martes, 29 de abril de 2014

Libertario (desambiguación)


El término "Libertario" puede estar referido a:

Política, ideología

Partidos políticos y otras organizaciones políticas

Publicaciones

Radiofonía

Otros casos

Véase también

lunes, 21 de abril de 2014

Colosos en mar y tierra: En la llamada Era Secundaria o Mesozoica, la vida floreció tanto en diversidad como en tamaño









Colosos del mar de la era mesozoica

Trataremos aquí a los reptiles marinos de la Era Secundaria, tales como por ejemplo los Ictiosauros y los Plesiosauros.


Los Plesiosaurios

        Véase también: "Los plesiosaurus daban a luz, no ponían huevos"

Estos últimos eran grandes depredadores acuáticos. Los largos cuellos eran característicos en tales "lagartos de mar"; les facilitaba asomar su cabeza sobre el agua, para así poder respirar. Pero sus cuellos también les aseguraba el éxito, al atacar los bancos de peces.

Algunos tenían la cola larga y otros muy corta, pero todos nadaban por medio de grandes "paletas", que impulsaban su cuerpo por el agua.

El Elasmosaurus, de 15 metros y hasta 16 metros de longitud, se caracterizaba por su larguísimo y flexible cuello.

Esta especie contaba con hasta 76 vértebras, y remataba el cuello en una cabeza diminuta, cuya boca, repleta de dientes, le aseguraba la captura de peces y otras presas de pequeño tamaño.

Con un peso estimado en 9 toneladas en su fase adulta, constituía uno de los pesos pesados de los océanos del período cretácico.

De forma estilizada y grácil, se convirtieron en grandes cazadores, pero no eran rivales para los Pliosaurios, tales como el Kronosaurio o el Depredador X, que por su tamaño pudieron ser sus grandes rivales en aquel tiempo.

El Cryptoclidus

Los Plesiosauros fueron reptiles acuáticos muy exitosos, que se alimentaban de peces durante la era mesozoica. Y unos de los más conocidos fueron, sin dudas, los Cryptoclidus, cuyos esqueletos fosilizados fueron encontrados especialmente en Inglaterra y Alemania.

Contaban con un robusto cuello en el que tenía 35 vértebras, en lugar de las habituales 7 u 8 de los demás reptiles.

Sus puntiagudos dientes demuestra que se alimentaba de peces.

El cráneo y la mandíbula inferior eran amplios, lo cual evidencia la existencia de poderosos músculos en esa región.

Sus miembros eran anchos y con forma de aleta, lo cual le facilitaba la natación.

Posiblemente movía los dos anteriores hacia arriba y hacia abajo, como si volara bajo el agua, mientras que con los miembros traseros, controlaba la dirección del nado.

En su etapa adulta medía más de 8 metros de longitud, y pesaba unas ocho toneladas.

Su cuello, como en todos los Plesiosarios, era largo, pero en este caso también mucho más robusto. En cambio, la elasticidad del cuello era menor que en otras especies emparentadas.

Este depredador marino no devoraba presas grandes, por el contrario, se contentaba con ejemplares sencillos y pequeños. Sin embargo, su gran tamaño aseguraba que contara con escasos enemigos.

Los Ictiosaurios

Los Ictiosaurios fueron grandes reptiles oceánicos con aspecto de peces, o mejor aún similares a enormes delfines.

Constituían un orden de saurios que a través de los milenios volvieron al agua, luego de una existencia terrestre. Al igual que luego lo harían los cetáceos como ballenas y delfines, mamíferos que regresaron al mar, los Ictiosaurios volvieron al océano en busca de más alimento y espacio vital.

Uno de los más espectaculares fue el Shoniaurus Sikanniensis, notoriamente, uno de los más grandes reptiles que habitaron los mares.

Vivió en el medio líquido durante el período Triásico, y aunque de apariencia poco intimidatoria, su tamaño le aseguraba devorar criaturas grandes y temibles, tales como peces gigantes, calamares colosales, y reptiles de mediana talla.

Su boca medía hasta tres metros, su cuerpo era de hasta 21 metros de longitud, y su peso superaba fácilmente las 40 toneladas.


Tenía un cuerpo entre delfín y ballena, pero sin dudas era un reptil.

Sus aletas eran inmensas, y sus huesos también. Las costillas llegaban a medir más de tres metros.

Otro Ictiosaurio muy cercano al anteriormente reseñado, era el Shonisaurus popularis, de 15 metros.

Hace pocos años, en la parte central de los Estados Unidos de Norteamérica, fue descubierto un fósil de 17 metros de longitud.

Aclaración final

La fauna marina contemporánea de los dinosaurios, sin duda también fue espectacular por su diversidad, y por el tamaño alcanzado por algunas especies.

En próximos artículos volveremos sobre esta temática, ya que se sabe mucho sobre la vida en el Triásico y en el Jurásico, y novedades siempre existen basadas en recientes descubrimientos de fósiles y en nuevas investigaciones.


Galería de imágenes sobre la vida en la Era Mesozoica










Bibliografía recomendada


* Paleos, la historia de la vida en la Tierra: Titanes reptiles

Esta página ilustra muy bien los tamaños relativos de distintos reptiles, comparando con imágenes respecto de la figura humana. Se reproducen seguidamente algunas de las imágenes originales de este sitio digital.

Liopleurodon ferox (18 metros de largo como mínimo)

Mosasaurus hoffmanni (talla máxima 17 metros de longitud)

Pleurosaurus goldfussi (1,5 metros de largo)

Archelon ischyros (4 metros de largo en caparazón)

Ceresiosaurus calcagnii (4 metros de longitud como máximo)

Stomatosuchus inesmis (entre 10 y 12 metros de largo)

Tanystropheus conspicuus (hasta 6 metros de largo)
El enorme cuello ocupaba más de la mitad de esa longitud


Agradecimiento y cierre:

Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Colosos del mar: Años después de los primeros esqueletos descubiertos, los Mosasauros aún son motivo de admiración / Fascinantes imágenes ilustran este artículo

Los Mosasauros sin duda fueron los reyes en su época de apogeo

En artículos anteriores ya nos hemos referido a los Mosasaurios, pero siempre queda mucho por decir de esta especie.

El primer fósil descubierto, una mandíbula gigantesca ubicada en lo que hoy día es Holanda, fue seguido de grandes hallazgos en varias comarcas europeas, Países Escandinavos, Alemania, Rusia, y también en Norteamérica y Nueva Zelanda. Estos hallazgos a nivel mundial, permitieron conocer en detalle la estructura de tales monstruos.

Contaban con unas 100 vértebras, cuatro veces más que un ser humano. Cada una estaba unida a la siguiente por una junta articulada, lo cual hizo pensar a los expertos que los Mosasaurios se desplazaban por el agua como anguilas. Sin embargo, descubrimientos fosilíferos recientes demuestran que al menos algunas variedades nadaban como tiburones.

En la mitad de su mandíbula inferior había una articulación, que permitía a estos ejemplares abrir desmesuradamente sus fauces, para así atacar presas muy voluminosas. Articulada como en las serpientes, su espantosa boca dilatable, le aseguraba tragar presas muy grandes. Sus particularísimas mandíbulas le permitían movimientos hacia los lados, mordiendo y devorando con avidez sin igual a sus víctimas.

Completaban estas mandíbulas prensoras, hileras de filosos dientes curvados hacia adentro. Y dientes en el paladar reforzaban su mortífero arsenal.

Los ejemplares de mediano tamaño, eran  tan largos como tres morsas, pero existieron muchas variedades de Mosasaurios de tal fortaleza y magnitud, que resultaron verdaderamente colosales: de 15 a 18 metros de longitud.

Particularizaremos en algunas variedades:


El Clidastes fue uno de los primeros y tal vez el más pequeño. Medía solamente tres metros y medio. Su cuerpo esbelto y su cabeza estrecha lo volvía muy hidrodinámico. Nadaba rápidamente, propulsándose por medio de una delgada cola que se remataba en una aleta ancha. Contaba con extremidades en forma de "paletas" que no eran extremadamente palmeadas.


El Globidens fue una variedad de mosasáurido, típicos del Cretáceo Superior. Vivían en los mares interiores que cubrían buena parte del continente norteamericano. Se diferenciaba de los demás de su especie, por no presentar dientes aguzados y puntiagudos. Los dientes del Globidens eran piezas dentales en forma de globo, que utilizaba para atrapar pulpos y calamares, y para romper conchas de moluscos.


El Plotosaurus, por su parte, se desplazaba dando enérgicos bandazos de derecha a izquierda con su ancha cola. De timón les servían sus potentes aletas. Este reptil nadador, que es lo que significa su nombre, habitaba las aguas que en pretéritos tiempos cubrían lo que hoy es California. Su capacidad pulmonar era extraordinaria, lo que le facilitaba la persecución y captura de los diversos organismos marinos que formaban parte de su dieta.

Esqueleto de un Mosasaurus encontrado en una cantera de piedra caliza en Maastricht, Holanda


Agradecimiento y cierre:

Destacamos la invaluable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.

Colosos del mar: "Depredador X", luego bautizado como "Pliosaurus funkei", fue uno de los reptiles acuáticos más grandes que hayan existido / Fascinantes imágenes ilustran este artículo


Pliosaurus funkei: Un depredador que llegaba a pesar hasta 50 toneladas y a medir hasta 15 metros de largo, y que tenía fauces enormes donde se encontraban más de 100 afilados dientes de hasta 30 centímetros cada uno


Depredador X, un nombre fantástico para un ser extraordinario. Ese fue el apodo dado a un voraz depredador que vivió hace 147 millones de años, ostentando la supremacía en los mares jurásicos.

En principio se estimó que era un Pliosaurio, del orden de los Plesiosaurios de cuello corto. En efecto, tiene un cráneo enorme, un cuello grueso, y cuatro enormes aletas que le permitían desplazarse muy ágilmente por el medio acuático.


Su largo era del orden de 15 metros, y debía pesar unas 45 toneladas y aún algo más.

Sus formidables mandíbulas, de más de tres metros de largo, ejercían una presión extraordinaria, cuatro veces superior a la del Tiranosaurio, y diez veces mayor que cualquier animal actual.

La tremenda fuerza de su mordedura, era acompañada por dientes de 30 centímetros de largo.


Los paleontólogos afirman que por su anatomía y técnicas de caza, fue el animal más peligroso de los que habitaron los mares.


Los expertos son de la opinión que utilizaba dos de las aletas para nadar en condiciones estables, pero aplicando las cuatro cuando quería aumentar la velocidad y saltar sobre su presa como cazador mortal.

Las investigaciones realizadas con escáner revelan que tuvo un cerebro alargado, proporcionalmente similar al de los grandes tiburones.

Los más de 20.000 fragmentos y huesos encontrados en Noruega, no permiten saber fehacientemente si se trató de un Liopleurodón o de un Pliosaurio gigantesco. Pero las investigaciones continúan, y nuevos hallazgos posiblemente logren esclarecer estos detalles.


Agradecimiento y cierre:

Destacamos la invalorable colaboración de los ingenieros Juan Carlos Anselmi Elissalde y Aulo Fernando García Texeira en las ilustraciones que engalanan este artículo.

Se aclara además que todos los artículos de este sitio digital de autoría del suscrito Carlos Brunetto, tienen por objetivo principal el empoderamiento de las actividades educativas y de divulgación cultural, así que un importante esfuerzo ha sido hecho para presentar conceptos, descubrimientos, teorías, y conclusiones técnicas y socio-políticas, sin utilizar un rebuscado vocabulario propio de especialistas, y tratando de presentar las ideas con el mayor rigor posible aunque siempre buscando sencillez y fácil comprensión.

Esperando que este contenido haya sido de utilidad y agrado para los benévolos ciberlectores, como es habitual Brunetto se despide de todos con un fuerte abrazo, y hasta la próxima entrega.