicatos, minerales del tipo de las arcillas, que han sufrido la acción química del agua, fueron detectados por instrumentos de sondas orbitales.


En millones de puntos de los altiplanos del sur del planeta, en las dunas, en los valles y en los cráteres aparecen dichas formaciones. 

Estos resultados demuestran una rica diversidad del entorno, que habría permitido eventualmente la vida en la era Noachiana, hace entre 4.600 y 3.800 millones de años.


En esos tiempos, la superficie marciana era húmeda y templada.Respecto a la desaparición de estos océanos,que cubrieron algunos de los altiplanos de Marte, los planetólogos estiman que fue debido a la degradación de la atmósfera y la consecuente evaporación del agua en el espacio.


Marte es el planeta más semejante a la Tierra. Su volumen es un séptimo que el de nuestro planeta, ambos son planetas rocosos, su rotación es muy similar, dado que emplea 24 horas 37 minutos 22 segundos y 65 centésimas. Su eje está inclinado 25 grados con respecto al plano de su órbita (mientras que el de la Tierra es 23 grados 27 minutos). Los climas marcianos son bastante similares a los nuestros, aunque algo más fríos. Sus estaciones son también parecidas a las nuestras aunque de doble duración, dado que el año marciano es de 687 días.

Algunos observadores han creido ver huellas de canales en su superficie. Tal vez hayan sido valles profundos, bajos fondos de mares, déniles señales unidas por los ojos humanos en el umbral de la visibilidad, manchas en línea, o razgos completamente fortuitos. En suma, el italiano Giovanni Schiapparelli, el estadounidense Percival Lowell, y otros astrónomos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX, fueron víctimas de las apariencias, que creían  captar a través de sus telescopios.

Antiguos mapas marcianos con los famosos "canales"




Agradecimiento y cierre:

Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

En su tránsito por el espacio, la Tierra ha sufrido muchos impactos con cuerpos de diferentes dimensiones, algunos de ellos muy grandes, pavorosamente grandes ... Esférulas enontradas en Australia evidencian el colosal impacto de un cuerpo cósmico de grandes dimensiones


EL GRAN ASTEROIDE QUE IMPACTÓ EN AUSTRALIA

Un asteroide de grandes dimensiones habría colisionado con nuestro planeta en tiempos primigenios, provocando grandes sismos y gigantescos maremotos, según sostienen los investigadores de la Universidad Nacional de Australia.

El impacto habría sido de una magnitud superior a cualquier otro de similar naturaleza.  La comprobación radica en el hallazgo de esferas diminutas (como cuentas de vidrio) localizadas en el Noroeste australiano, y que se originaron a partir de materiales volatilizados y vaporizados por el tremendo impacto. 

Tal colisión cósmica, tuvo que haber producido terremotos de colosales proporciones, pavorosos tsunamis y ocasionado el desplome de gigantescos acantilados.

Estos materiales, llevados por los vientos, seguramente se expandieron en forma de polvillo y escombros, difundiéndose por todo el globo.

Las esférulas encontradas evidencian una edad de 3.460 millones de años. 

Esto convierte al cuerpo asteroidal que las formó, en el segundo más antiguo en impactar la Tierra, y evidentemente, en uno de los de mayor tamaño. 

El "planetoide" pudo haber medido hasta 30 kilómetros de diámetro, originando al impactar, un cráter inmenso de cientos de kilómetros, a modo de gigantesca cicatriz sobre la superficie de nuestro mundo.

Esta inmensa masa pétrea, fue por lo tanto, mucho más grande que el asteroide que impactó en la península de Yucatán, hace 65 millones de años (momento de declive y extinción de los dinosaurios), el cual habría tenido un diámetro estimado de 11 a 16 kilómetros.


Se ignora,(aunque parezca paradójico) el sitio exacto del choque, dado que, como explican los expertos, todo cráter de tan lejana época, debe haber sido desdibujado por los movimientos tectónicos, o destruido por la actividad volcánica.

Las "perlas de cristal australianas", encontradas por el experto en la materia, Andrew Glikson (quien lleva más de dos décadas buscando señales de antiguos impactos cósmicos sobre nuestro mundo), mostraron la evidencia de que su origen radica indudablemente, en el choque de una gran roca procedente del espacio interplanetario.

Galería de imágenes

Cráter Barringer en Arizona, Estados Unidos


Cráter Acraman, Australia


Cráter Popigai, en Siberia, Rusia

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viernes, 20 de mayo de 2016

Nutrida galería que ilustra con sorprendentes imágenes, una explicación actualizada, clara y sintética, sobre los habitantes de los mares de la Era Secundaria, que coincidió con la "Edad de Oro de los terroríficos Dinosaurios Mesozoicos"

Kronosaurus, Liopleurodón, Pliosaurus funkei, Mosasaurus, y otros magníficos representantes de la megafauna marina, cuando los dinosaurios reinaban sobre la Tierra


Galería de imágenes


Liopleurodón gigantesco reptil acuático comparable a un cachalote de 50 toneladas


Reconstrucciones del aspecto de Mosasaurus


Comparación de tamaños de monstruos marinos


Tilosaurio: Reconstrucción de 1899



Mosasaurus
















MOSASAURUS


A pesar de su parecido con los cocodrilos, los mosasauros no eran sino "saurios marinos" (emparentados con los plesiosauros), que alcanzaban fácilmente los doce metros de longitud,aunque también existieron ejemplares mayores, que llegaban a los quince metros.

Nadaban en la superficie de las aguas, y con sus potentes mandíbulas armadas de fortísimos dientes, capturaban otros animales acuáticos, e inclusive aves, pterodáctilos y algún desprevenido dinosaurio.

Su columna vertebral estaba constituida por unas 130 vértebras. Su larga y potentísima cola, a la que imprimían movimientos ondulantes les propulsaba en el agua, mientras sus patas, convertidas en paletas, les ayudaban a mantener el equilibrio, y a no rodar de costado. 

También las tortugas estaban incluídas en su dieta, entre ellas las más grandes, como el Archelón, que llegaba a tener el gigantesco tamaño de cuatro metros.

El Arquelón contaba con un caparazón muy ligero, que le permitía desenvolverse con mucha facilidad en el agua, pero que sin embargo, le defendía de los ataques de sus enemigos. 

Pesaba entre dos y tres toneladas y vivía junto a otros reptiles acuáticos en los mares de Norteamérica. 

 Sus poderosas patas terminaban en "dedos" extremadamente largos, unidos por una membrana.

La evolución que concluyó en las grandes tortugas acuáticas, se llevó a cabo progresivamente.





Mosasaurus hoffmannii

El Mosasaurus hoffmannii fue uno de los mayores ejemplares, alcanzando una longitud de 17,6 metros, que superaba a la mayoría de los tylosaurus, que generalmente rondaban los 14 metros.


Sus órganos motrices eran  "palas" o aletas muy hidrodinámicas, un poco más pequeñas las traseras que las delanteras. 

Su mandíbula articulaba fuertemente contra el cráneo, lo que le proporcionaba una estructura muy poderosa.

Contaba con grandes ojos y su cuerpo presentaba el aspecto de un tonel.


Peces y tortugas, amonitas  y tiburones, constituían platos favoritos para este gran depredador marítimo.

Su principal medio de propulsión, todavía más que sus "paletas" era su poderosa cola provista en su extremo de una potente aleta caudal en forma de media luna.



Comparación de tamaños entre un Mosasauro gigante (de 18 metros), un Elasmosaurio situado debajo (en color azul) de 14 metros, y un ser humano ubicado en las fauces del monstruo. Obsérvese la puntiaguda cresta dorsal y el apéndice membranoso ubicado en su cabeza.





Comparación de tamaños entre grandes "saurios acuáticos"

LIOPLEURODÓN

Hay autores que lo consideran como uno de los más grandes depredadores marinos, más grande aún que el cachalote, que llega a pesar 50 toneladas. 

Sus fósiles han aparecido en Europa, particularmente en Inglaterra y Rusia, Francia y Alemania. Restos similares han sido descubiertos en América, en especial en México y Chile. 

La mayor parte de ellos, medían entre 7 y 9 metros.Estos ejemplares, pesaban unas 17 toneladas.

Sin embargo,los más grandes Liopleurodones habrían medido 24,6 metros de longitud y se ha calculado que su peso oscilaba ente las 75 y las 150 toneladas.


Sus dientes estaban en la parte delantera de sus mandíbulas, y con ellos capturaba peces y tortugas,tiburones, calamares y todo organismo marino que encontrara. 

Sus patas traseras eran más grandes que las delanteras, y con ellas se impulsaba a la velocidad de  45 kilómetros por hora. 

Eran ovovivíparos, y en caso de quedar varados en la playa, por efecto de una tempestad, morirían asfixiados por su propio peso.


Su impresionante dentadura estaba formada por dientes del tamaño de machetes, con mandíbulas suficientemente fuertes como para triturar los huesos de sus presas. 


Se han exhumado fósiles de 12 metros, otros excedían de 15, y recientemente han aparecido unos que se estima,medirían como mínimo 18 metros de longitud corporal.

Estas son estimaciones basadas en hallazgos parciales: vértebras,mandíbulas,huesos sueltos, y dientes esparcidos por toda Europa.


Es preciso recordar, que el continente europeo,durante el período Jurásico (162 a 144 millones de años) era una colección de islas dispersas en un mar tropical poco profundo.

Dos  ejemplares han aparecido en México, cuyos restos incompletos, sugieren que en estado adulto, habrían sido impresionantes: cuerpo musculoso e hidrodinámico, con aletas muy potentes.

Estos ejemplares mexicanos han sido asignados a Liopleurodón Ferox, aunque algunos especialistas, ponen en duda esta afirmación. 

Como del examen de su osamenta, los más prestigiosos investigadores están convencidos que se trata de ejemplar juvenil, se concluye que en estado adulto, podrían haber alcanzado 25 metros de longitud, con una masa corporal superior a las 50 toneladas.



Por su dentadura,se sabe que el Liopleurodón era carnívoro y cazaba otros reptiles nadadores, y particularmente a los tiburones gigantes de su época.

El  registro fósil conserva restos de sus víctimas: ictiosaurios medio devorados, aletas de plesiosauros con marcas de dientes,entre otros, son una clara evidencia de su voraz apetito. 

Recientes investigaciones del cráneo del Liopleurodón, demuestran que tenía fosas nasales pequeñas, pero posiblemente cubiertas de una mucosa especial,que le permitían "oler en estéreo" permitiéndole identificar perfectamente, el origen de los olores y por lo tanto de sus presas,incluso en situaciones de baja o nula visibilidad. 

La potencia de mordida del Liopleurodón era tremenda: su mordisco llegaba a las 6 toneladas de presión ( es decir, el doble de potente que la del Tiranosaurus rex. 

Su largo cráneo, era de forma triangular, con dientes enormes, muy afilados y alargados.

Comparación de tamaños entre un gigantesco Liopleurodón y otros organismos marinos

Por la estructura de sus aletas, podría alcanzar, ( en caso de necesidad ), una velocidad máxima de  55 kilómetros por hora. 

Los estudios anatómicos, sugieren que sus pulmones debieron ser  enormes, por lo cual se deduce que podría pasar hasta 20 minutos bajo el agua.


 Luego se vería obligado a llegar a la superficie  y con sus mandíbulas  abiertas, tomar grandes bocanadas de aire, antes de sumergirse en busca de sus presas. 


KRONOSAURUS

A veces llamado "el rey de los mares" vivió hace 110 millones de años, durante el período Cretácico Medio.

 El primer esqueleto fosilizado fue encontrado en 1889, por A. Crombie en Queesland ( Australia ). En 1924 Longman le asigno nombre.

Un fósil mucho mas completo ha sido encontrado en 1977, en Villa de Leyva ( Colombia ). 

Sus miembros actuaban como "paletas" enormes, por lo que nadaba en parecida forma a las tortugas marinas. 

Incluso, habrían tenido la capacidad de avanzar un poco en tierra firme, como lo hacen las focas. 

Algunos ejemplares llegaban a los 12 metros de largo y a las 15 toneladas de peso. 

Para tener una idea aproximada : una orca llega a los 9 metros y pesa unas 6 toneladas.  El craneo de una orca mide 1,5 metros, mientras que el de un Kronosaurio era de 2,70 metros. 

Pocos depredadores contaban con estas dimensiones y armas tan letales. 
Incluso, algunos ejemplares gigantescos, habrían llegado a los 14 metros de largo.
Las piedras encontradas en su estomago, tal vez hayan cumplido una doble función: moler la comida ingerida y actuar como peso, para ayudarle a bucear en las profundidades. 

Se piensa que colocaba sus huevos, en nidos que excavaba en las arenas de playas solitarias.

Sus enormes mandíbulas tenían dientes afilados en la parte delantera y redondeados en la parte de atras, los cuales eran utilizados para aplastar conchas marinas.

Se alimentaba de peces, tortugas,cefalópodos, plesiosaurios y todo organismo marino que encontrara.





Cronosaurio de 12,80 metros comparado con el ser humano

Reconstrucciones artísticas del Kronosaurus



Moderna reconstrucción paleoartística de Kronosauro

Esqueleto reconstruido de Kronosauro  de 13 metros

Mandíbulas de Kronosaurus de 2,70 metros de largo


Curiosa visión paleoartística  de Josef Morawec










Distintas variedades de Kronosaurus



Cronosaurio de 13 metros atacando a un Plesiosaurio de 6 metros



PLIOSAURUS FUNKEI

Este Pliosaurio que existió en los tiempos del Jurásico superior, fue un depredador marino de gran talla. Sus extraordinarias mandíbulas medían más de tres metros, armadas con unos cien dientes de más de 30 centímetros. Su longitud corporal, a partir del examen de sus huesos, ha sido estimada en unos 15 metros y su peso en el orden de unas 45 toneladas, o todavía más.



El Depredador X devorando a sus presas



Liopleurodón ferox

Liopleurodón ferox era otro formidable reptil, cuyos dientes de lados lisos, le dieron nombre. 

Lagarto marítimo superdepredador, poderoso y gran nadador, que vivió en los mares jurásicos que cubrían partes de Europa y Norteamérica. 

Este pliosaurio contaba con miembros parecidos a "paletas", que lo propulsaban por el agua con una increíble de aceleración. 

Sus orificios nasales le permitían "saborear" y analizar el agua, investigando los olores que lo conducían directamente hacia sus víctimas.

Su tamaño ha sido inferido a partir de su longitud craneal y es tema muy controvertido.

Se estima que la mayoría de los ejemplares adultos, promediaban los 6  ó 7 metros de largo.


Según L. Tarlo, respetado paleontólogo, el cráneo de un pliosaurio, sería la séptima parte de su longitud corporal. 

El Liopleurodón ferox, (de acuerdo con esta estimación), con un cráneo de 1,54 metros, alcanzaría un largo de 10 metros y medio.

Sin embargo, las más precisas investigaciones, indican que los cráneos de estos reptiles marítimos, son realmente 1/5 de su longitud.

En la universidad de Tubinga en Alemania, se exhibe un esqueleto completísimo. En la de Oxford, se exhibe una mandíbula parcial de 2,80 metros de largo, que completa, bien pudo medir 3 metros.

Si su cráneo fuese de 3 metros, de acuerdo a lo señalado, este ejemplar pudo haber medido 15 metros. 

Algunos restos fosilizados excavados en Inglaterra, indican la existencia de un ejemplar todavía mayor, de más de 15 metros. 

Podría ser que, tal vez,alguno de los restos asignados al Liopleurodón, pertenezcan en verdad al Pliosaurus Macromerum.  


Todo esto es tema de debate en los medios académicos,pero es indudable que estos seres fueron los reyes y señores de los mares, en la misma época que los dinosaurios ejercían su dominio en tierra firme.

TILOSAURIO

Su nombre significa lagarto protuberancia y era en realidad un mortífero y escamoso amo de los mares cretácicos, provisto de inmensas fauces pobladas de afilados dientes.

Este  reptil marítimo carnívoro de apetito voraz, era uno de los predadores más temidos en los mares del Cretácico superior .

Su característica más distintiva era su cilíndrico y alargado hocico, con el que se supone embestía y aturdía a sus oponentes.

El Tylosaurus Proriger  era enorme, con una longitud corporal que superaba largamente los 15 metros. Este voraz reptil acuático contaba con eficaces aletas con las que nadaba velozmente, potentísima cola para empujar y dirigir su musculoso cuerpo y una alta y vistosa cresta en el dorso.

Sus orificios nasales se ubicaban cerca del extremo del hocico, y como reptil de respiración pulmonar, debía llegar a la superficie para respirar. 

Estos terroríficos seres eran depredadores irreductibles y luchaban entre sí disputándose las presas.

Algunos ejemplares llegaban a medir hasta 17,5 metros de largo, y pululaban en el medio acuático como amos y señores, esparciendo el terror por todos los mares.

Imágenes de Tylosaurus










Comparación de tamaño con un ser humano

Modernísima reconstrucción paleoartística del Tylosaurus, desplazándose con movimientos ondulantes, impulsado por su potentísima cola. Obsérvese la cresta, diminuta sobre la cabeza y lomo, y muy pronunciada sobre la ancha y poderosa cola.

Agradecimiento y cierre: Agradezco sinceramente la invaluable colaboración de los ingenieros Juan Carlos ANSELMI ELISSALDE y Aulo Fernando GARCÍA TEXEIRA en el aporte de las valiosas ilustraciones que engalanan este artículo.

Como los consecuentes lectores apreciarán, se procura brindar en esta serie, un panorama claro, completo, y entendible, acerca de los fantásticos seres que precedieron a la humanidad en el dominio del planeta.

Esperando que tanto el texto como las ilustraciones hayan resultado de interés y utilidad, y contando con la benevolencia de los amables cibernautas, Brunetto se despide de los mismos, prometiendo continuar con estas apasionantes temáticas.